Dec 09, 2021 Last Updated 5:48 PM, Nov 11, 2021

EL PND 2014 – 2018: LUCES Y SOMBRAS

El Plan Nacional de Desarrollo del segundo tiempo de la administración Santos, Todos por un nuevo país , tuvo la particularidad en su trámite que este empezó por las regiones, que tuvieron la oportunidad de plantear sus aspiraciones, aunque no pocas de ellas se quedaron en las relatorías de los eventos que se realizaron para el efecto.

Read more

EL DILEMA DEL PRISIONERO

La economía colombiana está aprisionada entre dos fuerzas convergentes, por un lado la descolgada de los precios del petróleo, el carbón, el ferroníquel y el oro, que sumados representan el 65% de las exportaciones y por el otro la devaluación galopante del peso frente al dólar. Colombia, además de ser un tomador de precios del crudo, que no está en capacidad de influir sobre ellos, tiene un régimen cambiario flexible, flotante, en el que la tasa de cambio está al vaivén de las fuerzas del mercado. Los precios y la tasa de cambio, entonces son dos variables exógenas, que escapan en gran medida al control de las autoridades económicas, máxime cuando su comportamiento responde primordialmente a los fundamentales del mercado externo. 

Los precios del petróleo después de su recuperación entre el mes de febrero y mayo han tenido una recaída a partir del mes de junio, situándose el WTI en los US $40.6 el barril y el BRENT en US $46.9, para una baja del 57% y 54%, respectivamente, con respecto a su cotización de hace un año. Y lo más preocupante es que la tendencia bajista se mantiene y los precios siguen sin encontrar piso, toda vez que la sobreoferta de crudo persiste, empezando por la propia OPEP. Esta ha incrementado su producción en 1.7 millones de barriles más desde que en la Cumbre de noviembre pasado optaron por defender su cuota de mercado en lugar de tratar de contener la baja de los precios. En efecto, Arabia Saudita incrementó su bombeo de crudo entre noviembre del año pasado y julio de este año de 9.6 a 10.4 millones de barriles/día. Por su parte Irak pasó de producir 3.4  a 4.1 millones de barriles/día en el mismo lapso.  

Entre tanto la tasa de cambio del peso con respecto al dólar llegó a un nivel histórico al rebasar la barrera psicológica de los $3.000, para una devaluación del peso del orden del 33.51 % en lo que va corrido del año y del 65.3% en los últimos 12 meses, ha subido más de $1.000, siendo la moneda colombiana la más devaluada del mundo después del Kwacha de Malawi, África y el Rublo ruso. Y es muy probable que el dólar se siga apreciando después de revelarse por parte del Departamento de Comercio de EEUU que en el segundo trimestre el crecimiento del PIB fue del 3.7%, muy por encima del 2.3% estimado. Adicionalmente, cayeron las solicitudes de subsidio por desempleo, lo que da para pensar que el reajuste de la tasa de interés de intervención por parte de la Reserva Federal (FED) puede estar cerca. 

Exclamó el ex codirector del B de la R Juan José Echavarría: “bienvenida la devaluación a la economía, ahora muchos sectores podrán aprovechar para elevar su competitividad”. Hace muy poco decía la Ministra de Comercio, Industria y Turismo Cecilia Álvarez que “hoy, cuando el dólar se acerca a los 3 mil pesos, hay una oportunidad” para la industria y lo secundó el Ministro de Hacienda Mauricio Cárdenas, señalando que “la tasa de Cambio flexible nos ayuda a estimular las Exportaciones y a sustituir importaciones y así se podrá reducir el déficit de cuenta corriente". Eso es lo que ellos afirman y es lo que uno lee en los libros de texto: con una tasa de cambio tan competitiva las exportaciones se deben disparar, al tiempo que se frenan las importaciones porque estas se tornan más costosas por cuenta de la revaluación del dólar.

Pero qué es lo que ha ocurrido en la práctica? Que han venido cayendo en valor no sólo las exportaciones tradicionales (petróleo, carbón, oro y ferroníquel, fundamentalmente) –entre enero y julio cayeron el 31.2%- sino que también vienen cayendo las no tradicionales –cayeron entre enero y junio el 3.7%-, que no reaccionan a dicho estímulo, excepción hecha de las flores. Y por qué no reaccionan, simple y llanamente porque durante casi una década de revaluación del peso con respecto al dólar el país contrajo la enfermedad holandesa y esta se tradujo en un desmantelamiento del aparato productivo. 

Mas de un productor se transformó en comercializador, porque le iba mejor con una tasa de cambio sobrevaluada del peso, es el caso de Arturo Calle, que pasó de ser un reputado confeccionista a ser ahora un próspero comercializador de prendas de vestir importadas. Claro que ahora que se invirtieron los papeles y en lugar de revaluación lo que tenemos es devaluación del peso, debe de estar pasando el Niágara en bicicleta. Mientras tanto Don Hernando Trujillo, otro confeccionista colombiano de larga tradición, terminó cerrando sus tiendas porque no resistió el embate de la revaluación y ahora que los vientos soplan en otra dirección, de nada le sirve que ahora con esta tasa pueda ser más competitivo. 

La tal devaluación deja ganadores y perdedores, pero a nuestro juicio son más los perdedores que los ganadores. Como ya quedó dicho, los que más provecho deberían sacarle a la devaluación son los exportadores y ello no está ocurriendo a falta de una oferta exportadora, que no va a surgir como por arte de birlibirloque, eso toma su tiempo. Entre tanto, muchos industriales, agricultores y ganadores están sufriendo los rigores de la devaluación porque se le han encarecido muchos de sus insumos, que son importados, para no hablar de la maquinaria y los equipos cuyos precios ahora están por las nubes. Y de contera, se están viendo afectados también porque se le ha encarecido la deuda externa que contrajeron en momentos en que era atractivo endeudarse en dólares porque ganaban por partida doble, dado que el dólar estaba barato y la tasa de interés externa por el piso. 

Las presiones sobre la Junta del Banco de la República son cada vez mayores, unos pidiéndole su intervención en el mercado cambiario para tratar de detener la devaluación del peso con respecto al dólar, lo que a juicio de muchos analistas sería estéril porque priman factores exógenos que escapan a su control. Otros son partidarios del aumento de la tasa interbancaria con el fin de frenar la inflación, lo cual entrañaría el riesgo de acelerar la desaceleración de la economía. La Junta se muestra dividida en torno a esta decisión, ya que el Gobierno Nacional es del criterio de que la misma “se debe preocupar más por el crecimiento de la economía que por la inflación” . Pero, como dice el refranero popular, una cosa piensa el burro y otra quien lo está enjalmando. Lo que es claro como el agua es que la devaluación en la práctica equivale a una baja de la tasa de interés y, por consiguiente, a una relajación de las condiciones monetarias. Y de contera repercute en el ingreso per cápita, que ha caído desde los US $8.000 en 2013 a US $6.000; lo mismo ha ocurrido con el salario mínimo, cuya denominación en dólares ha quedado reducido a casi la mitad el último año. Entre tanto una mayor inflación, como la que se teme, al tiempo que se ve impactada por la devaluación (efecto del passthrough), está correlacionada con un menos crecimiento del PIB a largo plazo. 

La economía colombiana está ante una especie de Dilema del prisionero de la teoría de juegos que desarrolló John Forbes Nash y que le mereció el Premio Nobel de Economía 1994, en el que ningún jugador le saca ventaja al otro cambiando su estrategia mientras su contraparte mantenga la suya. En esas estamos, ante el conocido “equilibrio de Nash”, lo cual hace más complejo su manejo por parte de las autoridades económicas, en medio de un entorno difícil e inestable. 

 

Bogotá, agosto 29 de 2015

www.fnd.org.co

 

CRASO ERROR

El tema escogido por el doctor Diego Otero Prada para presentar y sustentar ante la Academia Colombiana de Ciencias Económicas (ACCE) con miras a su ingreso como Miembro de Número de la misma y así cumplir con uno de sus requisitos estatutarios, no puede ser más pertinente y oportuno.

Read more

A LOS PRESIDENTES DE COLOMBIA Y VENEZUELA

Los miembros del Pueblo wayuu, en nuestra condición de pobladores originarios de la península de La Guajira, dotados de organización social, lengua y sistema normativo propios anteriores a la existencia misma de las jóvenes repúblicas de Colombia y Venezuela, les expresamos, a los Presidentes Juan Manuel Santos y  Nicolás Maduro, lo siguiente:

Read more

Los más destacados

LA COP26

11 Nov 2021 Opinión

LA TORMENTA PERFECTA

09 Oct 2021 Opinión

¡OH SORPRESA!

09 Oct 2021 Opinión

EL LÍO DE MONÓMEROS

24 Sep 2021 Opinión

Sígueme en Facebook