Dec 09, 2021 Last Updated 5:48 PM, Nov 11, 2021

SIN EL PAN Y SIN EL QUESO

Categoría: Economía Nacional
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Una vez más Colombia enfrenta el grave predicamento en sus relaciones comerciales con los EEUU de quedarse sin la ratificación del TLC que firmó en 2006 y sin la extensión de los beneficios arancelarios que se derivan de la ratificación de la Ley de Promoción Comercial Andina y Erradicación de la Droga (ATPDEA, por sus siglas en inglés) promulgada en agosto de 2002. Los mismos datan desde diciembre de 1991, cuando se aprobó por parte del Congreso de los Estados Unidos su primera versión que fue la Ley de Preferencias Arancelarias Andinas (ATPA, por sus siglas en inglés). Su vigencia inicial se prolongó por diez años, luego se renovaría cada cinco años; pero últimamente sus prórrogas fueron cada vez tan angustiosas como breves por el embeleco del TLC. Se le metió en la cabeza al entonces Ministro de Comercio, Industria y Comercio Luis Guillermo Plata que “extender las preferencias arancelarias por más de un año es inconveniente, porque eso puede convertirse  en un sustituto del tratado bilateral”. El sector privado lo secundó en esta frustránea estrategia y através de uno de sus más caracterizados voceros, el Presidente de ANALDEX Javier Diaz, manifestó el temor que abrigaba de que la ampliación por más tiempo de las preferencias “llegue a quitarle la urgencia y la prioridad que tiene el TLC”. Ellos se dieron por satisfechos y consideraron como un gran logro el que la última prórroga fuera por sólo seis semanas. Todo, para después estar haciendo fuerza y saltando matones, como está pasando ahora, debido a las  trabas que han impedido que el Congreso estadounidense extienda una vez más dichas preferencias.


VUELVE Y JUEGA

Pero, parece que no se escarmentara; Javier Díaz aseguró recientemente que “sobre la mesa hay una propuesta de extender el ATPDEA hasta julio porque se quiere presionar una aprobación del acuerdo comercial, debido a que en el segundo semestre hay de nuevo elecciones y se puede enredar, y este tema desaparece de la agenda”, para estar nuevamente en julio en el stress al que ahora están sometidos los exportadores. Lo cierto es que al no haberse tramitado oportunamente la prórroga del ATPDEA, desde el domingo 13 de febrero se perdieron sus beneficios y todas las exportaciones sin excepción están pagando aranceles para ingresar al mercado de los EEUU. Dado que el Congreso de los EEUU entró en receso por dos semanas desde el jueves 17, ello significa que dicha situación se prolongará por lo menos por un mes. Así como en su momento la Ley de Ajuste de Subsidios y Servicios, más conocida como la Trade Adjustment Assistance (TAA, por sus siglas en inglés) malogró el trámite de ratificación del TLC por parte del Congreso de los EEUU, ahora se ha convertido en la manzana de la discordia entre demócratas y republicanos impidiendo la aprobación de la extensión de los beneficios del ATPDEA que los demócratas han atado a la suerte del TAA al incluirlo en el mismo proyecto. Se trata de una norma que busca proteger a los trabajadores norteamericanos que supuestamente queden cesantes como consecuencia de la entrada en vigor de los TLC. Los republicanos aducen que no se pueden dar más ayudas porque se aprobó un seguro de desempleo. Su argumento es que no pueden existir dobles beneficios y los demócratas no ceden y exigen que el TAA y el ATPDEA se aprueben en simultánea. En este pulso entre demócratas y republicanos Colombia está atrapada entre dos fuegos sin saber qué hacer.


De nada ha valido ha valido la exhortación de Obama al Congreso para renovar el ATPDEA “lo más pronto posible”, ni la intervención del Embajador y Representenate Comercial de los EEUU adscrito a la Casa Blanca Ron Kirk instandolo “a extender estos tres programas (entre los cuales está el ATPDEA) lo más pronto posible y hacerlo más sustancialmente que por unos pocos meses”. Y fue más lejos al condolerse de la suerte del país considerado por Obama como su aliado estratégico, pues, según él “agricultores y trabajadores en Colombia perderán acceso al mercado estadounidense justo cuando se están recuperando de severas inundaciones” y remató diciendo “estoy decepcionado”.


REACCIÓN TARDÍA


La reacción por parte del Gobierno ha sido un tanto errática y contradictoria, pues el Ministro de Comercio, Industria y Turismo Sergio Diaz-Granados afirmó sibilinamente que “no quiero mandar el mensaje equivocado al Congreso de EEUU de que Colombia puede sobrevivir sin el ATPDEA, aunque es claro que podemos sobrevivir”; no, pero sí. Y ello, después de admitir que “no hemos dimensionado la magnitud del problema” planteado para enfrentar con éxito este “bache sin ATPDEA”. Por su parte el Embajador de Colombia en Washington Gabriel Silva en un aseguró que “para nosotros no hay Plan B ni segunda opción”; es decir, que Colombia se está jugando con el ATPDEA el todo por el todo.


Ante el hecho cumplido de que Colombia se ha quedado, no se sabe todavía por cuanto tiempo, sin el pan y sin el queso, sin TLC y sin ATPDEA, al Ministro Diaz-Granados le tocó salir a “ver cómo instrumentamos un Plan B, para ver si se reedita el tema de los reintegros de los aranceles pagados”. Esto es, que el Congreso de los EEUU apruebe la extensión del ATPDEA con retroactividad al 13 de febrero, de modo que se le reintegraría a los exportadores colombianos lo que hayan cancelado por concepto de aranceles durante dicho intervalo. Esta perspectiva no entusiasma mucho a los exportadores, toda vez que el Gobierno de los EEUU le giraría dicho valor a los importadores y son estos quienes deberán reembolsárselos a aquellos. Y no es para menos, es que ya en el pasado en idénticas circunstancias les han puesto conejo y los importadores norteamericanos se han quedado con dicho reintegro a expensas de los exportaciones colombianos.  Cabe recordar que en 2002 Estados Unidos dejó a Colombia siete meses sin ATPDEA, con todas sus consecuencias; la historia se podría repetir si el Gobierno Nacional no cambia de estrategia y hace valer la corresponsabilidad que le cabe al Gobierno de los EEUU en la lucha en contra de las drogas ilícitas, que fue la razón de ser de las preferencias arancelarias a favor de cinco de los países andinos (Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú y Bolivia).


Ante el riesgo latente de que los exportadores se puedan ver perjudicados por la morosidad de los EEUU al extender los beneficios del ATPDEA, se han planteado por parte de ellos medidas tales como esta: que “en vez de pagar planteamos que los exportadores tengan una póliza de cumplimiento por semanas o meses por el monto de los aranceles, es decir, que no tenga que sacar la plata ahora. Si transcurre determinado plazo, y no hay retroactividad, se hace efectiva la garantía que asumiría el empresario”. Por lo demás, el reintegro de lo que se llegue a pagar por aranceles demora en darse; como lo recuerda el Presidente de la ANDI Luis Carlos Villegas. Según él “ya eso nos pasó hace unos años, el trámite para devolver esos aranceles cuando vuelvan a poner el ATPDEA en rigor se demoran fácilmente 7 u 8 meses. Uno cree que los trámites se demoran aquí en la DIAN, no, allá también”. A su vez el Gobierno Nacional, a través de Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, ha contemplado la posibilidad de autorizar créditos blandos por parte de BANCOLDEX, con el fin de proporcionarle liquidez a los exportadores paran cumplir con el pago de los aranceles que se causen, los cuales serían pagados posteriormente con el reintegro de los mismos. Este es una especie de salvavidas para los exportadores. 

Ante la invectiva del Embajador Silva, manifestando su disgusto y dando a entender que a Colombia ya se le está agotando la paciencia por tanta mamadera de gallo, primero con la ratificación del TLC y ahora con la prórroga del ATDEA, Javier Díaz llama la atención sobre el hecho incontrovertible de que “Si uno no quiere perder el mercado tiene que acceder a pagar los impuestos, yo no cambio un mercado como Estados Unidos de la noche a la mañana, hay que seguir en la campaña de diversificación, independiente de lo que pase con el ATPDEA o el TLC”. En este caso, en lo que hace a la política de comercio exterior de Colombia, como en la paradoja de Huidobro, los árboles no les ha dejado ver el bosque a los responsables de la misma; la pregunta es hasta cuándo.


“No podemos resolver los problemas de
la misma manera que los creamos”
Albert Einstein



Riohacha, febrero 19 de 2011
www.amylkaracosta.net

 


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