Últimas publicaciones

1826 Locust Street, Bainbridge support@templaza.com

LA CAUSA RAÍZ
Las cifras reportadas por el DANE recientemente sobre desempleo, pobreza y la hambruna en el país son escalofriantes, por lo patéticas y reveladoras del drama humano que hay detrás de ellas.

DE LA ASAMBLEA CONSTITUCIONAL A LA CONSTITUYENTE

Parodiando a Friedrich Engels, digamos que hay años de modorra en los que sólo transcurren días de historia, al tiempo que hay días frenéticos en los que transcurren años de historia. Y esta, al decir del Quijote, es émula del tiempo, depósito de las acciones y clara advertencia sobre el porvenir, no se puede reducir al simple registro de la sucesión de sucesos sucedidos sucesivamente, que la trivializa.

Este 28 de junio se cumple el primer aniversario de la sanción de la Ley 1962 de 2019 de fortalecimiento de las regiones administrativas y de planificación (RAP), la cual vino a corregirle la plana a una Ley inicua, inocua y vacua, que es como yo he calificado la mal llamada Ley orgánica de ordenamiento territorial (LOOT) 1454 de 2011.

Buena parte del segundo período de la legislatura anterior del Congreso de la República la absorbió la porfía, más que debate, en torno a la posibilidad de sesionar, tramitar proyectos de ley y ejercer el control político por parte del mismo utilizando medios virtuales, a consecuencia de un hecho sobreviniente, la pandemia del COVID 19 y las medidas de aislamiento, distanciamiento social y bioseguridad que debió tomar el Gobierno nacional para su prevención primero, para su contención después y para su mitigación, que es la fase en la que estamos.

Acaba de fallecer, este 7 de diciembre, a la edad de 84 años, el destacado intelectual antioqueño Mario Arrubla Yepes. Él, junto con Estanislao Zuleta, Jorge Orlando Melo, Humberto Molina, Jorge Villegas y Salomón Kalmanovitz, entre otros, integró un grupo de pensadores – activistas, que creó una corriente ideológica de izquierda muy influyente, sobre todo en las décadas de los años 60 y 70 del siglo XX.

Mi Maestra, mi preceptora, María Elena Mejía, ha partido a sus 96 años cumplidos. Ella, en el Local de la Escuela Rural de Monguí, fue la que me enseñó las primeras 27 letras y 2 dígrafos de la cartilla del abecedario, la que me llevó la mano para hacer los primeros trazos, para que aprendiera a hilvanar unas letras con otras hasta construir las palabras, para darles significado y sentido a las mismas, a punta de planas con las que emborronaba cuadernos.

Sólo habían transcurrido cuatro días desde la sanción presidencial de la controvertida Ley 2010 “por medio de la cual se adoptan normas para la promoción del crecimiento económico, el empleo, la inversión, el fortalecimiento de las finanzas públicas y la progresividad, equidad y eficiencia  del sistema tributario”, léase reforma tributaria 2.0, el 31 de diciembre del año anterior, en medio del jolgorio y los festejos del inminente advenimiento del año bisiesto 2020, el Ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla, previa autorización en volandas por parte del Consejo de Ministros en su sesión virtual de los días 26 y 27 de diciembre, expidió el Decreto 2412 de 2019, “por el cual se reducen unas apropiaciones en el Presupuesto General de la Nación de la vigencia fiscal de 2019”.

El corazón de Mercedes Raquel Barcha Viuda del premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez dejó de latir, para emprender su viaje a su reencuentro con quien compartió su vida y su obra hasta su partida el 17 de abril de 2014. Mercedes y Gabo eran una y la misma cosa, fundieron sus vidas hasta hacer de ellas una sola.

Queremos despedir a nuestro amigo y condiscípulo Gonzalo Caro, más conocido como Carolo, con una estrofa de la canción de Huber Ambario, que le viene bien a la hora de su partida para siempre:

Y que sigan esos gustos
No se escamen, no se espanten
Solo recuerden, el verde es vida
Dios lo puso en tierra para disfrutar
Para fumar
Para llenar esos papelitos
De hierba medicinal

Conocimos a Carolo en la Facultad de Economía de nuestra Alma Mater, la Universidad de Antioquia. Herético, rebelde, excéntrico e iconoclasta, se puede considerar a Carolo como el pionero en Colombia del consumo recreacional de la marihuana en Colombia. Nadie, antes de él, se había ni se habría atrevido a promover y a realizar un Festival con fumarola incluida por cuenta de su consumo masivo, animado y estimulado por 15 bandas de rock, como él lo logró. Y menos en Medellín, en medio de una sociedad pacata y de un país en donde el prohibicionismo del consumo de marihuana tuvo que esperar hasta que la Corte Constitucional acogiera la ponencia del también herético Magistrado Carlos Gaviria Díaz para su permisividad, muchos años después. 
En efecto, mediante la Sentencia C – 221 de 1994 la alta Corte despenalizó el consumo en Colombia de la denominada dosis personal, en defensa del libre desarrollo de la personalidad, dejando al libre albedrío de cada quien su decisión con respecto al consumo de la maracachafa. Pues bien, desafiando la 

prohibición legal de su consumo, así fuera recreacional, la amenaza de excomunión desde los púlpitos, la execración del puritanismo y la mirada complaciente del entonces Alcalde de Medellín Álvaro Villegas Moreno, Carolo se adelantó 23 años a dicha decisión promoviendo la realización del Festival de Ancom, entre el 18 y el 20 de junio de 1971, en inmediaciones del Área Metropolitana de Medellín, en el cual se dio rienda suelta al desenfreno y al sibaritismo que por aquel entonces estaba reservado al hipismo. Huelga decir, que dicho Festival coincidió con el clímax de la gran gesta del movimiento estudiantil universitario en el cual participamos activamente .
Yo creo que los primeros sorprendidos con el permiso y el apoyo dado para la realización del “Festival de música pop”, publicitado como el 1er Festival Rock Latino en Medellín, una especie de “Woodstock colombiano”, en el Parque Ancom Sur (La Estrella), por parte del Alcalde Villegas, fueron sus propios organizadores. No lo podían creer y menos que lo inaugurara oficialmente y le diera la bienvenida a los concurrentes la primera autoridad de la capital de la montaña, que era como se le conocía. Pero, al Alcalde le tocaría pagar un alto precio por su osadía. 
El Colombiano de Medellín lo catalogó como “el Alcalde hippie” y las invectivas del reconocido sacerdote Fernando Gómez Mejía a través de La hora católica, programa radial de gran sintonía, no se hicieron esperar. En sus diatribas y anatemas, calificó como pecado mortal la asistencia al mismo y en una dura reprimenda contra el Alcalde espetó: “con usted Medellín irá más lejos, pero hacia la degradación, hacia el abismo, hacia la derrota, hacia el descrédito, hacia la corrupción, hacia la oscuridad. En una palabra: la ciudad ha sido víctima de la más humillante de las alcaldadas”. 
A ello ripostó Carolo, con la irreverencia que le caracterizaba, que “como la gente no era tan mala, la mínima oportunidad de pecar la aprovechaban y el pecado mortal”, que es aquel que, según el Catecismo Astete, se comete como plena advertencia y pleno consentimiento “era una oferta muy tentadora”. El desenlace de toda esta furrusca no podía ser otro: el Alcalde Villegas fue destituido fulminantemente, por parte del Gobernador de Antioquia Diego Calle Restrepo, había ido demasiado lejos al auspiciar el que calificó o mejor descalificó como “aquelarre…agresor de las buenas costumbres” el arzobispo de Medellín Tulio Botero Salazar. 
Según Carolo, la inspiración y aspiración de este Festival “nació en medio de un viaje, de una alucinación” compartida con sus amigos, los profetas del Nadaísmo, Gonzalo Arango y sus esposa Angelita, Eduardo Escobar y Jotamario Arbeláez, en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa 
Catalina, llamada por el ex gobernador Simón González, discípulo del gran pensador antioqueño, rebelde irreductible, Fernando González, nadaísta también y contertulio de ellos, la barracuda de los ojos azules. El nombre del sitio escogido para este parche no podía ser más insinuante y sugerente: el hoyo soplador. 
Genio y figura hasta la sepultura, Carolo se inició entonces y siguió siéndolo un gran gestor, promotor y emprendedor cultural. La Caverna de Carolo, su tienda de discos de vinilo, que entre otras cosas están de vuelta, de vestimenta estrafalaria y extravagante, afiches y abalorios propios de la tribu se convirtió, al igual que su Festival de Ancom, en un referente. Desde 1994 y hasta el momento de su deceso dirigió la revista El pellizco, la cual circula mensualmente. 
Su partida coincide, sorpresas que da la vida, con la expedición por parte del Presidente de la República Iván Duque del Decreto 811 de 2021, que termina de desmitificar no sólo el consumo, cuya dosis personal está reglada en Colombia, sino la producción y comercialización de la maldita yerba. Con este acto administrativo se da luz verde, sí verde, a la fabricación de textiles, alimentos o bebidas a base de cannabis, así como a la exportación de la planta con fines medicinales. Al eliminar “la prohibición de exportación de flor seca”, según el Presidente, Colombia “entra a jugar en grande en el mercado internacional”. Insiste el Presidente en que “ya no estamos solamente en uso farmacéutico”, es más augura que Colombia entre en las grandes ligas de exportadores de cannabis para competir por un mercado abierto a nivel mundial que, según sus propias estimaciones, puede llegar a representar US $64.000 millones en 2024, que está a la vuelta de la esquina.  

Miami, julio 26 de 2021
www.amylkaracosta.net