Oct 23, 2021 Last Updated 3:47 PM, Oct 9, 2021

RETOS Y PERSPECTIVAS DEL CARBON

Categoría: 2001
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(Intervención del Senador Amylkar Acosta Medina el día 30 de agosto de 2001 en la ciudad de Riohacha, en el Foro Nacional del Carbón - Los Restos de la Industria en el Siglo XXI)

 

Colombia tiene una larga tradición minera; pese a ello, sigue siendo un país inexplorado; se tiene un escaso conocimiento de su riqueza minera. No hay que olvidar que esta es una actividad que está expuesta a una lotería geológica, en la que no se gana el premio si no se le apuesta y es esto lo que no hemos hecho. Particularmente en el caso del carbón, tuvimos un estado virginal hasta mediados del S XX. Colombia no conoció la primera juventud del carbón que constituyó en su momento la placenta del naciente capitalismo. Solo a partir de la década del 80 empieza en firme en Colombia la explotación del carbón a escala industrial, con la Asociación Carbocol- Intercor; hasta entonces solo explotación artesanal, con medios rudimentarios, con base en una economía de subsistencia, que aún pervive. Ello se posibilita, a partir de la crisis energética (octubre/ 73: la guerra del Yon Kippur): el renacimiento de la industria del carbón y su auge, merced al interés de las propias transnacionales del petróleo de incursionar en la industria del carbón.

Se distinguen dos clases de carbón: El carbón térmico y el carbón coquizable o metalúrgico, destacándose entre ellos los del Cerrejón, los cuales tienen propiedades coquizantes. Los usos del carbón son varios, como combustible, como materia prima de la carboquímica (el petróleo es carbón líquido; el carbón es petróleo petrificado/ Una vez licuado el carbón, se pueden obtener de él todos los subproductos que se obtienen a partir de la refinación del crudo) y como insumo de las acerías.

El producción de carbón coquizable, aunque tiene su importancia relativa, sigue muy a la zaga de la producción del carbón térmico, podríamos decir que es marginal respecto a éste último (99:1.058 miles de toneladas Vs. 32.754 miles de toneladas, en producción/837 mil toneladas Vs. 34.777 mil toneladas exportadas). Nos referiremos, entonces, fundamentalmente al carbón para uso térmico.

Las mayores reservas de carbón térmico se concentran en el Caribe colombiano, en especial en los departamentos del cesar y La Guajira.
Las reservas carboníferas en Colombia se han calculado en 6.648.1 MM de toneladas métricas y 2.932.3 MM de reservas indicadas. Constituyen el 0.5% de las reservas mundiales y el 56% de las de A.L!

La Guajira, El Cesar y Córdoba, concentran cerca del 90% de las reservas medidas, el 80% de la producción y el 87% de las exportaciones Colombianas de carbón durante la década del 90.

 

RESERVAS MEDIDAS E INDICADAS DE LOS CARBONES EN COLOMBIA
1998-1999

Departamento / Área Reservas Medidas
Mtm Reservas Indicadas
Mtm
1998 1999 1998 1999
Guajira 3.670,0 3.670,0
Cesar 1.933,2 1.933,2 589,0 589,0
Córdoba 381,0 381,0 257,0 257,0
Norte de Santander 68,0 116,9 101,0 314,8
Santander 57,1 57,1 114,0 114,0
Cundinamarca 241,9 237,9 538,7 660,6
Boyacá 170,4 170,4 682,7 682,7
Antioquia 90,0 90,0 225,0 225,0
Valle y Cauca 36,5 36,5 89,2 89,2
TOTAL 6.648,1 6.692,7 2.596,6 2.932,3

Mtm: Millones de Toneladas Métricas
Fuente: Mineralco S.A. Mayo 2000
Elaboró: UPME - Subdirección de Información Minero Energética

Se trata de carbones térmicos, de excelente calidad: con bajo contenido de azufre y de cenizas y alto poder calorífico. Con una gran ventaja comparativa, dada la proximidad de los yacimientos a los Puertos de embarque (de aguas profundas, con capacidad hasta 250 mil toneladas de peso muerto, ampliable) y de éstos a sus principales destinos de exportación, amén de su explotación a cielo abierto, lo cual conlleva enormes economías..

Producción y Exportación: La Región Caribe irrumpe como productor a escala industrial, en 1980; fecha ésta en la que se declaró la comercialidad del contrato de Asociación CARBOCOL-INTERCOR, suscrito el 17 de diciembre de 1976. Para entonces, su participación en el total nacional era escasamente del 0.05%. Ya para 1984 dicha participación regional llegó al 23% y en 1996 ya frisaba el 81% pues el Cerrejón Zona Norte, empezaba a dar pasos de animal grande.


Producción Nacional de Carbón, 1980-1996
(en miles de toneladas)

Región Caribe Resto del país Participación % Caribe Total
1980 2 4.252 0.05 4.254
1981 1 4.373 0.02 4.374
1982 76 4.669 1.60 4.745
1983 336 4.833 6.50 5.169
1984 1.523 5.109 22.96 6.632
1985 3.560 5.300 40.18 8.860
1986 5.426 5.217 50.98 10.643
1987 8.260 5.199 61.37 13.459
1988 9.517 5.549 63.17 15.066
1989 12.571 5.761 68.57 18.332
1990 15.848 5.624 73.81 21.472
1991 14.344 5.648 71.75 19.992
1992 15.519 6.386 70.85 21.905
1993 14.992 6.231 70.64 21.223
1994 16.605 6.060 73.26 22.665
1995 19.870 5.880 77.17 25.750
1996 24.304 5.761 80.84 30.065
1997 28.025 4.567 85.98- 32.592
1.998 29.405 2.291 92.77 31.696
1.999 29.405 3.349 89.77 32.754

En los albores de la década del 80, apenas un 5% de la producción nacional de carbón se exportaba y entonces como ahora, el mercado doméstico sigue siendo restringido..
El mercado interno.- Desde cuando Colombia, comenzó a figurar dentro de los grandes exportadores de Carbón, se advirtió como imperativo de nuestra política carbonífera la necesidad de darle firmeza a sus exportaciones mediante la consolidación de su propio mercado interno. Ello partía del hecho irrebatible de que el mayor recurso energético con el que contamos es el carbón; en tanto que los hidrocarburos representan un potencial sensiblemente inferior de reservas y los recursos hídricos, en la medida en que se utilicen para la generación están sacrificando su uso principal que es el consumo humano y animal. Así lo aprobamos en la ley 99 de 1.993, en consonancia con el tratado de Río sobre Biodiversidad y Medio Ambiente. Pero, desde diversos flancos se ha atacado el propósito de consolidar el mercado interno del carbón, para lo cual se echó mano del famoso plan de “mínimo costo” que nos dejó como herencia un modelo de generación eléctrica nacional, con un 78% de su parque de generación hidráulica y un 22% de térmica. En los E.U la generación térmica de electricidad a base de carbón pasó del 46% en 1.970 a 57% en 1.993 y recientemente, luego del descalabro de California, han emprendido un plan masivo de instalaciones de plantas de generación fogueadas con carbón auspiciado por Bush, haciendo a un lado las aprensiones medioambientales. A nivel mundial, dicho promedio pasó de 42% al 47% y, en contraste Colombia a duras penas llegó al 9.23%. Por fortuna, recientemente y merced a la terquedad de quienes hemos cuestionado el modelo colombiano, el plan de expansión le ha dado más cabida a la generación térmica( de un 22% del parque de generación, hemos pasado a un 32.4%. Al país le ha salido muy costosa la falta de confiabilidad y firmeza de nuestro sistema de generación, no solo por los mayores costos en tarifas sino por los incalculables daños a la economía que le han causado los racionamientos, las interrupciones, las caídas de voltaje y, en general, la baja calidad del servicio tanto a usuarios residenciales como comerciales. Cabe advertir que dentro del componente térmico de generación ha venido abriéndose paso una tendencia perniciosa, cual es la utilizar en forma desproporcionada el gas natural, en detrimento de una mayor participación del carbón mineral. Todo ello a pesar de que la generación con base en gas duplica el riesgo contra los atentados porque a la vulnerabilidad de las líneas de transmisión se le agrega el de los gasoductos, a lo cual se suma el hecho de que las reservas disponibles para el programa de masificación del gas no están plenamente garantizadas, habida cuenta de que el gas de Cusiana debe reinyectarse para la producción de los crudos y solo estará disponible a partir del año 2.007.

Por las razones anotadas, el consumo interno del carbón sigue siendo bajo, muy bajo; el cuadro siguiente nos muestra su composición:

CONSUMO POR SECTORES
1990-1997

CONSUMO Kt
SECTOR / AÑO 1990 1995 1996 1997
TEXTIL 112 116 120 130
PAPEL * 161 192 235
RESIDENCIAL 251 194 194 125
ALIMENTOS Y BEB. 172 234 285 254
LADRILLO 543 532 496 449
METALURGICO 689 479 427 541
OTROS PROC. IND. 627 311 322 255
AUTO Y COGEN. 656 709 661 534
CEMENTO 796 1153 1173 1072
S. ELECTRICO 931 1309 576 1053

CRECIMIENTO PROMEDIO ANUAL 1990-1997: --0.4%
(Sector Eléctrico: 1.77% SECTOR INDUSTRIAL: --0.96%)


1996 1997 1998
Sector eléctrico 576 1.053 1.017 401
Sector industrial (1) 3.676 3.470 3.192 2.723
Sector Residencial 194 125 116 95
Total 4.446 4.648 4.325 3.219

(1) Incluye cogeneración

Como ya lo señalamos, la explicación principal del pobre crecimiento de la demanda de carbón se encuentra en el comportamiento del sector eléctrico que no ha jalonado lo suficientemente al sector, debido a las políticas que, en forma deliberada, se han inducido en detrimento de la utilización de este recurso que poseemos en abundancia.

En relación con el sector residencial, el caso es más aberrante, ya que al no incentivar el uso de las briquetas de carbón se está tolerando en forma indolente la tala indiscriminada de nuestros bosques naturales, toda vez que la gente del campo y de las pequeñas poblaciones tiene el hábito, o mejor, la alternativa exclusiva de cocinar con leña. Habría necesidad de revisar la política de fomento de la pequeña minería para establecer la razón por la cual, después de varios años de estar estudiando el tema, contando, entre otros, con la asistencia de los chinos, no ha logrado arrancar en firme el uso masivo de briquetas mejoradas de carbón. Ya es hora de que este programa deje de convertirse en una simple letanía consignada todos los años en las memorias de los ministros de Minas y Energía, sin que logre convertirse en realidad.

Ahora bien, en relación con la demanda de los sectores industriales, que es en donde potencialmente se podría aumentar significativamente el mercado interno; las proyecciones de Ecocarbón son las siguientes:

DEMANDA NACIONAL POR SECTORES INDUSTRIALES
1.997 – 2.005
kt
Sector /Año 1997 2002 2005

TEXTIL 130 112 113
RESIDENCIAL 125 321 407
ALIMENTOS 254 492 619
METALURGICO 541 543 546
OTROS PROC.IND. 255 545 563
LADRILLO 449 587 639
COGENERACION 534 620 667
ELECTRICO 1053 1191 927
CEMENTO 1072 1302 1392
TOTAL 4648 5712 5874

LOS SECTORES CON MAYOR CRECIMIENTO PROMEDIO ANUAL EN LA DEMANDA
(1997-2005) SON EL RESIDENCIAL,ALIMENTOS Y LADRILLERO, CON EL 15.9, 11.7 Y
4.5%, RESPECTIVAMENTE.

PARTICIPACION DEL CARBON EN LA CANASTA ENERGETICA NACIONAL AÑO 2005:
ESCENARIO PROBABLE: 11% ESCENARIO OPTIMISTA: 14%



COSTOS TIPICOS DE GENERACION EN COLOMBIA

TERMICA A GAS (1) US$/MWH CARBON(2)US$/MWH NOTAS
COMBUSTIBLE 17.89 10.69 COMBUSTIBLE EN PLANTA :GAS 1.9 US$/MBTU CARBON 24.45 US$/ t(1.1 US$/MBTU)
AO&M FIJO 1.71 4.68
AO&M VARIABLE 1.85 2.37 Dependiente de la generación
OTROS (Imp, Ley99, Cargos) 3.9 2.97 Impuestos. transferencias, cargos de generación.
CAPITAL 11.34 24.23 Inversión Intereses y rentabilidad
TOTAL 36.69 44.94

FUENTE:
(1) Plan de Expansión de Referencia Revisión 1996. y Estudios de una planta
de gas en el Magdalena Medio. EADE, 1996.
(2) Estudios Complementarios para un proyecto carboeléctrico en el Departamento de
Antioquia. Ecocarbón

El diferencial de costo entre proyectos a carbón y gas natural, debido fundamentalmente a las mayores inversiones de las carboeléctricas, requieren de algún mecanismo que le permita al inversionista cubrir dicho diferencial cuando el mercado mayorista no de las señales de precio que lo compensen.

La situación actual de precios en el mercado mayorista de electricidad, a pesar del cargo por capacidad no da las señales adecuadas para que los inversionistas puedan cubrir los costos en que incurren al producir electricidad a base de carbón. El cargo por capacidad, tal y como ha sido establecido frena la expansión de la generación térmica, por ello seguimos insistiendo en nuestra propuesta de establecer un cargo por capacidad y firmeza que la incentive.

Las metas que se tienen para la participación del carbón en la balanza energética nacional son las siguientes: para el año 2005 el 11% y para el año 2010 el 20%. Sobre el particular Ecocarbón considera que la demanda de carbón térmico en el país para el período 1998-2005, está condicionada a:

• La entrada en operación de Paipa IV
• Avance en el programa de sustitución de otros combustibles por carbón
• Condiciones comerciales de las transacciones en la bolsa de Energía
• Crecimiento del sector industrial
• Política de precios asociados con los combustibles
• Participación del sector privado en la generación eléctrica
• Políticas del Estado en la promoción de proyectos de generación de electricidad.
• De estos factores que se indican, los que tienen mayor impacto son los relacionados con el consumo en el sector eléctrico. Aunque merece tener en cuenta que el retiro del crudo de Castilla previsto para comienzos de la próxima década mejorará las posibilidades en el sector industrial.

El mercado externo.- Colombia ha tenido un rápido desarrollo de este renglón exportador. En una rauda carrera ha logrado posicionarse en los primerísimos lugares, jugando en la liga de mayores exportadores en el mundo. Colombia e ntró pisando duro al competido mercado de los carbones térmicos. De 4.2 millones de toneladas producidas en 1980, se llegó a más de 10 MM en 1986, de los cuales el 50% provino de la Guajira. Para este mismo año 5.8 MM de toneladas se dest inaron a la exportación, participando el Caribe en 88.0% de la misma. Ya para 1990 la producción sobrepasó los 21MM de toneladas, de las cuales 15MM se destinaron al mercado externo. La barrera de los 30MM de toneladas se alcanzó en 1996, para luego arrimarse a las 35.6 millones en el año 2.000, con una participación del 81% de la región Caribe en la producción y del 96.0% en las exportaciones de carbón. La sola producción del Cerrejón Zona Norte llegó a representar en 1990 el 62% del volumen producido en el ámbito nacional y el 90.5% de las exportaciones en 1993.


EXPORTACIONES DE CARBON
(1982-1986)
1982 254M toneladas
1983 501 M toneladas
1984 957 M toneladas
1985 3.536M toneladas
1986 5.764 M toneladas
1987 9.587 M toneladas
1988 10.730 M toneladas
1989 13.300 M toneladas
1990 14.820 M toneladas
1991 16.300 M toneladas
1992 16.060 M toneladas
1993 15.270 M toneladas
1994 17.710 M toneladas
1995 19.700 M toneladas
1996 24.340 M toneladas
1997 28.025 M toneladas
1.998 29.401 M toneladas
1.999 29.547 M toneladas
2.000 34.777 M toneladas

PARTICIPACION REGION CARIBE
(Exportaciones 1993 – 1995)

1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000
Costa Atlántica 16.7 16.8 18.7 29.4 29.1 34,7
Resto del País 0.9 0.8 1.0 0.6 0.8 0.9
Total 17.6 17.6 19.7 24.7 27.5 30.0 29.9 35.6

Ya para 1997 la producción llegó a 32.6MM de toneladas, del cual el 60% se produjo en la Guajira, el 26% en el Cesar, y el 7% en Cundinamarca y Boyacá y el 7% en otras regiones del país. Para los años 1.998 al 2.000 la proporción se ha mantenido dentro de los mismos parámetros, pero con un aumento en la producción total. En Colombia la gran minería del carbón despuntó en firme a partir del Complejo Carbonífero de El Cerrejón Zona Norte; luego la seguirían otros desarrollos a escala intermedia, entre ellos Carbones del Caribe, Carboandes y Prodeco. Posteriormente otro gran complejo irrumpiría en el Cesar: La Drummond en 1996, el 62% del carbón exportado salió por Puerto Bolívar, el 16% por el Puerto de la Drummond en Ciénaga, el 11% por el Puerto de Prodeco en Santa Marta y el restante otro 11% por otros 5 terminales marítimos.

Por su parte, el 68% de las exportaciones tuvo su origen en la Guajira, el 29% en el Cesar y el 3% en el resto del país. La distribución de las exportaciones de carbón térmico colombiano durante 1997, similar a la de los años anteriores, fue la siguiente: Europa 73.7%, América 14%, Mediterráneo no Europeo 7%, Latinoamérica 3.8% y Asia 1.6%.

Los precios internacionales del carbón colombiano se desplomaron en 5 años, al pasar de US$40.67 en 1990 a US$29.65 en 1994. En 1995 y 1996, tuvieron un repunte con motivo de la sostenida alza en los precios del crudo y más recientemente han caído nuevamente( US$27.14/ ton. en 1.999), como han caído los precios de los demás productos básicos en la lonja internacional, dada la desaceleración de la economía norteamericana y japonesa, las cuales han arrastrado con sigo a la economía de la Unión Europea, obligando a revisar a la baja el crecimiento de la economía mundial, amenazada por una severa recesión! Por lo pronto el precio se ha estabilizado en un promedio de US$29.2 la tonelada.

EXPORTACIONES DE CARBON Y SU PARTICIPACION EN LA BALANZA COMERCIAL

1980 US $ 10.000 0.23
1982 14.000 0.43
1983 17.000 0.54
1984 38.000 1.05
1985 126.000 3.33
1986 201.000 3.77
1987 263.000 5.01
1988 304.000 5.69
1989 457.000 7.58
1990 545.000 7.70
1991 630.000 8.39
1992 555.300 7.65
1993 567.000 7.63
1994 552.800 6.32
1995 595.800 5.83
1996 849.100 7.99
1997 915.030
1998 969.810
1999 938.970
TOTAL US $ 8.548.810


En 1990, la economía del carbón le generó a Colombia divisas por US$545MM y en 1996 esta cifra se acercó a los US$850 MM. Ya para 1997, las exportaciones fueron del orden de los US$868 MM, llegando a lo US$938.9 MM en 1.999. Para el 2.000 los ingresos por concepto de las exportaciones de carbón se treparon por encima de los US$1.000 millones. El carbón, junto con las divisas que ingresan por los colombianos residentes en el exterior le están pisando los talones, disputándole al café el segundo renglón en importancia de nuestras exportaciones, amenazándolo con desplazarlo, quién lo creyera!! Para los mismos años, la región Caribe participó con el 92.020% y el 70%, respectivamente, de las divisas provenientes de las exportaciones de carbón.

Una digresión, a propósito del fiasco del Cerrejón Central.-Una pifia costosa para el país. Carbocol en el propósito de expandir la producción y de lograr un mayor y mejor posicionamiento en los mercados internacionales, tomó la decisión de desarrollar la zona central de el Cerrejón, para lo cual firmó un contrato de operación, con el Consorcio DOMI-PRODECO-AUXINI, el 17 de julio de 1981, siendo Ministro de Minas y Energía el Dr. Rodado Noriega.

Pues bien, se inició la etapa de explotación con 100.000 toneladas en 1982, pero que sucedió? Como dicen los paisas, a Carbocol le salía más caro el caldo que los huevos, pues ante la imposibilidad de acceder a la infraestructura de transporte y embarque del complejo del Cerrejón de su propio carbón allí producido, pese a ser su copropietario y habiendo invertido en su construcción y montaje el 50% de los US$ 3.200 MM que costó. Pues bien, se vió precisado a contratar el transporte por carretera, con la firma Sánchez Polo, desde la mina hasta Puerto Zúñiga, en donde a su turno también debía pagar una tarifa por su uso.

Esta era su estructura de costos:

Operación mina US$ 17.002
Transporte a Puerto Zuñiga 18.000
Tarifa Puerto Zúñiga 5.00
Impuesto de Regalías 1.08
Trabajos relacionados 0.52
Inversión y Amortización 3.10
Gastos de Administración 1.80
Total US $ 46.52/TON

Mientras el precio para entonces fluctuaba alrededor de los US$ 34/ton, los costos sobrepasaban los US$ 46. Por ello, aduciendo que “… Era mejor devolver los $4.000 MM, que perder $12.000 MM”, el Ministro de Minas, a la sazón Iván Duque Escobar dispuso a través de la Junta Directiva de Carbocol (22 feb/85), dar por terminado unilateralmente el contrato. Pero el desatino de la Junta de Carbocol en el procedimiento condujo a un litigio con el Consorcio, que éste terminó ganando en el Consejo de Estado, que condenó a la Nación a pagarle una indemnización escandalosa de más de US$ 25 MM.

Semejante desaguisado, irritante e inexplicable me llevó a afirmar en el Foro de la Costa año 2000, auspiciado por la Cámara Junior en Cartagena, el 26 de septiembre de 1986, algo que a la postre ha resultado profético: “A decir verdad el proyecto Cerrejón Zona Central y no solo éste, sino cualquiera otro que se desarrolle en el área de influencia del Cerrejón Zona Norte deriva su competitividad de la posibilidad de tener acceso a las facilidades portuarias y de transporte de éste último, donde el Estado Colombiano a través de Carbocol, invirtió la mitad de su costo”. Como siempre se cosecha de lo que se siembra, éste se convirtió, por mucho tiempo, en el cuello de botella que obstruía las posibilidades de expandir las áreas de producción de carbón en la zona adyacente del Cerrejón Zona Norte, por falta de facilidades portuarias y de transporte.

Ya desde 1980 nos habíamos atrevido a anticiparnos premonitoriamente, a cuanto habría de significarle al país, una de las cláusulas más leoninas del contrato de asociación CARBOCOL-INTERCOR, que a la letra dice: “Queda entendido, que en todo caso, INTERCOR continuará siendo el operador de todas las facilidades, instalaciones y equipos de la infraestructura” (cláusula 10.2) y acotábamos nosotros “Esto disipa todas las ilusiones que se han tejido con maraña embaucadora, en torno a los enormes beneficios inmediatos que representa para la Guajira esta descomunal infraestructura; Puerto, Ferrocarril, Aeródromos, etc. Pero las mismas estarán al servicio exclusivo del proyecto” (Glosas al Contrato del Cerrejón. 1980).

A finales de 1998, por fin, se hizo posible un Acuerdo integral y otro general entre los dos socios de la Asociación en el cerrejón Zona Norte, gracias a nuestro empecinado empeño en desatascar el desarrollo minero de la región, los cuales se firmaron por las partes en enero de 1.999. En virtud de los mismos, Carbones del Cerrejón S.A. (CDC) y Carbones Colombianos del Cerrejón S.A (CCC) podrían acceder a la infraestructura de Cerrejón Zona Norte, eso sí pagando US$152 millones como derecho, más el 75% de un costo de US$42 millones que se invertirían en la ampliación de las facilidades del Puerto y el ferrocarril. CARBOCOL, por su parte, se compromete a interponer sus buenos oficios para lograr la prórroga de la Concesión portuaria de Puerto Bolivar, toda vez que ésta se vencía en el año 2.009 y la Superintendencia de puertos ya había dado los pasos preliminares para abrir una licitación pública para otorgársela a quien mejores contraprestaciones al Estado ofreciera.

Las perspectivas: un juego de luces y sombras.-Se entiende que hay cierta preocupación en algunos sectores de la Industria Colombiana del Carbón sobre el crecimiento de sus exportaciones, que podría tener un efecto negativo en los precios del mercado mundial, y que a su turno podría tener un efecto negativo en la industria colombiana del carbón.

Consideramos imperativo que Colombia tome ventaja de los pronósticos del incremento en la demanda del carbón térmico comercializado vía marítima en el mundo. A menos que Colombia reaccione positivamente a esta oportunidad de crecimiento y asegure que la producción se incremente para cubrir las expectativas de crecimiento en la demanda, estas oportunidades quedarían abiertas a otros países, tales como Australia, Sur Africa, Indonesia, Venezuela y los Estados Unidos de América. La experiencia de los últimos 15 años indica que Sur Africa, Australia e Indonesia han tomado ventaja del crecimiento en demanda del mercado mundial de carbón térmico comercializado vía marítima y Sur Africa ha incrementado su producción para ir exportando progresivamente desde 12 millones de toneladas a 60 millones de toneladas en los últimos 20 años. Australia ha incrementado sus exportaciones en forma similar a una rata rápida.

País 1997
Millones Toneladas 2.000
Millones Toneladas 2.005
Millones Toneladas
Australia 72 100 (+38) 140 (+68)
Colombia 25 40(+15) 55(+30)
Sur Africa 60 65(+5) 68 (+8)
Venezuela 5 10(+5) 15(+10)
Indonesia 40 49(+9) 57(+17)
+72 +133

Los volúmenes de otros países exportadores básicamente permanecen estáticos debido a que son productores menores. Rusia y Polonia están encontrando cada vez más difícil exportar carbón térmico en la medida que luchan por permanecer competitivos en el mercado mundial y a la vez requiere la mayor parte de su producción para el consumo en el mercado doméstico. Estados Unidos será el surtidor de péndulo, dependiendo de los niveles de demanda y precio, cubriendo excedentes de demanda en el mercado, de vez en cuando, a niveles de precio convenientes.

La expansión de mercado del carbón en el mundo de la industria metalúrgica para la tecnología de inyección de carbón pulverizado (Pulverized Coal Injection – PCI) en los hornos, está actualmente en niveles de cerca de los 25 millones de toneladas por año y los carbones colombianos están progresivamente adquiriendo buena reputación en este mercado. Esta área del mercado brindará nuevas oportunidades para el futuro para el año 2005. Con respecto a Alemania, se necesita un juicio más cuidadoso en lo referente a las decisiones políticas y si su industria carbonífera decide reducir la producción doméstica más rápido de lo esperado. Alemania actualmente produce 40 millones de toneladas de carbón térmico a un costo aproximado de USD 180 por tonelada del cual requiere un alto subsidio del gobierno Alemán. Si se elimina este subsidio, Alemania podría rápidamente reducir su producción e incrementar la demanda de carbón importado. Esto daría una oportunidad ideal para incrementar los niveles de exportación de carbón colombiano, a pesar de que hemos tomado un punto de vista conservador con respecto a Alemania en este documento.

Una gran porción del pronóstico de futuro crecimiento está en Asia, pero como estamos operando en un mercado mundial integrado, se espera que Sur Africa traslade una parte de su producción hacia el mercado Asiático, lo que dejaría espacio en Europa para el carbón colombiano. Debido a la limitación de reservas disponibles en Sur Africa, no se espera que puedan incrementar la producción anual por encima de los 70 millones de toneladas, entonces Sur Africa no estaría en posición de alimentar agresivamente ambos mercados, el de Asia y el de Europa. También creemos que Colombia estará en posición de desarrollar negocios en el mercado Asiático con aquellos clientes que puedan aceptar buques de gran tamaño (Cape).

Con el fin de poder cubrir el incremento en demanda del mercado mundial de cerca de 70 millones de toneladas durante el período de 1997 hasta el año 2000 y posteriormente de 80 millones de toneladas desde el año 2000 hasta año 2005, estimamos que las fuentes de suministros potenciales serían las siguientes.

El volumen de carbón comercializado actualmente vía marítima es de aproximadamente 276 millones de toneladas, y es suministrado por los siguientes países:

PAIS TONELAJE
(millones de tons.)
Australia 72
Sur Africa 60
Indonesia 44
Estados Unidos 23
China 24
Rusia 5
Polonia 12
Canadá 6
Colombia 25
Venezuela 5
TOTAL 276 millones de toneladas

Se espera que la demanda crezca a niveles de entre 320 y 350 millones de toneladas para el año 2000 y entre 400 y 430 millones de toneladas para el año 2005. Por lo tanto, el mundo requerirá de 125 a 150 millones de toneladas de carbón térmico adicionales para el año 2005. Este pronóstico no toma en cuenta el impacto potencial del decrecimiento en producción de carbón en Alemania, Reino Unido y España. Si la producción en estos países declina a una rata más rápida de la esperada, entonces, se incrementaría aún más la demanda para carbón térmico comercializado vía marítima.

En resumen, está claro que la demanda mundial de carbón térmico se incrementará sustancialmente en los próximos 10 años. Como Sur Africa está limitada en su potencial para incrementar producción, los 3 países que estarían en posición inmediata para tomar ventaja del incremento en demanda son Australia, Colombia e Indonesia. Por lo tanto, es importante que Colombia sea capaz de incrementar producción significativamente en los años venideros y esto requiere de instalar una infraestructura que asegure que el país se encuentre en posición de tomar ventaja en este crecimiento del mercado.

Pero, las perspectivas para el carbón colombiano son promisorias. En la Costa oriental de los Estados Unidos, Colombia tiene un enorme mercado potencial (más de 50 millones de toneladas año), pues dada la circunstancias de que en los E. U la legislación ambiental es muy exigente y no permiten quemar carbones con más del 1% de contenido de azufre, dada la baja calidad de los carbones de esa región, tendría que suplir su consumo con carbones provenientes del lejano Oregón o Wyoming, a más de 3.000 kilómetros de distancia, con el consiguiente sobrecosto del flete. En Francia se redujo dramáticamente la producción de 15 millones de toneladas a solo 8; en Alemania se pasó de producir 85 millones toneladas año a 64 millones, con el agravante para ellos de que luego de la reunificación sus necesidades son mayores y la Antigua Alemania del Este no se puede seguir abasteciendo con las minas de lignito (un carbón pobre y contaminante) como enantes; en el Reino Unido, su producción se redujo sensiblemente, de 94 millones de toneladas a 35 y España, que está comprometida ahora en un ambicioso plan de expansión eléctrico a carbón (550 megavatios nuevos) tiene estancada su producción carbonífera en una cifra modesta, de 15 millones de toneladas. El Asia se vislumbra como uno de los mercados del carbón con mayor dinamismo hacia el futuro y dada su proximidad geográfica serán los productores europeos y los de suráfrica los llamados a cubrir esa mayor demanda, pero unos y otros tienen sus limitaciones para un mayor escalamiento en su producción, Colombia que vende el 75% de su carbón en Europa, estaría en condiciones de suplir los volúmenes que Australia e Indonesia dejen de exportar a Europa para abastecer el mercado asiático. El mundo requerirá de 125 a 150 millones de toneladas de carbón térmico adicionales para el año 2.005 y como Suráfrica está limitada en su capacidad para incrementar su producción, los tres países que estarían en posibilidad de capturar ese nuevo mercado son Australia, Indonesia y Colombia. Estamos, pues, en presencia de un mercado maduro, con unas posibilidades enormes de expandirse en el corto y en el mediano plazo, con unos precios relativamente estables y con tendencias al alza, si nos atenemos a los pronósticos de los precios del petróleo hacia el futuro. Al paso que vamos, bien pronto Colombia desplazará del tercer lugar a Indonesia como tercer exportador mundial de carbón, rebasando con creces la meta que se impuso en el ya remoto año 1976, cuando se creó a CARBOCOL como empresa industrial y comercial del Estado, de capturar el 10% del mercado mundial de carbones térmicos.

Se prevé que las siguientes metas de producción se podrían establecer para el año 2005:

Cerrejón Norte 21 millones de toneladas
Oreganal/Cerrejón Sur Y Centro 15 millones de toneladas
Calenturitas 2 millones de toneladas
Drummond 12 millones de toneladas
El Descanso 3 millones de toneladas
Carboandes 1 millón de toneladas
Carbones del Caribe 2 millones de toneladas
Otros 2 millones de toneladas
TOTAL 58 millones de toneladas


En conclusión, con la infraestructura correcta, Colombia estaría en posición de lograr una producción de 55 a 60 millones de toneladas para el año 2005 y de esta manera asegurar que las reservas de carbón del país sean totalmente utilizadas para el beneficio del mismo.

Es importante destacar, que el punto más fuerte del carbón colombiano desde el punto de vista econométrico, para venderse en el mercado mundial de carbón térmico, reside en su bajo costo total FOB, en el cual los costos del transporte interno y de servicio de puerto, constituye un porcentaje sensible. En este sentido, se considera perentorio mantener el más bajo costo total FOB factible, mediante incrementos de productividad y una infraestructura de transporte puerto eficiente y de bajo costo. Lo anterior, es clave para incrementar la presencia en el mercado internacional y no se vaya a repetir con el carbón la triste historia del café. No nos podemos dejar sorprender!

De conformidad con el Decreto 2056 de noviembre 8 de 1996, Decreto 159 de enero 22 de 1997, se adjudicaron 4 nuevas áreas, 3 de ellas (Guaimaral, El Descanso, El Cerrejón Sur y el Hatillo). Se prevé que al entrar en explotación estas nuevas áreas se acrecentará la producción sensiblemente, pero su embotellamiento impediría sacarla al mercado, justamente cuando más lo necesita, para lograr su mejor posicionamiento en los mercados internacionales y ello no da espera, pues otros países suplirán nuestra incapacidad y lo que es más irónico, a lo mejor serán las mismas firmas titulares de estas nuevas y promisorias adjudicaciones las que satisfarán la mayor demanda, pero, claro está, desde las minas de nuestros competidores, pues no olvidemos que nos movemos en un mundo globalizado.

Otras sombras que se ciernen, proyectándose negativamente sobre la demanda externa del carbón, tienen que ver con la crisis financiera del Asia y su extensión a nivel mundial, y el denominado Protocolo de Kioto. Aunque la posición asumida por el Gobierno de Bush, de no ratificarlo hará que ceda la presión de las exigencias en esta materia.

En relación con el Protocolo de Kioto hay que señalar que éste fue suscrito por varios países con el propósito, entre otros, de reducir las emisiones de gas carbónico causadas por la generación de energía eléctrica.

Para evaluar el impacto del Protocolo de Kioto, sobre el mercado mundial del carbón y la industria carbonera de Colombia, Ecocarbón contrató a la firma Hill & Associates de Annapolis, USA especialista reconocida a nivel mundial en el análisis del mercado de carbón.

Los consultores mencionados han partido de varias suposiciones que me permito transcribir :

1 En todos los países afectados estará disponible el gas natural que se necesite.
2 Francia construirá al menos, otros diez GW en nuevas centrales nucleares, la mayor parte de cuya energía eléctrica generada se exportará a otros países europeos.
3 Alemania importará energía eléctrica adicional desde centrales que usaran en e lignito como combustible, a ser construidas en Rusia. (Esta opción ya está bajo discusión, con el costo de las centrales a ser financiado por Alemania y pagado por los Rusos en energía eléctrica.
4 Los Estados Unidos de América no ratificarán el Protocolo de Kioto (si lo hicieran, sus importaciones de carbón caerían a cero).
5 El uso potencial de los “Mecanismos de Desarrollo Limpio” establecidos en el Protocolo de Kioto no tendrá un impacto significativo sobre las reducciones de emisiones de CO2 a efectuar por los países signatarios.
6 A causa de que el carbón es con diferencia sobre los otros, el combustible que produce más emisiones de CO2 por unidad de energía eléctrica generada, la reducción en el uso de carbón será la mayor herramienta para cumplir con los objetivos del Protocolo de Kioto.
7 Los objetivos de reducción de emisiones a cumplir en promedio durante el período 2008 – 2012, se alcanzarán durante cada año de este. (Si no se tomara esta aproximación la reducciones en consumo de carbón serían incluso más pronunciadas al final del período mencionado).

En relación con la crisis financiera del Asia y últimamente de la desaceleración de la economía estadounidense y su impacto en el resto del mundo; lo que a su vez deprime la demanda sobre los energéticos, incluyendo, como es obvio la del carbón; ello ha coincidido con un invierno bastante benigno en el hemisferio norte que ha reducido la necesidad de calefacción.

En conclusión, Ecocarbón estima, en el caso más critico, que para el año 2012, el mercado mundial solo recibiría 35 millones de toneladas de nuestros carbones de las 60 proyectadas sin el efecto del Protocolo de Kioto. Igualmente estima que el precio FOB en dólares corrientes por tonelada estaría del orden de US$28 contra US$38 proyectado sin dicho efecto.

Lo que mal empieza, mal termina.-El Estado colombiano comercializaba su carbón a través de la empresa comercial e industria del Estado CARBOCOL, a través de la cual participaba en un Contrato de Asociación con INTERCOR, en la explotación del Cerrejón Zona Norte, el cual criticamos acerbamente desde la suscripción del mismo, por considerarlo leonino y lesivo de los intereses nacionales, y en el cual CARBOCOL estaba reducido a su condición de yesman, razón más que suficiente para justificar la venta de dicha particpación. Pero vender no significaba rematar dicha participación como si se tratara de una realización de saldos invendidos, como se hizo, a precio de huevo. Si la firma del Contrato de Asociación INTERCOR-CARBOCOL fué tan controvertida, no lo es menos su melancólico final, con una venta que más parece un desenhuese, Hasta cuando el país va a permitir que se sigan feriando sus activos con tan grave detrimento patrimonial? Cabe la pregunta: sería éste el mejor momento para vender esta participación? Nos tendremos que contentar, resignadamente, con el socorrido argumento de que "la triste realidad que se aprende en las crisis es que las empresas no valen lo que se invirtió en ellos, sino lo que los compradores estén dispuestos a pagar? Coincidimos en los interrogantes del editorialista de PORTAFOLIO:" No había forma de lograr una mayor competencia entre los proponentes para aumentar el precio? Era indispensable vender en un momento de gran incertidumbre y zozobra por la escalada terrorista de la guerrilla? Los ingresos extraordinarios de la bonanza petrolera- que han servido tanto para reducir el déficit fiscal como para sostener el precio del dólar- no daban margen de maniobra para aplazar la venta? Estas preguntas nos conducen directamente al segundo interrogante: aún si aceptamos, en gracia de discusión, que las afugias fiscales del Gobierno y los compromisos con el F.M.I exigían que la venta se hiciera este año. Por qué no se promovió y facilitó la participación de inversionistas colombianos en la privatización? Por qué no se aprovechó la oportunidad para montar un esquema de democratización de la propiedad accionara de las empresas privatizadas, con todos los beneficios que conlleva para el desarrollo del mercado de capitales? No se puede responder estas preguntas con la presunción de que el negocio no era atractivo para los colombianos"

A propósito de la expedición del nuevo Código de minas.-Después de un largo vía crucis, por fin, en su segundo intento, el Congreso logró aprobar el texto de lo que será, a partir de su sanción el próximo miércoles, el nuevo Código de minas, que viene a reemplazar el que rige actualmente, que ya se había tornado anacrónico y, del cual me correspondió ser el ponente coordinador del respectivo proyecto de ley en el Senado de la República.

Resultó una tarea ímproba la de vencer todos los obstáculos que se interpusieron en el camino, constituyó un trabajo arduo y dispendioso; el cual contó con una gran concertación con todos los sectores que convergen en la actividad minera, que constituye hoy el 8% del PIB y que viene pisándole los talones al café como segundo renglón en importancia de nuestras exportaciones. Los indígenas, las negritudes, los pequeños y medianos mineros, los empresarios, todos fueron escuchados y tenidas en cuenta sus observaciones; se realizó un sinnúmero de foros abiertos y participativos, se promovieron audiencias públicas, para que nadie se quedara por fuera de este ejercicio de concertación.

Al final, se arribó a un texto que pretende responder a los desafíos de la modernidad y la globalización; se tiende a simplificar los trámites de las concesiones, reduciendo los costos de transacción; se le da mayor estabilidad y consistencia a los contratos de explotación; se procura compaginar el desarrollo minero con la sustentabilidad ambiental de dicha actividad, evitando la depredación. Al tiempo que a la gran minería se le ofrecen reglas claras y estables para su desarrollo, se promueve, fomenta y apoya a la pequeña minería, sin un criterio asistencialista, sino para hacer de ella una actividad rentable y competitiva, que supere los niveles de la mera subsistencia, para lo cual se le da un especial impulso a los programas de integración de áreas y se estimulan las empresas asociativas y las solidarias.

Fueron muchos los escollos que se tuvieron que superar; empezando porque el Proyecto como fue presentado originalmente por parte del Gobierno, era arrasador de la pequeña y mediana minería, pues con el pretexto de evitar el asistencialismo, que tampoco compartimos, se le pretendía poner en pie de igualdad con la gran minería, con el agravante de propiciar la desaparición de Minercol, como autoridad minera, con lo cual quedaban totalmente desamparadas. Primó nuestro concepto contrario al dogma neoliberal del Estado mínimo; asumimos que debe propiciarse tanto mercado como sea posible y tanto Estado como sea necesario; lo importante no es más o menos Estado, sino un mejor Estado! Así mismo, se pretendía acabar con las regalías, como contraprestación económica, que contempla la Carta, con el socorrido argumento de que era la única manera de ser competitivos con otros países que, como Chile, no las contemplan en su legislación, borrando así de un plumazo una larga tradición histórica. Se pretendió establecer una norma de favorabilidad, que se hubiera convertido en una tronera por la que se habrían favorecido las grandes empresas comprometidas en los desarrollos mineros que se adelantan en la actualidad, en detrimento de la Nación y de las regiones en donde se dan las explotaciones.

Nada de lo anterior pasó y defendimos con celo y esmero un Código moderno, actualizado, que estimule la inversión privada para movilizar ese enorme potencial, pero sin irnos a los extremos. En este sentido, fuimos enérgicos al momento de oponernos a esa monstruosidad, que hubiera sido la resurrección en Colombia de la deducción de impuestos por el agotamiento del yacimiento. No tenía ninguna presentación que se pretendiera restablecer para el sector minero una norma que había sido abolida en 1.974 en la legislación petrolera, por el ex Presidente López, mediante el Decreto 2310, por inconveniente. Al final, se impuso la sensatez y de manera unánime fue rechazada por la plenaria de la Cámara, después que habíamos sido derrotados en el Senado. En fin, el texto aprobado dista mucho del espíritu y de la letra del Proyecto original; tanto en el Senado como la Cámara se hizo un trabajo ponderado, juicioso y responsable, que habrá de redundar en beneficio de un sector que está llamado a ser el gran dinamizador de la actividad económica del país.

Con la expedición de este nuevo Código, Colombia le está dando una excelente señal a los inversionistas privados y extranjeros que quieran apostarle a invertir en un sector estratégico de la economía y el cual ofrece atractivos sin antecedentes en el país. El sector minero está llamado a constituirse en la punta de lanza del sector exportador, como generador de divisas, de empleo y de progreso de la regiones en donde se localizan tales yacimientos. El Congreso, con el concurso del Gobierno, están dotando al país de un Código moderno, ágil, descomplicado y útil para todos los agentes del sector minero, particularmente a la industria carbonífera, poniendo al día la normatividad que la regirá en lo sucesivo.

La coletilla final.-Los problemas que comportan las bonanzas; la nuestra ha sido una economía de bonanzas, con un coportamiento espasmódico, con muchos sobresaltos, de los cuales siempre va acompañado el boom de algunas actividades económicas, sean estas lícitas o ilícitas. Nuestra región y el país ha experimentado un desarrollo cíclico, de bonanza en bonanza, primero la bananera, luego la del algodón, posteriormente la del café, por último el contrabando y de remate la droga. Ahora, con el boom del carbón, no podemos perder de vista que se trata de recursos finitos, no renovables, lo cual impone la mesura y la necesidad de sembrar la bonanza, como lo predicó el connotado lider venezolano Arturo Uslar Pietri; pensando en ello promovimos la Ley de regalias y la Ley que creó el Fondo de ahorro y estabilización petrolera, de los cuales se le acaban de girar a los municipios casi $700.000 millones( Art. 133 de la Ley 633/ 2.000), gracias a nuestra iniciativa en el Senado de la República. No olvidemos, entonces, que "QuIen al tiempo de ganar no supo el modo, al tiempo de perder lo pierde todo"!

LOS RETOS DE LA INDUSTRIA 

EN EL SIGLO XXI 

FORO NACIONAL DEL CARBÓN

AMYLKAR ACOSTA MEDINA
Senador de la Republica

Riohacha, agosto 30/ 2.001

www.amylkaracosta.com


www.amylkaracosta.com
Riohacha, agosto 30/ 2.001


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