Nov 19, 2019 Last Updated 4:09 PM, Oct 28, 2019

LA LOOT LIGHT

Después de tantas idas y venidas, tantas vueltas y revueltas, está a punto de aprobarse el proyecto de Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial (LOOT) que cursa en el Congreso y todo indica que su aprobación final será una especie de parto de los montes. Y no lo decimos a humo de paja, sino por el hecho de que después del compromiso adquirido por el entonces candidato Santos con la región Caribe de darle viabilidad a las regiones como entidades territoriales, esta se ha ido difuminando paulatinamente a través de las ponencias en su trámite legislativo. 

Read more

UN GRAVE PREDICAMENTO

Recientemente registró la revista Semana un hecho que ha pasado casi inadvertido en los medios; se trata del trámite de una iniciativa de origen gubernamental que “con un título técnico que informa poco y confunde mucho, la Cámara acaba de aprobar, en sexto debate, un proyecto de reforma constitucional…” mediante el cual se pretende entronizar nada menos que como principio constitucional la sostenibilidad fiscal.

Read more

LA CONSULTA EX POST

En vista de que el Congreso de la República no alcanzó a impartirle su aprobación al texto conciliado entre Senado y Cámara del proyecto de ley reglamentario del Acto legislativo 05 de 2011 sometido a su consideración por parte del Gobierno, este expidió en su lugar el 26 de diciembre del año anterior el Decreto – Ley 4923. De esta manera el Gobierno Nacional, con fundamento en el parágrafo 5 transitorio del artículo 2º del Acto legislativo 05, le lanzó un salvavidas al Sistema General de Regalías (SGR), para que este pudiera entrar a operar a partir del 1º de enero de 2012.  

Read more

LOS AVATARES

LA CONSULTA PREVIA: DERECHO FUNDAMENTAL

Es bien sabido que, como lo ha reiterado la jurisprudencia de la Corte Constitucional, siempre que se tomen decisiones que los afecten, sean ellas de carácter administrativo, legislativo y con más veras si se trata de una reforma constitucional, se impone la consulta previa a los pueblos indígenas y afrodescendientes.

Read more

EL SEGUNDO TIEMPO

DE LA CIMA A LA SIMA

Maluco el bejuco! Esta expresión campechana, coloquial, describe muy bien las tensiones y complicaciones del panorama actual de la economía y la política colombiana, caracterizado por la crispación, la polarización y la efervescencia social, como pocas veces se había visto.

Read more

LA HUELLA DE ERNESTO

En la flor de la vida, a escasos 51 años, se le escapó la vida de las manos a Ernesto McCausland Sojo como el agua entre los dedos, después de una prolongada lucha por evitar o por lo menos aplazar su partida. Como un guerrero, soportó con estoicismo la dura prueba que para él significo tener por espada de Damocles a la parca, la muerte, que se lleva por delante casi siempre lo que más queremos y apreciamos.

Read more

DEL VOTO PREFERENTE

La reforma del régimen de regalías que entró en vigencia a partir del 1º de enero de este año sigue dando de qué hablar. A través de la Ley 1530 de 2012 que desarrolla y reglamenta el Acto Legislativo 05 de 2011 se crearon los órganos colegiados de administración y decisión, los tan publicitados OCAD.

Read more

ASALTO AL SGP

DEL SITUADO FISCAL AL SGP

El Gobierno de la Transformación nacional presidido por el dirigente liberal Carlos Lleras Restrepo marcó un hito de la mayor importancia en el proceso de descentralización administrativa con la reforma a la Constitución que consagró el Situado fiscal en el año 1968.

Read more

EL AGUA ES VIDA

El 22 de marzo entra la primavera…, así empieza una de las piezas maestras de uno de los juglares del vallenato, Leandro Díaz y precisamente por ello mismo la comunidad internacional celebra en esa misma fecha el día del agua, como principio de la vida que es, imprescindible para la subsistencia de todas las especies vivientes sobre la tierra. Allí donde hay agua hay vida, ello explica los denodados esfuerzos de los científicos por comprobar que en otros astros hay agua, por que de allí se seguiría como corolario su existencia, así sea en estado embrionario. Thales de Mileto afirmó que “Todo es agua” y no exageró; empezando por que el mismo ser humano, el agua es el principal e imprescindible componente de su cuerpo, el cual está integrado por un 75% de agua al momento de nacer y cerca del 60% en la edad adulta. La superficie terráquea asemeja un archipiélago, circundado por doquier por los océanos, los ríos y sus afluentes, así como de complejos lagunares. El volumen total del agua de la tierra es de 1.300 millones de kilómetros cúbicos; este compuesto químico (H2O) cubre casi las ¾ partes del globo. El 97.52% del agua existente es salobre y de escasa utilidad para el consumo humano – “el mar es una isla de agua rodeada de tierra por todas partes” -, únicamente el 2.5% del agua del planeta es dulce y menos del 50% de esta es apta para el consumo humano, 1.76%, aproximadamente, se encuentra en los casquetes polares y en las profundidades de la tierra; el 0.4% se encuentra en los ríos, lagos, depósitos naturales, ciénagas, en la atmósfera, en organismos vivos y de ésta escasamente el 0.1% es agua dulce para consumo humano. América Latina ocupa un lugar de privilegio en el contexto internacional, pues gracias a su espesa y exuberante vegetación, posee el 26% del agua aprovechable, lo cual contrasta con el 6% de la población mundial que alberga.

AMENAZA APOCALIPTICA

Fenómenos como el progresivo calentamiento global, han venido convirtiéndose en un dolor de cabeza para la comunidad internacional, por su impacto aterrador. El volumen de agua potable por habitante actualmente es el 50% del de 50 años atrás. Mas de un tercio de la población mundial, que pasa ya los seis mil millones de habitantes, sobre todo en América Latina, África y Asia, no disponen de agua potable, 31 países sufren ya escasez de agua; se prevé que en los próximos cinco lustros 17 naciones mas sentirán los rigores de su precaria disponibilidad, de tal suerte que, de cumplirse tan espeluznante proyección, una gran  parte de la humanidad soportará la sed, ya sea por carencia del agua o por mala calidad de la misma. “Las proyecciones para 2025 indican que la cantidad de personas que vivirá en países con problemas de agua pasará a 3.000 millones. Se espera que alrededor de 400 millones de personas se encuentren viviendo en por lo menos 17 países africanos con escasez de agua para el año 2010. Esta situación amenaza con reducir gravemente la producción de alimentos, la protección del ecosistema y el desarrollo económico”. “La escasez de agua no sólo implica que deben caminar grandes distancias para conseguirla o pagar precios más altos para comprarla. También contribuye a la aparición de enfermedades relacionadas con el consumo de aguas contaminadas, impacta en cadena las cosechas, la disponibilidad de alimentos y es claramente uno de los mayores factores de pobreza”. En este momento, para millones de personas en el mundo, especialmente entre los más pobres del planeta, encontrar agua y comida es cuestión de vida o muerte. 

Como lo afirma Marcel Claude, director de la ONG Oceana, “Según el Fondo de Población de Naciones Unidas, dentro de 25 años una de cada tres personas  en la Tierra tendrá poca agua o nada…Las obvias consecuencias de esta escasez, ya es motivo de tensiones políticas y sociales en Latinoamérica”. Y lo más grave es que, como lo denunció el Alto vocero de la ONU, Jan Egeland, la Comunidad Internacional ha prestado oídos sordos a los llamados de auxilio. No es difícil predecir que las guerras del futuro ya no serán por el control del petróleo, sino por el acceso a las fuentes de abastecimiento de agua. Como nos lo recuerda Pablo Correa, “En 1979 Anuar el Sadat declaró que el agua del Nilo era el único aspecto que podría llevar a Egipto a entrar de nuevo en guerra. El rey Hussein de Jordania dijo lo mismo  en 1990, refiriéndose al Jordán, que en los últimos 50 años se ha combatido por el agua en 37 casos”. Recordemos que el acceso a las aguas de este último río fue una de las causas de la guerra de 1967 en Oriente Medio y sigue siendo hoy motivo de trifulcas entre israelíes y palestinos. En Latinoamérica se han presentado ya las primeras escaramuzas; concretamente en Bolivia; al percatarse de que el acueducto que los surte del preciado líquido había pasado a manos de una multinacional del Estado de California, Estados Unidos, en Cochabamba hubo un alzamiento popular, que puso en aprietos a las autoridades para sofocarlos, luego que al repelerla se causaron varios muertos entre la población civil. Fue preciso decretar el Estado de sitio, para controlar la situación. 

CRECE LA MORBI-MORTALIDAD

Es más, a consecuencia de la falta de agua potable, tratada, cada año mueren 8 millones de personas, 4.6 millones de ellos niños menores de cinco años por enfermedades infectocontagiosas atribuibles a la falta de saneamiento básico, a la insalubridad del agua que consumen (parasitosis, otitis, fiebre tifoidea, hepatitis, el cólera, enfermedades granulosas de la piel, etc); cada cuarto de hora perecen mas de cien personas en el mundo por enfermedades de tipo diarreico, por falta de agua potable. De hecho, según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2002 3.1 millones de personas perecieron por cuenta de enfermedades relacionadas con el agua como la malaria y la diarrea. Ello es horripilante y adquieren caracteres cada día más dramáticos, razón suficiente para que la Comunidad internacional se preocupe y disponga las acciones necesarias tendientes a mitigar sus devastadores efectos.

Pero, si por allá llueve, por aquí no escampa. Colombia está aprisionada en la paradoja de ser el cuarto país con mayor disponibilidad de agua por unidad de superficie, después de la antigua Unión soviética, Canadá y Brasil y al mismo tiempo, es el país en donde el ímpetu destructivo y depredador  del ecosistema ha adquirido caracteres más dramáticos. Cada año desaparecen 600 mil hectáreas de bosque húmedo, por cuenta de la tala y la deforestación indiscriminada; a ello han venido contribuyendo desaforadamente el avance incontenible de los cultivos ilícitos y la represión de los mismos por parte de las autoridades. Pese a ello, actualmente la oferta hídrica en Colombia sobrepasa los 40.000 metros cúbicos anuales per cápita, rebasando con creces los 14.000 metros cúbicos promedio estimado por cada habitante de la tierra por la ONU. Colombia ocupa el puesto 24 en el ranking entre 203 países, por su disponibilidad de agua en el mundo por habitante cada año, muy por encima de Argentina (22.000 metros cúbicos), España (2.800) y el más crítico: Qatar (100) Pero, como lo afirma el experto Carlos Castaño, “No porque tengamos una gran oferta se puede pensar que el agua es inagotable”; valga decir que hace dos décadas contaba con 60.000 metros cúbicos y de seguir esta tendencia, a la vuelta de 20 años, según el IDEAM, estaríamos en niveles críticos de tan sólo 1.000!   

COLOMBIA: DE MAL EN PEOR

Colombia no escapa al sombrío panorama que delatan las estadísticas a escala mundial. En Colombia, a pesar de tener abundantes fuentes hídricas, su población afronta cada vez más dificultades para acceder al agua potable, al punto que se calcula que para el año 2025, el 69% de la población podría enfrentar desabastecimiento severo del líquido. Casi ninguno de sus municipios menores, que representan más del 80%, cuenta con plantas de tratamiento para potabilizar el agua para consumo humano. 22 millones de colombianos consumen agua de mala calidad, no apta. Se prevé que a la vuelta de 20 años, las dos terceras parte de la población urbana tendrán muy serios problemas de abastecimiento o insalubridad del agua que consumen, con todas sus consecuencias en la morbi-mortalidad de su población, especialmente de aquella más vulnerable. 

Según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), a partir del 2.016, el 70% de la población colombiana, que para esa época se proyecta a los 53 millones de almas, tendrá problemas de abastecimiento de agua potable, si no se emprende en forma inmediata un ambicioso programa de recuperación, conservación y manejo de sus principales cuencas hidrográficas, hoy amenazadas. En hora buena, la Constitución de 1991 consagró el principio del desarrollo sustentable, entendido éste como aquel que concilia el crecimiento económico, con la preservación de los recursos naturales (Artículo 80), como los dos componentes de esa frágil ecuación, pues razón tenía Gandhi cuando afirmó que la naturaleza nos prodiga lo suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no la codicia de todos.
EL AGUA: DE BIEN LIBRE A BIEN ECONÓMICO

El agua, hace rato, dejó de ser un bien libre para la humanidad, para convertirse en un bien económico; de ser un recurso renovable, por acción u omisión de ella misma, se ha trastocado en un recurso no renovable y por ello mismo expuesto a su agotamiento progresivo e irreversible. Esta tesis que hasta hace poco era una herejía, es cada vez más aceptada por parte de los entendidos en el tema. Por ello mismo, ha despertado la codicia de las grandes transnacionales, que hacen cuanto pueden por hacerse al control de este recurso, que es no sólo vital, sino que se ha tornado en estratégico para las naciones del orbe. Ya se sienten pasos de animal grande en muchos países, especialmente del Tercer Mundo, tras su control del agua, la cual empieza a ser para ellas un negocio altamente lucrativo. Coca Cola pronostica que su agua, sí su agua (¡!) -en algunos países más cara que la gasolina- terminará dando mayores beneficios que sus bebidas gaseosas en muy pocos años. Para esto basta recordar la polémica suscitada en el Reino Unido hace exactamente un año, cuando esta transnacional reconoció estar envasando agua potable de Londres, para venderla como agua mineral a 3 euros el litro.

El Banco Mundial con sus políticas está dando pábulo para que haga carrera la fiebre privatizadora en este frente tan sensible, con grave detrimento de la disponibilidad y accesibilidad del agua, especialmente para consumo humano. Para el, sólo el afán de lucro que anima a las empresas particulares hará posible garantizar una mayor y mejor disponibilidad del recurso agua, sobre todo en tratándose de la prestación del servicio de agua potable. Para el Banco, se trata de un recurso más del suelo o del subsuelo, al que hay que atraer la inversión privada y una manera de hacerlo, tal vez la más expedita, es la concesión por un tiempo prolongado del manejo y aprovechamiento del mismo. Esta figura se ha venido abriendo paso en el caso de los parques nacionales en Colombia, como un subterfugio para privatizarlos sin despertar la resistencia y la aprensión que en otras circunstancias enfrentaría. Este es uno de los peligros que entraña un proyecto de Ley que ha venido tramitándose en el Congreso de la República, que puede derivar en lo mismo, con todas sus consecuencias. El agua es y debe seguir siendo un bien público esencial, su administración y manejo deben estar en manos del Estado. Hay que despabilarse, no vaya a ser que el país cometa con el agua el mismo error que cometió con otros recursos, tales como el petróleo, por que nos puede costar muy caro!

UNA TAREA DE TODOS!

Desde la semana anterior se dieron cita en Ciudad de México, la capital más contaminada de los países Latinoamericanos, expertos, investigadores, ONGs y organismos internacionales especializados, para asistir al IV Foro Mundial del Agua. Allí, en el Centro de Convenciones Banamex, se dieron la mano el abuelo africano Robert Yaovi, líder espiritual de su comunidad, el joven coreano Lim Sungil, gerente de una empresa que trabaja para el saneamiento del agua captando tanto recursos públicos como privados y la niña alemana Bárbara Dickler, quien hace parte de una ONG ambientalista, en Colonia, su ciudad natal. Este tipo de encuentros suelen asemejarse más a una especie de aquelarre, en los que la confusión de lenguas, como en la Torre de Babel, hace de las suyas. Sin embargo, esta vez fue la excepción, no fue difícil ponerse de acuerdo, por encima de sus diferencias de sexo, de etnia, de ideología y de credo religioso, en que “la salvación del recurso hídrico es una tarea de todos

¡SOS POR EL AGUA!

Amylkar D. Acosta M

”El hombre sabio ve en las desventajas 
                 ajenas las que debe evitar” Publio Siro
La Asamblea General de las Naciones Unidas consagró el 22 de marzo como el Día mundial del Agua, mediante la Resolución A/47/193 del 22 de diciembre de 1992 y lo hizo movida por su preocupación por la tensión cada día mayor entre la disponibilidad del preciado líquido y el acceso al mismo. Por mucho tiempo se consideró que el agua igual que el aire era un bien libre, para diferenciarlo de los bienes económicos, en la creencia de que su abundancia hacía de él un recurso inagotable. Pues bien, con el paso del tiempo, tanto el agua potable como el aire limpio se han convertido en bienes escasos y costosos. Por ello, el aprovisionamiento de agua potable y la reducción de las emisiones de CO2 a la atmósfera se cuentan entre las mayores prioridades de la comunidad internacional. Hoy en día puede afirmarse, sin temor a equivocarse, que el agua potable dejó de ser un recurso renovable, dado que su disponibilidad es cada vez más finita y que por ende está expuesta a su progresivo agotamiento. En ello han influido notoriamente por un lado el cambio climático y la demanda desmedida para distintos usos del agua, que crece en proporciones geométricas.
Como lo afirma Tim Flannery, “estamos ante un giro repentino hacia un nuevo clima más seco…las lluvias de invierno han disminuido en realidad en una proporción mayor, mientras que las lluvias de verano – que son mucho más erráticas – han aumentado”. El consumo de agua en el mundo aumentó seis veces entre 1900 y 1995 -más del doble de la tasa de crecimiento de la población- y continúa aumentando a medida que se incrementa tanto la demanda doméstica como industrial y sobre todo la agrícola. Y ello obedece no sólo al crecimiento vegetativo de la población, sino que esta ha venido cambiando y mejorando tanto los estándares como su estilo de vida. A guisa de ejemplo, señalemos como un kilo de carne de vaca, que se alimenta con granos, requiere al menos 15 metros cúbicos de agua; entre tanto un kilo de cereales solo demanda 3 metros cúbicos, he allí la diferencia. Y, como es bien sabido el consumo de carne, como parte de la dieta, es cada día más extendido. A ello se añade el mal uso y el despilfarro, a falta de una verdadera cultura del agua.   
Los estragos producidos por la falta de acceso al agua son monstruosos; de hecho, un tercio de la población mundial vive en países que sufren los rigores de la falta de agua y se prevé que hacia el 2025 esta cifra aumente dramáticamente hasta cobijar a dos tercios de la población. Y de contera más de cinco millones de personas mueren cada año por enfermedades atribuibles a la falta de agua potable, saneamiento básico e higiene, lo que equivale a diez veces más que el número de muertos a causa de guerras en el mundo. Igual que ocurre con el impacto del cambio climático, también en este caso se presenta una gran disparidad en las cifras registradas de los damnificados por esta causa entre un grupo de países y otros. Se estima que en los países en vía de desarrollo el 80% de las enfermedades prevalentes están asociadas ya sea con la cobertura y/o la calidad del agua que se consume. 
En Colombia las estadísticas muestran un cambio ostensible en las últimas dos décadas, al pasar del cuarto al vigésimo lugar por su potencial hídrico a nivel mundial. Lo propio ha sucedido con la disponibilidad per cápita de agua anual, que descendió de 58.000 metros cúbicos a sólo 40.000. Esta cifra, aunque todavía supera el promedio a nivel mundial estimado por la ONU de 14.000 metros cúbicos, de todos modos muestra una tendencia preocupante. Para rematar, El IDEAM ha advertido sobre el grave riesgo de desabastecimiento de agua que amenaza al 69% de los colombianos en menos de dos décadas. Ello amerita esfuerzos tendientes a contrarrestar y a mitigar sus funestas consecuencias, destacándose entre estas el alto índice de morbilidad y mortalidad por enfermedades diarreicas, especialmente entre la población infantil. En Colombia, concretamente, según la UNICEF “se han  presentado casos hasta de 1.038 muertes de niños menores de 5 años por causa de diarrea en un mismo año”. Es más, hallazgos científicos han podido establecer el efecto negativo, en ocasiones irreversible, de la carencia de agua sobre el normal desarrollo cerebral en la primera niñez (entre los cuatro y los siete años). 

En Colombia, cerca del 27% de su población no tiene acceso al agua potable, especialmente en la zona rural en donde solo el 56% de ella cuenta con alguna forma de abastecimiento de agua y solo el 6% de esta posee algún grado de tratamiento. Por ello, nos parece plausible la iniciativa de realizar un Referendo constitucional para consagrar el acceso al agua como derecho humano fundamental y un bien público que requiere especial protección del Estado, el cual debe garantizar un mínimo vital gratuito a todo(a)s lo(a)s ciudadano(a)s, el cual ha sido fijado por la OMS entre 20 y 100 litros diarios por persona. Algo hay que hacer y el tiempo apremia, para luego es tarde, hay que actuar sin tardanza

Riohacha, marzo16 de 2008
www.amylkaracosta.net

 

 

RESPUESTA A UNA DIATRIBA

“todo lo que tú dices habla de ti, muy especialmente cuando hablas de los demás”  Talleyrand

En el periódico El Colombiano de Medellín en su edición de la fecha, el columnista Samuel Arango M se viene lanza en ristre contra mi persona, en un escrito que desmerece de quien presume la calidad de periodista, tanto por el estilo insidioso del mismo como por sus términos calumniosos y difamatorios. Según él, ingresó a la Universidad de Antioquia cuando yo era “el máximo líder estudiantil en el Alma Mater” y añade que lo fui durante muchos años, “muchos más de los que duraba su carrera universitaria”, para no decir que muchos más de los que me podía soportar. En su diatriba habla de sus supuestos enfrentamientos conmigo, dizque por “falso”, pues según él “en una parte decía una cosa y en otra decía lo contrario”, cuando si por algo me distiguí como dirigente estudiantil fue por mi verticalidad y radicalismo, propio de mis ímpetus juveniles. 

Sería acaso por “falso” y por mi supuesta “ambigüedad” que durante cuatro años de los cinco de mi carrera de economía fui elegido repetidamente como Presidente del Consejo Superior Estudiantil? Sería acaso esa misma razón la que llevó a la masa estudiantil a elegirme en votación universal y secreta como su representante al Consejo Superior Universitario, cuando conquistamos el cogobierno? Será por ello mismo, que fui elegido Concejal de Medellín (MQLP), cuando apenas estaba terminando mi carrera en marzo de 1974? Y, como si lo anterior fuera poco, para cerrar con broche de oro, tan pronto como me gradué en septiembre de 1975 fui vinculado como profesor de tiempo completo de la facultad de economía, de la cual egresé. A lo largo de mi dilatada vida pública, que es un libro abierto, he alternado la Política sin tacha con la consagración a la docencia, gracias a la cual me cabe el honor de pertenecer a la Academia Colombiana de Ciencias Económicas como Miembro de Número

Si algo me ha caracterizado a mí en la vida ha sido mi coherencia ideológica y política, de ello dan cuenta mis 33 libros publicados en las cuales está compendiado mi pensamiento sobre la realidad económica y social del país. Como dice el pasaje bíblico, lo escrito escrito está. No he sido hombre de dobleces ni de volteretas. Y, a propósito de mi designación como Ministro de Minas y Energía, no llegué a dicho cargo por la vía de la adulación o la lisonja, tampoco renegando de mis ideas. Quiso el Presidente Santos, conocedor como el que más de ellas, darle cabida en su gabinete al disenso, a la crítica constructiva y eso es lo que yo represento, en esta etapa de su gobierno en pos de la unidad y la paz, que no se pueden concebir sin la inclusión y la diferencia

Además de sus improperios me endilga como mera suposición suya que antes me “oponía a la venta de ISAGEN, para luego salir de la oficina de Santos a defenderla”, cuando ello es absolutamente falso. Lo invito a que si tiene una sola prueba de mi defensa de la venta de ISAGEN la haga pública, de lo contrario apelo a su honestidad intelectual para que se retracte. “No creo en él”, concluye el columnista después de sus denuestos y epítetos; está en su derecho, uno no es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo. La imagen distorsionada que se trasluce en su libelo, sólo delata su mal disimulada animadversión. Se ve que no sólo no cree en mí, sino que además se quedó sin conocerme.

 

 

Bogotá, octubre 21 de 2013

Los más destacados

Sígueme en Facebook