El ataque conjunto de EEUU e Israel, con su operación denominada “furia épica”, a Irán, fue justo un sábado (28 de febrero), en el que los judíos celebraban el Día del perdón (Yom Kipur), los musulmanes el Ramadán y los católicos la Cuaresma. Valga decir que Irán es el tercer país con las mayores reservas, uno de los mayores productores y el quinto exportador de crudo. Como era de esperarse, ello desató la ira santa de los ayatolas que la gobiernan, sobre todo después de ser abatido su líder supremo Alí Jamenei. Su respuesta bélica no se hizo esperar y ha desplegado toda su artillería de misiles y drones contra Israel y contra todas las bases estadounidenses instaladas en los países de la región aliados de la potencia del Norte. Sigue la expectativa sobre cuál puede ser la reacción de China y Rusia.