Oct 23, 2021 Last Updated 3:47 PM, Oct 9, 2021

OJO CON LA VACALOCA!

Categoría: 2001
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Los malpensados, estarán imaginándose que nos vamos a referir a uno de los mas graciosos y divertidos juegos pirotécnicos, muy propios de la sabana de Bolivar; otros, más suspicaces, supondrán que se trata del despelote del Gobierno de Pastrana, a quien el país le quedó grande y, por ello, éste anda manga por hombro.

Pero, nada de eso! Queremos llamar la atención del país y en especial de las autoridades competentes, sobre los riesgos que acechan al país, de extenderse y propagarse la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB), más conocida como El mal de las vacas locas.

La EEB, se ha convertido en un nuevo fantasma que recorre a Europa, causando estragos inimaginables. Se ha podido identificar como el causante de este mal, a una diminuta proteína infecciosa, conocida como prión, considerado hoy como el organismo vivo más pequeño aún que el virus, existente sobre la tierra, el cual sufre una alteración morfológica, causando la degeneración de las neuronas, atrofiándolas. La enfermedad tiene una incubación prolongada, que oscila entre los cuatro y los nueve años, por lo que su detección suele ser tardía y, en no pocos casos, extemporánea. Se ha podido establecer que, además de atacar el sistema nervioso central de los bovinos, también se han comprobado casos en ovinos, caprinos y porcinos. Lo más complicado es que aún no existen métodos de laboratorio, que permitan diagnosticar la enfermedad, antes de que el animal muera. Solo después de examinar sus tejidos afectados, mediante test post mortem, se puede confirmar.

Las alarmas se dispararon solo en el año 1.996, cuando se percataron de que dicha enfermedad se podía transmitir a los humanos, cuya variante se conoce con el nombre de Creutzfeld-Jakob. Más de 80 decesos de personas se asocia con esta mortal enfermedad; entre ellas, la colombiana Gabriela Cano De Rendón, luego de frecuentar a Europa, en donde se contagió. Desde entonces a hoy, han sido sacrificadas en Europa, a donde saltó la enfermedad desde la Isla británica, unas 4.75 millones de vacas viejas, las más propensas a contraer el mal. Se estima, que entre 1.981 y 1.988, se consumieron alrededor de 675 mil vacas infectadas con el mal, antes de que se manifestaran sus síntomas. No se sabe, a ciencia cierta, cuántos animales y cuántas personas puedan ser portadoras del prión. Los incineradores británicos no dan abasto; cada semana, entre 20 mil y 30 mil reses, son sacrificadas y calcinadas y sus restos molidos y secados y luego convertidos en harina de hueso. Según Walt Street Jornal, "La práctica de alimentar animales con desechos de ganado infectado fué prohibida en 1.988 por las autoridades de salud de la Gran Bretaña, pero permitieron su exportación a países subdesarrollados y muy pobres de América Latina y el Caribe". La FAO estima que, en el intervalo 1.986-1.996, hasta hoy, Europa ha exportado harinas animales(MBM) a más de 100 países; algunos países la han reexportado a terceros. Alrededor de 100 países, entre ellos Colombia (2.000 cabezas en la última década) han importado reses vivas en este mismo lapso. Pues bien, todos los países que han importado reses y harinas animales originarias de Europa Occidental, antes y después de los años 80, pueden considerarse expuestos al peligro de la enfermedad. En Colombia, aunque se diga que "desde 1.988 no importa harina de carne ni de hueso, como alimento de ganado" , hay evidencias de que se han importado con otros fines, tales como para concentrados.

No obstante que la Comunidad Andina de Naciones prohibió la importación de bovinos, productos y subproductos, así como alimentos concentrados, incluyendo la harina de hueso y de carne", provenientes de Europa, desde 1.997, mediante la Resolución 447, en Colombia solo en diciembre del año anterior, tardíamente, se hizo lo propio, mediante la Resolución 3122, "considerando que para esta fecha, la enfermedad se registró en países que no se encontraban incluidos en la Norma Andina". Eso sí, la restricción a las importaciones, excluye explícitamente la leche, derivados lácteos y semen, escudándose en la Norma Andina, que así lo prevé y en particular a la OIE(Oficina Internacional de Epizootias), que establece que "las administraciones veterinarias deben autorizar, sin restricción, la importación o el tránsito por su territorio de leche y productos lácteos, semen, sebo desproteinado...". Lo curioso es que, como siempre, los países desarrollados predican pero no aplican: Los E.U, en donde aún no se ha reportado el primer caso de EEB, ha extremado sus medidas a tal punto, que han prohibido que donen sangre las personas que han vivido más de seis meses en Gran Bretaña desde 1.980; además, están vigentes las restricciones a las importaciones de los derivados cárnicos y el semen que pueda ser utilizado como medio de procreación en empresas ganaderas. Y uno de nuestros vecinos, Argentina, prohibió recientemente la importación de la leche, el queso y la carne provenientes de los países de la UE, en una medida sin precedentes, en previsión del contagio de la EEB.

Será que nosotros seremos los únicos majaderos, que nos ceñimos al pié de la letra a las estipulaciones de los organismos internacionales, los mismos que se hacen los de la vista gorda cuando los países desarrollados utilizan los controles fitozoosanitarios como protección para-arancelaria de su producción agropecuaria? Por esto, no resulta descabellada nuestra propuesta, aprobada unánimemente en el seno de la Comisión II del Senado, luego del debate que adelantamos al respecto, en el sentido de reclamar del Gobierno nacional, la prohibición de la importación al país de la leche y sus derivados, así como también del semen, habida consideración de que aún no se ha descartado cientificamente que ellos sean una fuente de contagio y más vale prevenir profilácticamente y no tener, después, que lamentar y, de contera, estaríamos de paso protegiendo nuestros hatos, al tiempo que se protege también nuestra producción doméstica.
Ahora, cuando el mal de las vacas locas y la aftosa hace su agosto en Europa y en países que, como Argentina y El Paraguay, son sus gandes proveedores; justo, cuando Colombia esta ad portas de ser certificada como libre de aftosa y se le abren unas posibilidades inmensas de exportar carne y leche, a precios competitivos, la UE decidió bajar a Colombia de la categoría I a la II, como "de riesgo improbable, pero no excluido" por haber importado algunos animales vivos de Europa", con lo cual se le obliga al exportar carne, extraerle las partes del animal que pueden transmitir la enfermedad y que técnicamente son denominados Materiales Específicos de Riesgo (MER). Será que nos la montaron o acaso no hemos extremado suficientemente las medidas, como para considerarnos blindados respecto a esta endemia, que causa pánico en otras latitudes, pero que aquí se le resta importancia y peligrosidad?. La respuesta no puede ser la que ha dado el Gobierno: "La medida no nos afecta, por que Colombia no exporta carne a la Unión Europea". Ojala, no se les ocurra imitar al Alguacil del pueblo, quien ante la amenaza de una peste que podría diezmar a la población solo atinó a mandar a ampliar el cementerio!.

Amylkar David Acosta M

Bogotá, mayo 1/ 2.001
www.amylkaracosta.com

 


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