Sep 21, 2020 Last Updated 6:05 PM, Aug 31, 2020

VUELVE Y JUEGA LA FLEXIBILIZACION LABORAL (A propósito del Proyecto de reforma laboral)

Categoría: 2002
Visto: 422 times

Definitivamente, los tecnócratas neoliberales no son creativos; algo peor aún, cada vez se esfuerzan más y más por mostrarse como fieles y sumisos ejecutores de La Cartilla del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional que, al decir de varios de sus exfuncionarios, ha sido copartícipe de los fracasos que están padeciendo las economías de varios países en desarrollo, como el caso de La Argentina, Brasil y, en gran medida, Colombia.

El proyecto de reforma laboral que actualmente cursa en el Congreso es una clara muestra de ello; de aprobarse por parte del Congreso de la República, será la Crónica de otro fracaso anunciado en lo social, en lo económico y en lo político. Con razón se afirma que la oposición al Presidente Uribe se encuentra en varios de los miembros de su equipo económico. Veamos porqué.

EL PROYECTO.


Su título: "Por el cual se dictan normas para promover empleabilidad y desarrollar la protección social", entra con el pié izquierdo. Se cuidan de poner taxativamente "promover la creación de empleo", como sí se afirma en la exposición de motivos; a lo mejor porque algún asesor jurídico pudo hacerles caer en cuenta a los redactores del proyecto que de pronto se exponían a una acción de cumplimiento o de otro tipo legal. Pero como el papel aguanta todo, optan por la hábil estratagema de consignarlo en la exposición de motivos, en donde se dice:

"Crear 160.000 empleos por año ( 640.000 en cuatro años) es el resultado que el país obtendría en caso de aprobar el presente proyecto de Ley. Esta cifra sería la consecuencia directa de la ampliación, sólo en el sector formal, de las medidas previstas en el proyecto. La importancia de esta cifra es demostrada en algunos estudios adelantados por el Departamento Nacional de Planeación, en los cuales se resalta el tan significativo número de colombianos desempleados que se verían beneficiados por estas propuestas".

La cifra es tramposa, porque no se trata de empleos nuevos, es una copia burda de lo que alguna vez propuso un Ministro de Trabajo, sin recurrir a modelos matemáticos ni a lenguaje yuppie, en el sentido de colocar un ayudante en cada buseta y un empleado en cada ascensor. De manera que cualquier economista sabe que, en esencia, no se trata de crear empleo productivo nuevo, sino de reducir el ingreso de los trabajadores que ya de por sí tienen una modesta remuneración que, como bien se sabe, son los que trabajan en horas extras, nocturnas, festivos y dominicales, para compensar su magro salario; con la expectativa incierta de que, de este modo, se promueva el enganche de otros, que compartirían con aquellos la precariedad de sus condiciones laborales. Ello implica una contradicción del cielo a la tierra con los fementidos propósitos de mejorar los deplorables niveles de competitividad y productividad, en momentos en que el país está más urgido de ello, adportas como estamos, de incorporarnos al ALCA

Además, los defensores a ultranza del mercado, soslayan el hecho inobjetable de que los empresarios, una vez obtenidos los mayores ingresos como consecuencia de la reducción de los costos laborales a los trabajadores de menor nivel, no los destinarán en forma automática a la vinculación de nuevos empleos. No se puede olvidar que hace rato estamos en recesión y la capacidad industrial del país está subutilizada. Ahora bien, cualquier patrono prefiere utilizar en las jornadas extras a los trabajadores ya experimentados que, de paso, tienen un estímulo adicional para esforzarse con la expectativa de los ingresos extras.

Por ello afirmamos que el proyecto de ley, en esencia es un refrito de la ley 50 de 1.990 que se basó en el mismo diagnóstico: el de la inflexibilidad, la misma receta: el recorte de las prestaciones laborales y la misma promesa: la creación de empleo. Pues bien, los tres supuestos han sido desmentidos por la realidad: es mentira que el desempleo en Colombia se deba a la falta de flexibilidad de la legislación laboral; el recorte de las prestaciones ha deteriorado la calidad de vida de los trabajadores y el desempleo en lugar de disminuir se ha agravado en forma alarmante.

La propuesta de la denominada "empleabilidad", que es un concepto exótico en nuestro medio, traído de Europa, en donde los niveles de empleo son altos y existe una gran movilidad de la fuerza de trabajo, merced a su alta calificación. No se puede, entonces, pretender trasplantar mecánicamente dicha estrategia a economías como la nuestra, con niveles de desempleo y subempleo que superan el 50%. Definitivamente, lo que garantiza el empleo productivo real es el crecimiento económico y ello solo es posible con el aumento de la demanda. Las encuestas a los empresarios que realiza periódicamente la ANDI y la confrontación con la realidad, nos muestran que el mayor obstáculo para incentivar las inversiones productivas es la baja capacidad de consumo de nuestra economía y no los costos laborales. Se está partiendo, entonces, de una premisa falsa. Acaso no se han dado cuenta que en ningún país de América Latina el costo laboral rebasa el 15% de los costos totales; en cambio, los costos financieros sumados a los costos de los servicios, superan el 50% de sus costos, constituyéndose en el verdadero lastre para las empresas. Si hacemos un parangón entre los costos de financiamiento de las empresas nacionales con el de las extranjeras, salta a la vista el abismo entre unos y otros. Este aserto lo podemos ilustrar con un ejemplo patético: De un análisis realizado a 256 sociedades matrices a 31 de diciembre de 1.998, en vísperas de la recesión de 1.999, arrojó como resultado que ellas, en su conjunto, obtuvieron utilidades operacionales por $1.9 billones; pero, al deducir sus costos financieros, dichas utilidades se trocaron en pérdidas netas del orden de $79 millones. Como si lo anterior no bastara, cabe señalar cómo justo cuando el salario había perdido el 20% de su poder adquisitivo, el desempleo superó el 20! Por lo demás, en lo corrido del año, ese mismo salario ha perdido más del 20% de su poder adquisitivo, por cuenta de la devaluación acelerada y cabe preguntarse: por qué el desempleo se resiste a ceder. Como bien se sabe, además del empobrecimiento de nuestra población, incluida la casi desaparición de la clase media, se ha producido en la última década una vergonzosa concentración del ingreso que obviamente, ha excluido del mercado a la inmensa mayoría de los colombianos o, ha disminuido sensiblemente su capacidad de compra.

Ningún empresario invierte sino tiene la expectativa de que los productos que va a producir o a comercializar los va a vender, es esa la señal principal que espera cualquier empresario grande, pequeño o mediano, nacional o extranjero, para tomar la decisión de invertir. En consecuencia, deprimir la demanda es asestarle un duro golpe a la
inversión y, con ello imposibilitar el crecimiento económico.


Esbocemos algunas acotaciones, a propósito del articulado del Proyecto:


Artículo 1. TRABAJO DIURNO Y NOCTURNO.

El artículo 160 del Código Sustantivo del Trabajo quedará así:

“Art. 160.- Trabajo diurno y nocturno.
1.Trabajo diurno es el comprendido entre las cinco horas (5:00 a.m.) y las veintiuna horas (9:00 p.m.)
2. Trabajo nocturno es el comprendido entre las veintiuna horas (9:00 p.m.) y las cinco horas (5:00 a.m.)”.

Como ya lo hemos comentado, con este artículo no se busca cosa diferente que pagarle menos a los trabajadores de menores ingresos, sin que se garantice que las mayores utilidades de los patrones se vaya a convertir automáticamente en nuevos empleos. Basta con preguntarse por ejemplo, lo que nos ocurriría con los vigilantes de los edificios. Quién puede asegurar que el ahorro que se logre por las horas extras, dominicales y festivos, se convierta en mayores empleos?

Artículo 4. TRABAJO DOMINICAL Y FESTIVO
El artículo 179 del Código Sustantivo del Trabajo, subrogado por el artículo 29 de la Ley 50 de 1990, quedará así:
“Art. 179.- Remuneración. El trabajo en domingo o días de fiesta se remunera con el salario ordinario, en proporción a las horas laboradas, sin perjuicio de la remuneración al descanso dominical de que trata el artículo 26 de la Ley 50 de 1990.
En consecuencia, salvo los recargos a que hubiere lugar, según lo previsto en el artículo 168 de este Código, el trabajo en domingo o días de fiesta no genera recargo alguno.”

Artículo 4. DESCANSO COMPENSATORIO

El artículo 181 del Código Sustantivo del Trabajo, subrogado por el artículo 31 de la Ley 50 de 1990, quedará así:

“Art.- 181.- Descanso compensatorio. El trabajador que labore habitualmente en día de descanso obligatorio tiene derecho a un descanso compensatorio remunerado.

En el caso de la jornada de treinta y seis (36) horas semanales prevista en el artículo 20 literal c) de esta ley, el trabajador sólo tendrá derecho a un descanso compensatorio o remunerado cuando labore en domingo.”

Artículo 5 .VACACIONES ANUALES REMUNERADAS.
El artículo 186 del Código Sustantivo del Trabajo quedará así:
“Art. 186.- Vacaciones anuales remuneradas. Los trabajadores que hubieren prestado sus servicios durante un año tienen derecho a veinte (20) días hábiles de vacaciones remuneradas, las cuales podrán fraccionarse en períodos no inferiores a cinco (5) días hábiles.

Estos artículos van en la misma dirección del resto de la ley, recortarle los ingresos a los trabajadores de menores ingresos. Como lo señalamos anteriormente, este constituiría un duro golpe al bolsillo de la clase trabajadora, sin que contribuya mayormente a paliar la calamidad del desempleo. De paso, le fraccionan las vacaciones, en períodos de cinco días, con lo cual se cohíbe al trabajador de salir aunque sea al campo, ya que ir a lugares turísticos, hace rato que no lo hacen y no solo por problemas de seguridad sino por falta de recursos.

Aumentar el tiempo de disfrute de vacaciones a 20 días, en las condiciones del actual proyecto de ley no constituye ningún beneficio para los trabajadores, ya que es poco lo que las puede disfrutar.

Artículo 5 TERMINACIÓN UNILATERAL DEL CONTRATO DE TRABAJO SIN JUSTA CAUSA.

El artículo 64 del Código Sustantivo del Trabajo subrogado por el artículo 6º de la Ley 50 de 1990 quedará así.


Este artículo que por su extensión no transcribimos, de aprobarse, acabaría totalmente con la estabilidad laboral de los trabajadores, sin que con ello se le esté dando un mayor estímulo a la afluencia de nuevos inversionistas. De paso, lo que se estaría estimulando es el aumento de la informalidad con la entrada y salida indiscriminada de trabajadores y, con ello, la pérdida de experiencia y competitividad de las empresas. Un estudio reciente, que da cuenta de los obstáculos con los que tropieza la inversión extranjera , muestra como sus principales escollos la seguridad y el orden público (68), la estabilidad jurídica (46), trámites para inicio y operación del negocio (26), trámites de importación (18), tarifas impositivas(18), transporte terrestre (14) y relegada, en un octavo lugar de sus preocupaciones está la flexibilidad laboral (7)!

 

 

Artículo 5 REGIMEN ESPECIAL DE APORTES

Estarán excluidos del pago de los correspondientes aportes al Régimen del Subsidio Familiar, Servicio Nacional de Aprendizaje –SENA- e Instituto Colombiano de Bienestar Familiar -ICBF-, los empleadores que vinculen trabajadores con las siguientes características o condiciones:

1. Personas que hayan sido vinculadas para prestar un servicio a las empresas desde los lugares donde se encontraren privados de la libertad o fueren vinculadas posteriormente, sin solución de continuidad, mediante contrato de trabajo después de haber recobrado su libertad, hasta por un período de 3 años contados a partir de esta fecha.

2. Personas con disminución de su capacidad laboral superior al 25% debidamente calificada por la entidad competente.

3. Reinsertados de grupos al margen de la ley, de acuerdo con la reglamentación que defina el Gobierno en cuanto a duración y condiciones del beneficio.

4. Trabajadores entre los 18 y los 25 años y trabajadores mayores de 50 años, de acuerdo con la reglamentación que defina el Gobierno en cuanto a duración y condiciones del beneficio.

5. Jefes de hogar trabajadores, de acuerdo con la reglamentación que defina el Gobierno en cuanto a duración y condiciones del beneficio.

6 Personas que se ocupen en programas especiales calificados por el Gobierno como de desarrollo comunitario, apoyo social y cívico a través de empresas que tengan dentro de su objeto por lo menos una de las siguientes actividades: inserción laboral, conservación y mejora del medio ambiente, cuidado del entorno, servicios a las personas y comunidad y desarrollo de calidad de vida

Esta exención a estos empresarios para que no efectúen la contribución parafiscal al Subsidio Familiar, al SENA y al ICBF, no se justifica, todas estas personas pueden trabajar y efectivamente lo hacen en el momento actual, sin que los empresarios dejen de cumplir con el pago de estas contribuciones. La mengua de tales aportes a dichas instituciones, afecta gravemente las actividades que ellas deben desplegar en beneficio de la población más vulnerable, en un país con una muy frágil red de apoyo social que morigere los estragos de la crisis económica y social. A guisa de ejemplo, las cajas de compensación familiar les llegan a un conglomerado compuesto por 9.473.859 afiliados, en su inmensa mayoría de humilde condición. Se me antoja preguntar, si tales aportes se consideran una carga excesiva para las empresas, por qué se consciente en la injusta contribución del 3 por mil; no sería más sensato, proponer su desmonte para la nómina empresarial?

Artículo 11 ESTIMULOS PARA EL PROCESO DE CAPITALIZACION.

Las empresas podrán definir un régimen de estímulos a través de los cuales los trabajadores puedan participar del capital de las empresas. Para éstos efectos, las utilidades que sean repartidas a través de acciones, no serán gravadas con el impuesto a la renta al empleador, hasta el equivalente del 10% de la utilidad generada. El Gobierno definirá los términos y condiciones en que las acciones deben permanecer en cabeza de los trabajadores. Las utilidades derivadas de éstas acciones no serán sujetas a impuesto dentro de los 5 años en que sean transferidas al trabajador y éste conserve su titularidad.


Ojo! Se está insinuando una exención tributaria sobre el impuesto de renta al patrón, en tanto que se intenta ponerle IVA a los productos básicos de la canasta familiar en la reforma tributaria. Además, un estudio realizado por la contraloría, a propósito de la exención que decretó el gobierno anterior, en beneficio de aquel las empresas que generaran empleos nuevos, concluyó en que muchas empresas obtuvieron el incentivo pero no generaron un solo empleo. Observa el ex Contralor General, Carlos Ossa Escobar: “En la declaración consolidada de renta para 1999 llama la atención que el sector industrial tiene implícito haber creado alrededor de 3.056 nuevos empleos, mientras la encuesta Nacional de Hogares informa que hubo una reducción de 16.504 empleos entre 1998 y 1999, lo cual es consistente con la tasa de desempleo registrada para este año” .
Razón suficiente para ser muy cautos y menos ingenuos con propuestas como esa.

Artículo 12 SISTEMA ESPECIAL DE SUBSIDIOS.

El Gobierno Nacional tendrá una facultad permanente para regular la organización y funcionamiento de un régimen excepcional de subsidios al empleo, a las contribuciones a los sistemas de pensiones, salud y riesgos laborales y a las prestaciones, cuando circunstancias de emergencia calificadas por el Consejo Nacional de Política Económica y Social, así lo aconsejen dentro del principio de equilibrio financiero, conforme las disponibilidades presupuestales.

Esta "facultad" que pretende tener el gobierno en forma permanente, para modificar en forma discrecional el régimen excepcional de subsidios al empleo, pensiones, salud y riesgos laborales y a las prestaciones, "dentro del principio del equilibrio financiero", a más de ser inconstitucional, constituye una pretensión exorbitante. Estos asuntos solo pueden y deben ser modificados por el Congreso, ya que las facultades no se pueden conceder para modificar códigos. (Art. 150, numeral 10 de la C.P.).

Artículo 16 REGÍMENES

Créase el Sistema de protección al desempleado, que se integrará por los regímenes individual y solidario del auxilio de cesantía.

Hay que reconocer que en este caso, la financiación no recae solamente en los hombros de los trabajadores, sino que los patronos aportan un pequeño porcentaje, compartiendo el esfuerzo.

Artículo 21 REGIMEN DE CESANTIAS PARA SERVIDORES PUBLICOS.

De conformidad con el artículo 150, numeral 19, literal e), de la Constitución Política, el Presidente de la República determinará el régimen de cesantías de los servidores públicos para lo cual podrá disponer la aplicación del régimen actualmente vigente para el sector privado por la ley 50 de 1990 y disposiciones complementarias

El artículo citado es una función del Congreso de la República y dice textualmente: "Fijar el régimen salarial y prestacional de los empleados públicos, de los miembros del Congreso Nacional y de la Fuerza Pública". No cabe entonces la pretendida facultad al Gobierno para "determinar el Régimen de Cesantías de los servidores públicos", con base en una función que es del Congreso y de la cual, a nuestro juicio, no se debe desprender.

Artículo 21 FACULTADES EXTRAORDINARIAS.

Se conceden precisas facultades al Presidente de la República, para que en un término de seis (6) meses, expida el régimen de organización, administración y funcionamiento y sistema de beneficios y prestaciones de los regímenes individual y solidario para la protección del desempleado

Las facultades extraordinarias como lo dice la C.P. deben ser precisas y ello no se hace, aunque se diga, en el propuesto artículo, quedando la duda sobre la viabilidad de concederlas, por las razones ya expuestas.

 


CAPITULO III
SISTEMA DE PROTECCION SOCIAL


En este capítulo se incluyen varios artículos que, en términos generales se caracterizan por lo siguiente:

1. El financiamiento de estos programas para los desempleados recae principalmente sobre los trabajadores.

2. Se incluyen facultades permanentes para el gobierno, cuando lo lógico sería que incluyeran lo que se pretende dentro del articulado del proyecto de ley.


CONSIDERACIONES SOBRE LA FLEXIBILZACION

El proyecto de reforma laboral, encaminado a flexibilizar (despida y contrate!) dicha legislación es orquestado por muchos de quienes ofician de talibanes del dogma neoliberal, que propende por la desregulación a ultranza, tendiente a sortear los inconvenientes planteados por "una legislación laboral rígida, que crea informalidad y destruye capital humano al hacer inservible al trabajador que deja su puesto" , pues asumen con Heckman que "Colombia es el país donde la legislación laboral más talla". Este es el meollo del Proyecto de reforma laboral y en ello no se distinguen de todos los intentos anteriores, con resultados baldíos.

En ello, no son nada originales; la política de la flexibilidad laboral hace parte del ya desacreditado recetario del FMI, que prescribe siempre la misma medicina, sin importar cuál es el mal que se ataca. Desde el consenso de Washington, se pregona, como si fuera una verdad revelada, que el gran culpable del desempleo son las rigideces y por ello sus epígonos propenden por un mercado laboral libre, como el de cualesquier otra mercancía, regulado únicamente por las fuerzas ciegas del mercado, tanto nacional como internacional. De este modo "La sociedad moderna eleva sacrificios a la pureza del mercado, de la misma manera como algunas tribus elevaban sacrificios humanos para calmar las iras de los dioses o para recibir su benevolencia" .

Tal propuesta no resiste un análisis serio. El reputado economista Robert Solow demuestra que el comportamiento de las curvas de Beveridge - que según él son la mejor medida del grado de rigidez - no respaldan la hipótesis que establece una relación directa entre la tasa de desempleo y la inflexibilidad del mercado de trabajo. Además, la evidencia empírica en Colombia tampoco la confirma. Precisamente, la expedición de la Ley 50 de 1.990 apuntaba al propósito de flexibilizar la legislación laboral en Colombia y se calcaron al carbón las medidas implementadas en otras latitudes para el efecto y se planteó, en la exposición de motivos de la misma, que ella respondía a los requerimientos del reajuste estructural para "adecuar los principios y normas laborales, establecidos en el ya desueto Código de 1.950, a la realidad contemporánea y a la modernización e internacionalización de la economía". Se buscaba, entre otros fines, flexibilizar el régimen de contratación, la regulación del trabajo temporal, la eliminación de la llamada retroactividad de las cesantías, la suspensión de la pensión-sanción mediante el incremento de la indemnización por despido después de 10 años. Al cabo de los diez años de vigencia de dicha Ley, cabe preguntarse si estamos mejor hoy que antes de la entrada en vigor de la Ley de marras.

Afirma Portafolio: "No tenemos el arsenal empírico ni teórico de los premios Nóbel que comparten esta visión, pero sí nos atrevemos a confrontarla con dos hechos elementales: en 1.994, el desempleo en Colombia era inferior al 8% y las normas laborales eran igual o más inflexibles que las actuales, de manera que no existe ningún fundamento lógico para atribuir a esa supuesta inflexibilidad el brutal aumento de la tasa de desempleo hasta el 20%. Por otra parte, debe recordarse que el sector productivo donde ha sido mayor la destrucción de empleos es el de la construcción, donde son totalmente flexibles los contratos laborales. No se puede negar que algunas reformas son necesarias para eliminar ciertas rigideces del mercado, pero no se puede caer en la ilusión de que esta sea la solución para los tres millones de desempleados"

En Colombia, merced a la crisis, se ha dado una reforma laboral de hecho, ya que mucha gente prefiere ver precarizadas sus condiciones de trabajo, renunciando a las prestaciones sociales y a las mejoras salariales, con tal de conservar el empleo. Una vez más, se plantea reducir los recargos por trabajo nocturno; establecer el salario integral a todos los niveles; compensar en tiempo los recargos por festivos y dominicales; autorizar la denuncia de las convenciones, siempre que las empresas se vean abocadas a crisis, extensiva a los fallos arbitrales; suprimir el concepto de unidad de empresa, para efectos laborales. Y, de contera, se plantea también acabar con las "cargas" parafiscales sobre las nóminas, que no son otras que los aportes a entidades tan imprescindibles como el ICBF y las cajas de compensación, que se nutren de ellas, las cuales estarían condenadas a desaparecer.

Huelga decir, que la aplicación de la flexibilización en una coyuntura de recesión y de estancamiento de la economía, puede contribuir más bien a una masacre laboral sin antecedentes. Si no nos convencemos de que la primera prioridad es reactivar la economía, impulsarla, retomando la senda del crecimiento sostenido, no habrá reforma laboral que valga y el drama del desempleo se acentuará con todas sus consecuencias y secuelas. Si queremos hacer del nuestro un país viable, que hoy no lo es, apostémosle al crecimiento, metámosle el hombro y empujemos todos en la misma dirección.


Muchas gracias.

Amylkar D. Acosta M

"Nuestra virtud mayor es la creatividad y, sin embargo, no
hemos hecho más que vivir de doctrinas recalentadas y
guerras ajenas". Gabriel García Márquez

Bogotá, octubre 30 de 2.002
www.amylkaracosta.com

 


Los más destacados

VUELVE LA FIEBRE PRIVATIZADORA

31 Ago 2020 Opinión

LA LEY DE REGALÍAS EN ASCUAS

31 Ago 2020 Opinión

A PROPÓSITO DE LA LEY DE REGALÍAS

10 Ago 2020 Economía Nacional

Sígueme en Facebook