Nov 28, 2021 Last Updated 5:48 PM, Nov 11, 2021

LA INDUSTRIA PETROLERA Oportunidades y Amenazas

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INTRODUCCION

Lo que entendemos por industria petrolera, esquemáticamente, se ha clasificado en fases o niveles; a saber: el upstream que comprende todo el proceso de búsqueda hasta la extracción y el almacenamiento inmediato que se da en cercanías del sitio de donde se extrae, y downstream; que comprende las actividades de transporte, refinación y distribución hasta el consumidor final de los distintos derivados del crudo. En consecuencia, al hablar de las oportunidades y amenazas de la industria petrolera hay que referirse al efecto que ellas tienen sobre cada una de las fases y actividades involucradas en la exploración, la extracción y la transformación del petróleo.

 

Bien podemos afirmar que la industria petrolera mundial está sensiblemente afectada por los avances en los niveles más altos de la tecnología de punta que principalmente se aplican a las labores exploratorias. En esencia, el componente principal de la industria petrolera es de información, ya que el propósito fundamental de las multinacionales y, por supuesto que de los países, es el de encontrar yacimientos de crudo. Quien encuentra petróleo tiene, de suyo, garantizada la solución de sus problemas futuros de la industria, cosa que no se da en otros sectores; como es el caso del gas natural. Pero, a decir de Perogrullo, para encontrar petróleo hay que buscarlo; vale decir, hay que explorar y la exploración es una actividad que demanda altísima tecnología, grandes sumas de capital y altísimos niveles de riesgo. Aunque actualmente se utilizan sensores remotos, satélites y los más sofisticados instrumentos para adelantar labores de prospección y de sísmica para con ello obtener información preliminar muy valiosa, lo cierto es que solo se conoce con exactitud el tamaño de las reservas de un yacimiento y sus posibles niveles de recuperación cuando se ha perforado con taladro y se han efectuado las correspondientes pruebas y estudios geológicos que, como lo hemos anotado, requieren grandes inversiones, altas tecnologías y elevado nivel de riesgo.

El petróleo tiene mercado asegurado, a pesar de que en diferentes períodos se presentan sobreofertas de combustibles debido a la inmensa capacidad de almacenamiento que tienen los países consumidores y a que la capacidad de producción de los países exportadores supera ampliamente la demanda del crudo; sin embargo, los países con mayores reservas, liderados por la OPEP, mantienen un sistema de cuotas que permite regular la producción global y, con ello, impedir que los precios se depriman. Pero, por encima de las manipulaciones que, en el corto plazo, efectúan, tanto productores como consumidores para variar el precio hacia arriba o hacia abajo, según su respectiva conveniencia, el hecho que gravita sobre la economía petrolera mundial es que el crudo tiene un inmenso poder de uso, que sus reservas mundiales, no alcanzan para muchos años y que el potencial de las reservas exportables se concentra en unos pocos países del tercer mundo, principalmente del medio Oriente, a los cuales se suman México y Venezuela. Este es uno de los principales factores determinantes de la geopolítica mundial que, en algunos casos se presenta como amenaza y en otras como oportunidad para los países que la naturaleza ha premiado con la abundancia de este valioso y estratégico recurso.

Pero si las multinacionales y los países industrializados pugnan por el control de las fuentes de abastecimiento del petróleo, también lo hacen por el control de la refinación y la distribución de los combustibles y demás derivados de los hidrocarburos, lo que dicho en otras palabras, puede entenderse, simplemente, como que a ellas también les interesa lo que ocurre en el downstream.


PLURALIDAD DE VISIONES DE LA POLÍTICA PETROLERA
(UNAS DISQUISICIONES PARA EL DISCERNIMIENTO)


La crisis energética del año de octubre de 1.973 se constituye en un hito importante: pasamos de una era de combustibles abundantes, baratos y de suministros confiables, a otra de combustibles escasos, caros, y de suministros expuestos a toda clase de incertidumbres políticas.


LA LOTERÍA GEOLÓGICA.- No somos un país petrolero; somos un país con petróleo. Sin embargo es mejor tener petróleo que no tenerlo y he allí nuestra ventaja. Nuestras reservas conocidas de hidrocarburos son limitadas, modestas, en comparación con otros países:

VENEZUELA: 60.000 MILLONES DE BLS DE CRUDO
MÉXICO 58.000 “ “ “
IRAK 110.000 “ “ “
COLOMBIA 2.289 “ “ “

URSS 1.450.000 TERAPIÉS CÚBICOS DE G.N.
IRAN 478.600 “ “ “
IRAK 28.800 “ “ “
VENEZUELA 55.367 “ “ “
COLOMBIA 6.641 “ “ “

El concepto de reservas PROBADAS, PROBABLES, POSIBLES Y DISPONIBLES.

Colombia es un país virgen, geológicamente hablando
Venezuela y méxico perforan, en promedio, 150 pozos al año; E.E.U.U. 4.000 pozos al año; colombia entre 1918- 1978(60 años!) perforó 620 pozos (para un promedio de 35 pozos/año).

EN 1997, SOLO SE PERFORARON 11 POZOS; Y, EN CUANTO ACTIVIDAD SÍSMICA, REQUISITO PARA LA PERFORACIÓN DE POZOS, SE CORRIÓ UNA QUINTA PARTE DE LOS KILOMETROS DE 1988!

El país requiere un promedio de 50 pozos exploratorios al año para mantener la autosuficiencia a largo plazo y evitar el golpe que significaría empezar a importar crudo en el 2.004. Sin embargo, 1999 pasó en claro, con solo 24 pozos perforados A-3, así: cuatro de Ecopetrol y 20 de contratos de asociación. y un solo contrato de asociación nuevo suscrito, siendo éste el peor año de la década para la industria del petróleo.

Y, lógicamente, el petróleo se encuentra si se busca.
el coeficiente reservas/ producción es cada día menor (para 1987-1988 era mayor que uno; (ya para 1989 era de 0.31 y para 1990 de 0.12), lo que hace que el horizonte de autoabastecimiento esté cada vez más próximo.

Consecuencias: perdimos nuestra autosuficiencia en 1975, hasta 1985 (cuando se nos apareció la virgen, con Caño Limón primero y con el Piedemonte Llanero, después) y ahora estamos ante la inminencia de importar crudo a partir del 2.004; en este momento ya Cusiana está en franca declinación.

La solución no está en disponer la “racionalización” en la producción (discutible desde el punto de vista técnico) para retardar el agotamiento de las reservas conocidas, sino en incentivar la búsqueda para reponerlas!

IMPORTANCIA DE LOS HIDROCARBUROS PARA COLOMBIA.-

El sector minero-energético contribuye, aproximadamente, con el 8% del PIB de Colombia; es, además, una de las principales fuentes generadoras de divisas.
Con el hallazgo de Cusiana, se llegó a temer por el contagio de la “enfermedad holandesa”. De allí surgió la necesidad de establecer el Fondo de Ahorro y Estabilización Petrolera, así como del propósito de “sembrar la bonanza petrolera”( Arturo Uslar Pietri)/ Al final, nos quedamos con el pecado y sin el género, pues las grandes expectativas en cuanto a precios y volúmenes, no correspondieron a la realidad tuvimos “enfermedad holandesa”, pero por cuenta de la narcoeconomía.


Fuente: Informe de Desempeño de Ecopetrol en 1.999.

La cifra de US$569 millones estirilizados en el Fondo de Ahorro y Estabilización Petrolera -. FAEP, en medio de las actuales afugias fiscales, bien merece ser analizada, ya que en el actual momento no solo no hay bonanza petrolera, sino que, por el contrario, estamos en la línea crítica de perder nuestra autosufciencia petrolera y comenzar a importar crudo. Desde luego que dentro del saldo de reservas del FAEP hay importantes recursos que por mandato constitucional les pertenecen a algunas entidades territoriales y, al modificarse la estructura del Fondo, solo serían susceptibles de tomarse en calidad de préstamo por parte de la Nación, con el compromiso de cubrir sus intereses y cancelarlos oportunamente. En todo caso el actual Ministro de Hacienda y, por supuesto que el de Minas y Energía, tienen la palabra, en el sentido de fijar una posición en torno a la utilización de estos recursos; es mejor hablar con claridad para evitar la práctica predilecta de algunos tecnócratas de querer legislar mediante facultades extraordinarias o el uso de la emergencia económica.

 


El sector de hidrocarburos (crudo y gas natural) participan en 1999 con el 3.3% del PIB.
El valor agregado originado en el sector de hidrocarburos es 2.3 veces el generado en el sector cafetero y equivale al 28% del valor agregado de la industria manufacturera, excluyendo aquel que se origina en la producción de derivados de petróleo.

Colombia es actualmente exportador neto de petróleo, aunque realiza algunas importaciones de derivados de petróleo para satisfacer la demanda doméstica de los mismos. Colombia importó en 1999 US$127 millones (ello obedece a la limitada capacidad de refinación y la reticencia a que lo hagan los particulares: Ecopetrol ni raja ni presta el hacha!

En 1999, el país recibió ingresos equivalentes a US$12.072 millones por exportaciones de bienes, de los cuales US$3.754 millones (31.1%) correspondieron a la exportación de petróleo y sus derivados, constituyéndose Hoy en el renglón más importante de las exportaciones, representando el 59.9% de las exportaciones tradicionales.. El 46.4% de dichas exportaciones las hizo ECOPETROL y 48.8% las asociadas y 4.8% por particulares.
Las exportaciones de petróleo y sus derivados se incrementaron durante el período 1994-1999, al pasar de 190 mil barriles diarios a 556 mil. Desde el 2.002, la producción caerá a menos de 400 mil barriles diarios.

Las exportaciones de crudo han contribuido al resarcimiento del déficit en la balanza de pagos. EN 1999, LA CUENTA CORRIENTE DE LA BALANZA DE PAGOS DEL SECTOR DE HIDROCARBUROS MOSTRÓ UN SUPERAVIT DE US$2.528 MILLONES Y LA DE LA BALANZA DE PAGOS DE LOS DEMÁS UN DÉFICIT DE US$3.726 MILLONES, LO QUE LLEVÓ A UN DÉFICIT EN LA CUENTA CORRIENTE TOTAL EQUIVALENTE A US$1.197 MILLONES. ESTO HA DADO LUGAR AL ESPEJISMO, DE CREER QUE DE ESTA MANERA EL PAÍS ESTÁ CORRIGIENDO SU DÉFICIT DE BALANZA, CUANDO TODO OBEDECE AL REPUNTE DE LOS PRECIOS DEL CRUDO, QUE HAN SOBREPASADO LA BARRERA DE LOS US$30 EL BARRIL.

LA BONANZA DE LOS PRECIOS DEL CRUDO, LE SIGNIFICÓ A ECOPETROL INGRESOS ADICIONALES POR $1.5 BILLONES EN 1999, SEGÚN EL D.N.P. SEGÚN PROYECCIONES DEL D.N.P “LUEGO DE RECIBIR US$1.966 MILLONES EN EL 2.000 (UNOS $4 BILLONES), LOS INGRESOS POR EXPORTACIONES DE LA ESTATAL PETROLERA CAERÁN A US$1.376 MILLONES EN EL 2.001 Y A US$575 MILLONES EN EL 2.002”

Así como en 1975, cuando tuvimos que importar crudo, tuvimos que liberar el fuel oil, supliéndolo con el suministro del gas natural, hoy se abre la perspectiva de la exportación de éste, ya no licuado, como lo contempló Juan Francisco Villarreal en su época, sino a través de la red de gasoductos a centroamérica. No tendremos naranjas, pero tendremos limones. Se reproduce la discusión sobre la conveniencia y oportunidad de exportar el gas, en momentos en los cuales su disponibilidad es limitada y podría, eventualmente, comprometer nuestro autoabastecimiento. Es el mismo círculo vicioso que frenó por diez años la decisión de construir el gasoducto desde la Guajira al interior del país. Mi tesis es que solo la demanda, puede estimular la exploración, pues “nadie va a comprar un super mercado para convertirlo en bodega” . Nos parece un exabrupto el proyecto de Ley que cursa en el Congreso, prohibiendo la exportación de gas natural, mientras el país no cuente con una autosuficiencia como para 50 años. Desde luego, que la CREG debe flexibilizar la norma regulatoria, eliminando muchas de sus cortapisas y en materia de precios, nos tenemos que encaminar hacia la liberación de los mismos; ya no se justifica mantener el precio del gas natural de la Guajira al precio del fuel oil.

Las utilidades de ECOPETROL transferidas a la Nación, constituyen una de las principales fuentes de financiamiento de su presupuesto. La regalías transferidas por concepto de petróleo a las entidades territoriales productoras, no productoras, corporaciones y Fondo nacional de regalías, ascendieron en 1999 a $3.494.822.195.696.

 

LEGISLACION PETROLERA


La actual política petrolera que se ha venido forjando desde finales del siglo pasado, cuando se incorporó a la legislación nacional lo fundamental del Código de Minas del Estado Soberano de Antioquia, adoptó la figura de la concesión, inspirada en parte en las concesiones ferroviarias, y la aplicó a los contratos de explotación conocidos como la Concesión Barco otorgada en 1.905 por el General Rafael Reyes al General Virgilio Barco en el Norte de Santander y, posteriormente, la Concesión De Mares otorgada a don Roberto de Mares en el Magdalena Medio. Esta última concesión fue cedida a la Tropical Oil Company (TROCO) y su refinería constituyó la base de la futura empresa ECOPETROL, creada en 1.951, y su sindicato, la Unión Sindical Obrera – USO. En 1.953 se expide el Código de Petróleos y después vendrían una serie de normas que hoy constituyen toda una biblioteca sobre el particular; haremos a continuación una breve reseña de las principales normas sobre la materia:

DECRETO 030 DE 1951
(Enero 9)
“Por el cual se crea la Empresa Colombiana de Petróleos”

Se crea la Empresa Colombiana de Petróleos como organismo autónomo con personería jurídica, tendrá a su cargo la explotación, administración y manejo de los campos petroleros, oleoductos, refinerías, estaciones de abasto y, en general de todos los bienes muebles e inmuebles que reviertan al Estado de acuerdo con las leyes o contratos vigentes sobre petróleos; además podrá dedicarse a la exploración, explotación, transporte, refinación, distribución y exportación de petróleo y derivados del petróleo.


DECRETO LEGISLATIVO 1056 DE 1953
(Abril 20)

“Por el cual se expide el Código de Petróleos”

Las disposiciones del Código se refieren a las mezclas naturales de hidrocarburos que se encuentran en la tierra, cualquiera que sea el estado físico de aquellas, y que componen el petróleo crudo, lo acompañan o se derivan de él.

El petróleo de propiedad de la Nación sólo podrá explotarse en virtud de los contratos vigentes celebrados con anterioridad a este Código, y de los contratos que se inicien o se perfeccionen de conformidad con él.


LEY 20 DE 1969
(diciembre 22)

Por la cual se dictan algunas disposiciones sobre minas e hidrocarburos

Todas las minas pertenecen a la Nación, sin perjuicio de los derechos constituidos a favor de terceros. Al igual para los yacimientos de hidrocarburos. Esta excepción, a partir de la vigencia de la presente ley, sólo comprenderá las situaciones jurídicas, subjetivas y concretas debidamente perfeccionadas y vinculadas a yacimientos descubiertos.

DECRETO LEGISLATIVO 2310 DE 1974
(octubre 28)

“Por el cual se dictan normas sobre abolición del régimen de concesiones en materia de hidrocarburos y se adiciona el artículo 58 del Decreto 2053 de 1974”

Con excepción de los contratos de concesión vigentes en la fecha de expedición del presente Decreto, la exploración y explotación de hidrocarburos de propiedad nacional, estará a cargo de la Empresa Colombiana de Petróleos, la cual podrá llevar a efecto dichas actividades, directamente o por medio de contratos de asociación, operación de servicios o de cualquier otra naturaleza, distintos de concesión, celebrados con personas naturales o jurídicas, nacionales o extranjeras.

DECRETO 2655 DE 1988
(23 de diciembre)

“Por el cual se expide el Código de Minas”

Este Código regula las relaciones entre los diversos organismos y entidades estatales, las de los particulares entre sí y con aquellos, en lo referente a la prospección, exploración, explotación, beneficio, fundición, transformación, transporte, aprovechamiento y comercialización de los recursos naturales no renovables que se encuentren en el suelo o en el subsuelo, incluidos los espacios marítimos jurisdiccionales, ya sean propiedad nacional o de propiedad privada.


CONSTITUCION POLITICA DE 1991


ARTICULO 330.

PARAGRAFO.- La explotación de los recursos naturales en los territorios indígenas se hará sin desmedro de la integridad cultural, social y económica de las comunidades indígenas. En las decisiones que se adopten respecto de dicha explotación, el Gobierno propiciará la participación de los representantes de las respectivas comunidades.

ARTICULO 332. El Estado es propietario del subsuelo y de los recursos naturales no renovables, sin perjuicio de los derechos adquiridos y perfeccionados con arreglo a las leyes preexistentes.

ARTICULO 334. La dirección general de la economía estará a cargo del Estado. Este intervendrá, por mandato de la ley, en la explotación de los recursos naturales, en el uso del suelo, en la producción, distribución, utilización y consumo de los bienes, y en los servicios públicos y privados, para racionalizar la economía con el fin de conseguir el mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes, la distribución equitativa de las oportunidades y los beneficios del desarrollo y la preservación de un ambiente sano.

El Estado, de manera especial, intervendrá para dar pleno empleo a los recursos humanos y asegurar que todas las personas, en particular las de menores ingresos, tengan acceso efectivo a los bienes y servicios básicos.

También para promover la productividad y la competitividad y el desarrollo armónico de las regiones.

ARTICULO 360. La ley determinará las condiciones para la explotación de los recursos naturales no renovables así como los derechos de las entidades territoriales sobre los mismos.

La explotación de un recurso natural no renovable causará a favor del Estado, una contraprestación económica a título de regalía, sin perjuicio de cualquier otro derecho o compensación que se pacte.

Los departamentos y municipios en cuyo territorio se adelanten explotaciones de recursos naturales no renovables, así como los puertos marítimos y fluviales por donde se transporten dichos recursos o productos derivados de los mismos, tendrán derecho a participar en las regalías y compensaciones.

ARTICULO 361. Con los ingresos provenientes de las regalías que no sean asignados a los departamentos y municipios, se creará un Fondo Nacional de Regalías cuyos recursos se destinarán a las entidades territoriales en los términos que señale la ley. Estos fondos se aplicarán a la promoción de la minería, a la preservación del ambiente y a financiar proyectos regionales de inversión definidos como prioritarios en los planes de desarrollo de las respectivas entidades territoriales.


LEY 97 DE 1993
(diciembre 17)

“Por la cual se interpreta con autoridad la Ley 20 de 1969 y se dictan otras disposiciones”

Reconocimiento excepcional de propiedad privada sobre hidrocarburos.
Descubrimiento de hidrocarburos, se entiende que hay yacimientos descubiertos de hidrocarburos cuando mediante perforación con taladro o con equipo asimilable y las correspondientes pruebas de fluidos, se logra el hallazgo de la roca en la cual se encuentran acumulados los hidrocarburos.


LEY 141 DE 1994
(junio 28)

Por la cual se crean el Fondo Nacional de Regalías, la Comisión Nacional de Regalías, se regula el derecho del Estado a percibir regalías por la explotación de recursos no renovables, se establecen las reglas para su liquidación y distribución y se dictan otras disposiciones”.

El Fondo Nacional de Regalías se crea con los ingresos provenientes de las regalías no asignadas a los departamentos y a los municipios productores y a los municipios portuarios.

 

LA MESOECONOMÍA Y EL CLIMA DE LOS NEGOCIOS.- Mucho se discute sobre el éxito o el fracaso del actual modelo económico y casi siempre la controversia se centra en el papel que debe jugar el Estado. Desde luego, que ya las concepciones estatistas resultan anacrónicas y no resisten la prueba de la contundencia de los hechos. Hoy, con la globalización, son otros los paradigmas. Pero no participamos de las posiciones fundamentalistas: ni tanto que queme al santo ni tanto que no lo alumbre; no estamos con el Estado benefactor, que está en todo, pero tampoco de un Estado ausente; repugna a nuestra concepción democrática del poder concebir al Estado como algo residual o peor aún como el buen Samaritano. Dice Norberto Bobbio que el eclecticismo consiste en mirar y examinar un asunto en sus distintas facetas y aristas; no temamos plantear una respuesta ecléctica al interrogante de qué Estado requerimos: tanto Estado como sea necesario y tanto mercado como sea necesario.

En el contexto de la globalización son cada vez más importantes los conceptos de productividad y competitividad. La magnitud de la empresa y de los recursos necesarios para imprimirle una dinámica a la actividad exploratoria en Colombia demanda el concurso de la inversión y del capital extranjero y para ello, Colombia tiene que competir con otros países para atraerlos.

Hasta ahora Colombia había contado con dos activos a su favor, la estabilidad económica y loa estabilidad política. Colombia se mostraba al mundo como un país sin sobresaltos, que no se había contagiado de la inestabilidad política que caracterizaba a los restantes países de América Latina; Colombia fue el único de los países de A. L que no se vio afectado por la crisis de la deuda ni por la década perdida. Hoy las cosas son a otro precio, el país se ha visto sacudido por la mayor crisis política en los últimos 50 años, la cual amenaza las propias condiciones de la gobernabilidad; de otra parte, ya son varias las firmas calificadoras de riesgo que le han rebajado la calificación de la deuda externa colombiana; los fondos de inversión han estado liquidando sus inversiones en Colombia; es cada vez más evidente el éxodo de capitales colombianos al exterior, así como la renuencia del capital extranjero a venir al país. Es así cómo la inversión extranjera en el 99 prácticamente desapareció; en los últimos dos años pasó de casi US$6.000 millones en el 97 a poco más de US$300 millones el año anterior.

Son varios los aspectos que conspiran contra la atracción de capitales extranjeros en el renglón petrolero en Colombia, frente a otros países: inseguridad en las operaciones; cambio en las reglas del juego; alto riesgo geológico y por último la baja competitividad/baja rentabilidad.

ORDEN PÚBLICO.- Una encuesta de Fedesarrollo del mes de mayo entre 100 multinacionales, arroja como resultado, que el orden público se volvió el problema que los desvela a todos. Para el 38% de ellas, este es, definitivamente, el asunto prioritario. No obstante, le sigue de cerca la inestabilidad macroeconómica, con un 35.7%, a la hora de decidir ampliar la inversión en el país. “Mas de la mitad de los cien empresarios consultados le atribuye al crecimiento económico un puesto fundamental para mantener la inversión en el país” . El anuncio del Mono Jojoy, de establecer un “impuesto” a quienes tengan capitales mayores al millón de dólares, produjo como efecto inmediato un verdadero pánico económico, ahuyentando a la inversión y a los inversionistas extranjeros. Además, el Gobierno ha venido dando señales equivocadas, con decisiones tan controvertibles como la determinación del Area de convivencia para la Convención acordada con el E.L.N. En los municipios de Yondó y Cantagallo, Ecopetrol desarrolla actividades de producción de petróleo y cuenta con las instalaciones operativas y administrativas para llevar a cabo esta labor. Con ello, se ha creado un clima de incertidumbre, traducido en los siguientes hechos: los proyectos de la Ronda 2.000 se tornan inviables por estar en su área de influencia; los campos de Casabe en Yondó (Antioquia), Cantagallo en Bolívar y los aledaños de Gala, Galán, San Silvestre y Puerto Wilches, verían afectada su actividad; sobrevendría una parálisis de la producción en campos de crudo con 12.500 BPD y de gas con 3.0 MPCD; se pondría en grave riesgo la distribución de combustibles al resto del país, pues las instalaciones de la refinería de barranca y de los campos petroleros anejos quedarían muy expuestos a una eventual parálisis; eventuales restricciones para la operación, mantenimiento y transporte en las líneas de crudos y poliductos. Todo ello, compromete el normal desenvolvimiento de las actividades del centro nervioso de la economía nacional, con todas sus consecuencias.

Desde hace 15 años, aproximadamente, una persistente actividad terrorista contra los oleoductos, poliductos e instalaciones petroleras, ha provocado el derramamiento de mas de dos millones de barriles de crudo sobre ciénagas, pantanos, ríos, quebradas y suelos, en su mayoría con vocación agrícola, pecuaria y pesquera, con graves secuelas económicas, sociales y ambientales. El volumen de crudo vertido a consecuencia de tales atentados, equivale a 8 veces el petróleo que se derramó en el mar, en lo que se ha considerado el mayor desastre ambiental de la historia por contaminación de hidrocarburos: el desastre del buque Exxon Valdés, entre Alaska y Canadá el 24 de marzo de 1989. Ya las voladuras del oleoducto Caño limón-Coveñas, el Colombia o el Transandino son rutinarios y dejaron de ser noticia. En Colombia se ha atentado en 1.044 oportunidades contra la infraestructura, en su mayoría ocasionadas por el ELN, afectándose en forma recurrente a mas de 70 municipios en 13 departamentos, en todo el territorio nacional. Se estima en US$175 millones las regalías que han dejado de percibir las entidades territoriales productoras y adyacentes a los oleoductos. Es de anotar que la voladura de oleoductos, lo mismo que las torres de energía o los puentes, son consideradas como faltas graves por el Derecho internacional humanitario. En fin, la violencia afecta gravemente las decisiones de inversión en capital físico, capital humano y el llamado capital social, amén del inconmensurable valor que destruye, aparejando unos elevados costos de transacción.


LOS COSTOS DE TRANSACCIÓN.- El Nóbel de economía Douglass North es considerado el padre putativo de la teoría sobre los costos de transacción, que son aquellos que por lo intangibles e inasibles, son difíciles de mensurar. Podríamos asimilarlo al concepto de mesoeconomía que desarrolla el brillante economista Luis Jorge Garay, al considerar el marco legal, las costumbres, la cultura y las instituciones que soportan el intercambio, que determinan la mayor o menor eficiencia, todo lo cual redunda en los mayores o menores costos de transacción. “La posibilidad de que existan mercados eficientes, con bajos costos de transacción, depende entonces de manera fundamental de unas reglas de juego legítimas, creíbles y aceptables, que permitan definir adecuadamente los derechos que se transfieren en un intercambio y hacer cumplir los contratos que se derivan del mismo. En una perspectiva temporal, North (1992) también sugiere como requisito de eficiencia la capacidad de las instituciones para permitir la adaptación de los agentes a las condiciones cambiantes de los mercados... Apenas se abandona la economía de Robinson Crusoe, se requiere para la producción, el comercio y la acumulación de capital, del respeto por unas reglas básicas del juego y de un ambiente civilizado donde pueda darse un intercambio voluntario y ordenado, se cumplan los acuerdos y se garanticen los derechos de propiedad sobre los resultados” . Uno de los aspectos que más contribuye en Colombia a exagerar los costos de transacción es el exceso de trámites, la falta de transparencia en la gestión pública, el molondrismo estatal. En este sentido, la obtención de las licencias ambientales es un ejemplo para mostrar en este sentido; la lentitud de su trámite, la demora del proceso disuade al más tenaz de los inversionistas; por ello, hemos propuesto el establecimiento de una norma que favorezca el silencio administrativo positivo, concomitantemente con medidas disciplinarias severas contra los funcionarios remolones.

LA FLEXIBILIZACIÓN CONTRACTUAL.- El país ha ido entendiendo la necesidad de apartarse del cartabón de antaño, para emprender reformas audaces e imaginativas, para recuperar la competitividad perdida y conjurar la eventualidad de volver a ser importadores netos de petróleo. Se han dado varios pasos en esta dirección. En primer lugar, se han diferenciado en su tratamiento las llamadas cuencas “frías”, que son aquellas no exploradas o inactivas, las cuales “por su bajo nivel de información geológica, su complejidad técnica y operacional y su localización en zonas geográficas alejadas de la infraestructura existente”, con respecto a aquellas “calientes”, consideradas como activas, en las que existe mayor probabilidad de encontrar petróleo y en donde, desde luego, la exploración debe ser mas vigorosa. Así mismo, se ha contemplado un sistema escalonado de regalías, para incentivar los desarrollos de los campos pequeños pero promisorios. Es así cómo a los contratos de Asociación clásicos les sucederían aquellos de riesgo compartido, de producción escalonada y últimamente el del factor R. Más recientemente, se ha venido avanzando con la Ronda 2.000 en una propuesta “farm out”, a manera de subastas de aquellos prospectos de Ecopetrol ya identificados y los cuales cuenta ya con sísmica; se está apelando, también, al estímulo de la producción incremental de campos “viejos”, estrategia esta ensayada por la administración López Michelsen en respuesta a la crisis de 1975. Es importante destacar, así mismo, el esfuerzo en que está empeñado Ecopetrol, para optimizar la refinería de Cartagena, ampliando su capacidad de cargue de 75.000 a 140.000 barriles diarios; el proyecto tiene un costo de US$280 millones.

 

CONTRATOS DE ASOCIACIÓN

1998 1999
Vigentes 111 98
Asociación 104 92
Riesgo 3 3
Especiales 1 1
Evaluación técnica 0 0
Riesgo compartido 3 2
Aprobados en el año 25 4
Suscritos 14 1
En negociación 13 13
Renunciados 7 14
Pendientes de firma 13 15
Área contratada (Kha) 17061 15524

Según Ecopetrol, "en 1999 cerró con un total de 98 contratos de asociación vigentes, trece menos que en 1998.
En el transcurso del año se renunciaron catorce contratos y se firmó uno (Acordeón) el 27 de diciembre con las compañías Tecnopetrol y Western Atlas. Los bajos resultados obedecen a la coyuntura generada por la expectativa y tiempo empleado para el análisis y la aprobación de la nueva política petrolera.
La firma del contrato Acordeón marca la pauta para la reactivación de la contratación petrolera como resultado de las medidas recientemente tomadas.
Adicionalmente, se tenían quince contratos pendientes de firma, seis de ellos ubicados en el Valle Superior del Magdalena, uno en el Valle Medio del Magdalena, dos en el Valle Inferior del Magdalena, dos en el Putumayo, uno en el Cesar, dos en los Llanos y uno en La Guajira.
Dentro de las empresas que firmarán dichos contratos resulta destacable el mayor posicionamiento en Colombia de importantes compañías como la francesa Total, hoy por hoy una de los grupos energéticos más grande de Europa; la estatal chilena Sipetrol, empresa que desde hace unos años ha desarrollado un proceso expansivo en varios países de Latinoamérica, con Colombia como foco de interés; la argentina San Jorge, que igualmente ha expandido sus operaciones por fuera de Argentina, con especial interés en la geología colombiana; y la canadiense City, recientemente adquirida por Alberta Energy Company (AEC), una de las firmas petroleras más significativas del Canadá.

En la fase de negociación se encuentran trece bloques distribuidos de la siguiente manera: cuatro en el Valle Superior del Magdalena, dos en el Valle Inferior del Magdalena, dos en el Valle Medio del Magdalena, dos en los Llanos, uno en el Putumayo, uno en La Guajira, uno en la cordillera. En total estos bloques cubren una extensión de 5,011.795 hectáreas.

Estos contratos se están negociando con firmas de EE.UU., Inglaterra, Canadá, Brasil y Colombia, entre las cuales se destacan Hocol y la estatal brasilera Braspetro, todas ellas con varios años de operación en el país y con campos actualmente en producción en distintas zonas de Colombia. Hoy en día, Hocol tiene diez contratos en los cuales participa tanto como operador o como socio. De igual forma, Braspetro cuenta con seis contratos a su cargo y la intención firme de invertir en el país en el corto, mediano y largo plazo".


LA INSEGURIDAD JURÍDICA.- Un aspecto cada vez mas determinante en las decisiones de los inversionistas, es el de la seguridad jurídica, esto es, el de la estabilidad de las reglas de juego. Dos cosas son fundamentales para el inversionista y más en tratándose de inversionistas extranjeros: reglas claras del juego y el que éstas sean estables. Colombia precisamente se caracteriza por la inestabilidad de esas reglas; el ordenamiento jurídico se duplica cada 8 años, crece a un promedio del 9% anual, 75% por cuenta del Gobierno y 25% por cuenta del Congreso. Si para 1982, las normas tenían una expectativa de vida de 25 años, ya para 1994 era de 14 años y la tendencia las hace aún más deleznables. Las normas tributarias, particularmente, tenían un promedio de vigencia de 10 años, pero ya tenemos un promedio de una reforma tributaria cada tres años, en promedio. Un interesante estudio de la Universidad de los Andes, sobre la inflación normativa, arribó a unas conclusiones aterradoras: “La inflación legislativa sobre el crecimiento y la inversión también es significativo. Cada 10 puntos de aumento en el volumen de normas tiene un costo de 0.9% en el crecimiento del PIB... y la mayor vigencia de ésta la estimula, pues tres años adicionales de durabilidad la incrementan en un punto... un orden jurídico volátil y cambiante caprichosamente no es un orden justo por la incertidumbre que provoca...La inflación normativa está próxima a adquirir el nada elogioso status de problema constitucional por las consecuencias desfavorables que origina sobre la seguridad jurídica, el orden justo y la economía” .

En síntesis, Colombia ha avanzado, aunque no lo suficiente en la adecuación de su normatividad legal, en el propósito de ser más competitiva y atractiva a la inversión extranjera, empero la inestabilidad jurídica, la crisis económica, pero por sobre todo el grave predicamento de un proceso de paz que pierde cada vez mas la confianza en su éxito, conspiran contra el aclimatamiento de las condiciones propicias que requiere la inversión y los inversionistas extranjeros, para arriesgar sus capitales. Mientras no se disipen esos negros nubarrones es muy difícil pensar en una salida fácil y rápida a la actual encrucijada.


ELEMENTOS DE LA ACTUAL POLÍTICA PETROLERA


La actual política petrolera es la resultante de la interacción de elementos jurídicos, económicos y políticos que comprenden lo siguiente.

1.-El subsuelo es del Estado. Esta es una premisa, de la cual hay que partir y, ante la cual la tecnocracia neoliberal no puede presentarla como una traba. Hay que recordar que la propiedad pública del subsuelo existe formalmente en nuestro ordenamiento jurídico desde 1.886 cuando en la Constitución Política quedó consignada como de propiedad de La Nación. El cambio que se dio en la Constitución de 1.991 fue el de establecer en cabeza del Estado la propiedad del subsuelo. Nueve años después de haberse sancionado dicha constitución, se ha podido comprobar que lo que se produjo fue algo más que una simple modificación semántica. En primer lugar, el carácter público de la propiedad, no solo es confirmado, sino consolidado con mayor énfasis, ya que La nación es apenas un componente del Estado; en cambio, éste último, integra la totalidad de la institucionalidad colombiana. Aunque no se tiene conocimiento de que el cambio de definiciones haya tenido mayores repercusiones prácticas, insisto en que lo que tiene que desecharse por parte de las personas vinculadas a la industria del petróleo es que este principio se vaya a modificar o siquiera a debilitar.

No hay que olvidar que si bien el artículo 58 de C.P. fue modificado en el sentido de eliminar la expropiación por vía administrativa, lo que hay que entender es el espíritu de la actual de la Constitución, sobre la base del respeto a la propiedad privada, tiene otros elementos como el reconocimiento de que la propiedad es una función social que implica obligaciones, lo cual se complementa con el 334 sobre la intervención del Estado en la economía. En fin, todos éstos, constituyen elementos que se apartan en forma ostensible de las concepciones neoliberales del Estado.


2.- Toda explotación de recursos naturales no renovables causa contraprestación a favor del Estado a título de regalía. Las regalías no constituyen un lastre, sencillamente son un costo que el explotado tiene que pagarle al dueño del respectivo yacimiento que en este caso es el Estado. Ello no es materia de discusión; lo que admite discusión pueden ser los porcentajes que cada mineral debe pagar por la respectiva explotación; en este asunto la C.P. le deja a la ley la facultad para fijar dichos topes, así como para determinar los derechos de las entidades territoriales. Desde luego que la discusión se acaba cuando se modifica la ley. En tal sentido cabe señalar que el Congreso, atendiendo una iniciativa gubernamental, aprobó la denominada flexibilización de las regalías en la ley del Plan de Desarrollo (508 de 1.999, que está pendiente del fallo de la Corte Constitucional). Las regalías, tanto directas, como indirectas, le han reportado importantes beneficios a las entidades territoriales, de conformidad con los fines descentralistas de la Constitución. Lástima que la Comisión de Regalías esté tomando un rumbo cada vez más centralista, apartándose del verdadero espíritu que animó a los constituyentes de 1.991, sobre los cuales vale la pena traer a colación el debate generado por iniciativa de varios constituyentes, entre ellos, Eduardo Verano y Juan B. Fernández, quienes propusieron que el subsuelo perteneciera a las entidades territoriales, lo que de suyo asignaba las regalías a sus respectivos propietarios. Aunque parezca irracional a primera vista, no hay que olvidar el hecho de que los recursos naturales no renovables se ubican principalmente en zonas deprimidas social y económicamente. Sin embargo, los debates en la Asamblea Nacional Constituyente, optaron por una especie de línea media, al asignarle la propiedad a la nación, crear el Fondo Nacional de Regalías con los recursos no asignados a las entidades territoriales y asignarle a las entidades territoriales productoras y a los puertos, el derecho a participar directamente en las regalías generadas por la explotación y el transporte de dichos recursos.
No es bueno el ruido que la tecnocracia hace en relación con las regalías para congraciarse con los inversionistas extranjeros; ya que éstos captan fácilmente la señal y la consecuencia lógica es el endurecimiento en sus propuestas de inversión o, peor, el ahuyentamiento de las mismas y de sus capitales. Finalmente, hay que recordar que las regalías no son un impuesto, ni una contribución, ni una sobretasa, ni mucho menos una transferencia del la nación a las entidades territoriales, mal podría serlo si ello no es ni propietaria del subsuelo, ni beneficiaria de las regalías.


3.- El Ministerio de Minas y Energía es el ente rector de la política minera y energética del País. Ello, a todas luces aparece como obvio, dadas las funciones que la ley le tiene asignada esta entidad, no se obtiene tan fácilmente en la realidad; contra ello siempre han conspirado diversas entidades del propio Estado, con el apoyo no disimulado de los expertos de la banca internacional. En fin, siempre han existido sectores interesados en contar con un Ministerio débil. Personalmente, considero que, por el contrario, la fortaleza del Ministerio de Minas y Energía es una garantía para el funcionamiento exitoso de una acertada política petrolera. La presente afirmación incluye la advertencia de que ni siquiera es bueno que al Ministerio le usurpen o le dupliquen sus funciones otras entidades del orden nacional, como el propio Departamento de Planeación Nacional, otros ministerios o, inclusive, otras entidades de inferior jerarquía como en el caso de algunos de los establecimientos adscritos o vinculados.


4.- ECOPETROL, empresa Industrial y comercial del Estado. Esta empresa que es patrimonio de todos los colombianos, fue fundada en 1.951, es el instrumento estatal de ejecución de la política petrolera; con una producción promedio total de 815.3 miles de barriles diarios en 1.999, discriminados así: mediante la modalidad de asociación 695.1miles (85.3%), mediante pozos de propiedad de ECOPETROL, 103.0 miles de barriles (12.6%) y mediante concesión 17.2 Bls (2.1%), ver cuadro anexo. ECOPETROL ha defendido el interés nacional, logrando una valiosa experiencia y una absorción de tecnología en una industria tan importante como lo es la petrolera. La actividad petrolera, en su conjunto le proporciona al país, el crudo y los derivados necesarios para satisfacer la demanda interna y permitir la exportación de excedentes que permiten de manera significativa el ingreso de divisas que, a su vez, contribuyen al fortalecimiento de nuestra balanza de pagos. Pero ECOPETROL tiene serios problemas ocasionados por la carga prestacional de sus trabajadores activos y pensionados que, según algunos expertos, la puede hacer inviable en el mediano plazo. No hago parte del coro que pretende achacarle las dificultades administrativas y financieras de ECOPETROL a su sindicato, la Unión Sindical Obrera –USO, pero sí creo que el esta organización debe actuar con sentido patriótico y estar dispuesto a colaborar con el diseño de propuestas que contribuyan a garantizar la viabilidad total de la Empresa. No soy partidario de la danza de privatizaciones que han aupado los pontífices neoliberales; pero la dirigencia sindical debe recordar los casos de los Ferrocarriles Nacionales y de Colpuertos que se tornaron inviables, fueron liquidadas y, con ello, no solo se causó daño a los trabajadores cesantes, sino al propio sindicalismo, que perdieron dos sus importantes bastiones. Desde luego que cuando llamamos al sindicato a que participe en la formulación de salidas, entendemos que lo debe hacer no en calidad de convidado de piedra, como se ha estilado en las altas esferas gubernamentales últimamente, sino que se le debe dar el tratamiento de un interlocutor y escuchar sus propuestas, no solo sobre los aspectos estrictamente laborales, sino sobre la política petrolera.


Producción Promedio Petróleo (KBPPD) 1999
Operación Producción real
ene-dic Pronósticos Neta
ene-dic Pronósticos presupuesto
DPC ene-dic Ene-dic
Diferencia Real
pres, DPC Ene-dic
Diferencia Real
meta
Asociada 695.1 699.3 693.5 1.5 -4.2
Cusiana 430.7 430.4 431.3 -0.6 0.30
Caño Limón 125.4 130.4 123.7 1.7 -5.00
Otros GOR 76.0 76.2 76.2 -0.2 -0.20
GOR 201.4 206.6 199.9 1.5 -5.20
GRO 63.0 62.3 62.3 0.7 0.68
Directa 103.0 121.5 121.5 -18.5 -18.5
GAM 19.0 18.3 18.3 0.7 0.7
GCO 33.5 36.2 36.2 -2.7 -2.7
GSU 10.1 14.6 14.6 -4.5 -4.5
GLL 40.4 52.4 52.4 -12.0 -12
Total 798.1 820.8 815.0 -17.0 -22.8
Concesiones 17.2 20.9 12.7 4.5 -3.7
Total país 815.3 841.7 827.7 -12.4 -26.4


Fuente: Ecopetrol.


5.- Existen varios sistemas de contratación, que podemos esquemáticamente agrupar en los siguientes 1)asociación; 2) participación en riesgo 3) riesgo compartido y 4) concesión. ECOPETROL ha clasificado las cuencas sedimentarias de Colombia en tres grupos, a saber: las denominadas áreas calientes, las tibias y las frías, de acuerdo con las posibilidades de tener o no reservas de hidrocarburos. La flexibilidad de la contratación permite algún tratamiento especial a aquellas zonas menos promisiorias o a los campos de baja producción. Cabe destacar que la producción de hidrocarburos, actualmente se da con base en el contrato de asociación, modalidad que surgió con base en el decreto 2310 de 1.974 y que como efecto inmediato permitió la autosufiencia energética en 1.986 con la entrada en producción de Caño Limón. En todo caso, el régimen de contratación se inscribe dentro de nuestro ordenamiento legal y constitucional. Es por ello que a los inversionistas, sobre todo a los extranjeros, hay que enviarles la señal de que este es un país soberano, serio y en el cual la estabilidad jurídica se debe contar como un factor positivo de nuestro sistema económico.

En el sector petrolero se han utilizado algunas modalidades de contratación, como los BOT, los BOOM, etc., que demuestran que ECOPETROL no ha estado cerrada a estas formas de operar. En fin, el tema de la contratación no se ha agotado, nadie todavía ha dicho la última palabra en materia de contratación, por eso, sin lugar a dudas, que en las mesas de negociación surgirán nuevas modalidades de contratación o simples variantes de las actuales.

6.- En Colombia existe libertad de exploración, explotación, transformación, comercialización y distribución de combustibles. De manera que no existe actividad en la industria de los hidrocarburos que le haya sido vedado al sector privado. Si el sector privado en Colombia no tiene mayor participación en la economía del País, es sencillamente porque, en muchos casos, los dueños de grandes capitales, al decir de Ospina Vásquez, no han actuado como empresarios sino exclusivamente como negociantes. Por ello, al decir de una voz tan autorizada como la doctora Margarita Mena de Quevedo, exministra de Minas y Energía y Exsecretaria General de ECOPETROL, afirma tajantemente: “ECOPETROL existe porque el capital privado no arriesgó, no tuvo fe.”

Quienes, desde su trinchera fundamentalista neoliberal, se incomodan porque todavía existan empresas estatales, sobre todo de la importancia de ECOPETROL, es bueno recordarles que las puertas para que se construyan refinerías están abiertas y que, se recuerde, nunca han estado cerradas, ni siquiera en épocas del antiguo proteccionismo. Otra cosa diferente es la política, muy cómoda por cierto, que se estiló en la última, década, (la Década Infame, según la llama Alan García) en la cual el capital financiero, optó por apoderarse de las empresas creadas por el Estado en los países subdesarrollados, que bien caro le han costado a sus habitantes. De manera que la libertad de empresa en todas las actividades de la industria petrolera existe sin mayores restricciones. Ahora bien, en relación con el tema de la libertad de precios de la gasolina, se ha producido un debate que, más que una discrepancia ideológica entre neoliberales y socialdemócratas, se ha centrado sobre los aspectos técnicos de la fórmula de establecimiento de los precios, ya que ésta ha sido modificada siete veces y ya comienzan a escucharse voces inconformes de los transportadores que afirman no resistir un aumento más. Sin embargo, hay que reconocerlo, el asunto no es fácil, ya que la fórmula de precios de los combustibles debe lograr varios objetivos simultáneamente; a saber: no aumentar demasiado el costo del transporte, evitar una incidencia de mayor impacto en el IPC, garantizar la rentabilidad mínima que no ponga en riesgo el abastecimiento oportuno del mercado nacional, garantizar a ECOPETROL y a las compañías asociadas precios sustentables de acuerdo con los costos de operación y con los precios internacionales del crudo. En consecuencia, habría que pensar si en lugar de esforzarnos por reducir el problema de la formación de los precios de los combustibles en una fórmula matemática, pensamos en un modelo que combine la fórmula o las fórmulas con la facultad del Ministro de Minas y Energía de fijar los precios directamente; así funcionó durante muchos años y, a fe que aunque el modelo no era perfecto, era más ágil para enfrentar los cambios bruscos de precios y los factores extraeconómicos que, desafortunadamente los modelos econométricos no pueden manejar ni sistematizar como las demás variables endógenas. La fórmula simplista de caracterizar como una “variable exógena” al conjunto de imponderables que pueden afectar un modelo tan sensible como es el del establecimiento de los precios de los combustibles, puede servir como ejercicio académico y no se puede afirmar que sea un ejercicio inútil, pero de ahí a que, por sí sola, se tome como la llave mágica que resuelva el problema de la liberación de precios de los combustibles hay un trecho bastante grande. Al respecto dice Michael C. Lynch, reconocido cientista político del Instituto Tecnológico de Massachussets: “Los precios del petróleo, más que los de cualquier otra mercancía, suelen estar influidos por condicionantes no económicos. La muerte de un Ayatollah, un embargo petrolero árabe o la guerra, inciden de manera sustancial en el nivel de los precios.” De todas maneras, el tema es para la discusión y debe abordarse sin fundamentalismos de ningún tipo y, por el contrario, con tolerancia y patriotismo.


7. Las utilidades de ECOPETROL, al igual que las del resto de empresas industriales y comerciales del Estado, son de La Nación. Efectivamente, el CONFIS, tiene la facultad de distribuir los denominados excedentes financieros de los ejercicios anuales de estas empresas; al respecto se dice en el artículo 97 del estatuto orgánico de Presupuesto, Decreto 111 de enero 15 de 1.996: “Los excedentes financieros de las empresas industriales y comerciales del Estado del orden nacional no societarias, son de propiedad de la Nación. El Consejo de Política Económica y Social, CONPES, determinará la cuantía que hará parte de los recursos de capital del Presupuesto Nacional, fijará la fecha de su consignación en la Dirección del Tesoro Nacional y asignará, por lo menos, el 20% a la empresa que haya generado dicho excedente.” Ha existido una queja durante los últimos años de los directivos de ECOPETROL por este recorte sobre todo porque se han venido disminuyendo sus inversiones en la parte fundamental del negocio petrolero que es la exploración. Pocos dolientes han aparecido para defender a la Empresa que muestra una cifra muy pobre de pozos exploratorios. Bien se ha dicho que la única manera de buscar petróleo es buscándolo y si no se busca, pues no se encontrará. He aquí, otro tema para las discusiones en el tema de la paz, con las preguntas que señala la lógica: ¿Cómo hacer para aumentar el nivel exploratorio por parte de ECOPETROL o de las compañías asociadas? Sin lugar a dudas que este es uno de los puntos centrales en torno al cual girará el debate sobre un tema tan trascendental como el petróleo y su relación con la paz.


CONCLUSIONES


Dentro del escenario actual, enmarcado en el proceso de paz o, lo que es lo mismo, de solución negociada del conflicto, es más útil saber escuchar que proponer ya que, producido el desarme de los espíritus, lo demás vendrá por añadidura; no es aconsejable casarse radicalmente con posiciones irrenunciables porque pueden conducirnos a puntos de no retorno. La solución a los graves problemas que de tiempo atrás padece Colombia, no se logra en forma automática con la sola firma de un acuerdo de paz; pero de lo que sí estamos seguros es que la capacidad y la inteligencia de los colombianos se hará inmensamente más productiva el día en que, rememorando al maestro Echandía, podamos pescar de noche y de día, o al decir del poeta Carlos Castro Saavedra “cuando se pueda andar por las aldeas y los pueblos sin ángel de la guardia.”

 


1. Hay que garantizar la autosuficiencia energética, principalmente en hidrocarburos. Para ello hay que buscar petróleo, vale decir, explorar. No se puede pasar por alto el hecho de que la maduración de los proyectos petroleros es de 7 a 8 años, por lo cual el tiempo que se pierda es imposible de recuperar. Se ha removido el que se alegaba era el mayor obstáculo para la inversión, me refiero a la expropiación por vía administrativa establecido en la Constitución de 1.991; pero, además, en la ley del Plan de Desarrollo se aprobó la denominada flexibilización de las regalías, con el fin de estimular la exploración en las zonas menos promisorias, así como la explotación de pozos de baja producción.


2.- La política petrolera debe ser estable, coherente y seria; pero la seriedad también tiene que ver con la defensa de los intereses nacionales. La tabla de valores a veces se trastoca y se hace aparecer como bueno lo que en el fondo es pernicioso. Hay que evitar las posiciones extremas, de tirios y troyanos; las de quienes no admiten la inversión extranjera, pero igualmente la de quienes, en actitud casi genuflexa, pretenden hacerle tantas concesiones a los inversionistas petroleros que, aún en el evento de que se llegue a encontrar petróleo, los beneficios para el País serían tan pocos que no valdría la pena dichas concesiones.


3. La política petrolera debe enmarcarse dentro una planeación energética integral; en consecuencia, dentro del propósito de lograr la autosuficiencia es preciso aplicar el principio básico de consumir más de las fuentes de energía que tenemos en abundancia y consumir menos de aquellas fuentes escasas o cuyo valor de oportunidad es superior; en tal sentido la política petrolera debe acompasarse con programas como el de masificación del consumo de gas, el uso del nuestro energético más abundante, el carbón y, por supuesto, que con las políticas de aprovechamiento y uso racional de energía. En tal sentido caben políticas como las del uso de alcoholes carburantes como aditivos de las gasolinas que, dentro de los múltiples beneficios que produciría, (ambientales, creación de empleo, etc.) se encuentra el de poder reducir las importaciones de gasolinas y de octanos en proporción no inferior a un 10% del consumo total de combustibles. Al respecto he presentado el proyecto de ley No. 182 de 1.999 de Senado “Por la cual se dictan normas sobre el uso de alcoholes carburantes, se crean estímulos para su producción, comercialización y consumo, se establece una contribución parafiscal y se dictan otras disposiciones”, el cual logró ser aprobado en primer y segundo debates en el Senado y continúa su trámite ante la Cámara de Representantes.


4. La inevitable propuesta de modificación de los contratos petroleros que propondrá la insurgencia, deberá tener en cuenta, tanto los aspectos técnicos y económicos que comporta su elaboración, como las implicaciones estratégicas que necesariamente giran alrededor de un producto tan sensible a los nacionalismos y a la geopolítica, como es el petróleo. Más que la propia legislación que actualmente permite a las autoridades energéticas colombianas un amplio margen de negociación, se pondrá sobre la mesa el tema concreto de los contratos de exploración y producción petrolera, que constituyen los instrumentos a través de los cuales se materializa toda la política de hidrocarburos con su normatividad institucional. Desde luego que, el gas natural como hidrocarburo que es, queda cobijado, casi en su totalidad, dentro de las mismas características y consideraciones que hemos hecho del petróleo. Ello sin perjuicio de la batalla que hemos librado para que a este energético se le dé un tratamiento legal independiente del petróleo.

5.- Finalmente es posible que las negociaciones en materia de petróleo y, en general, del manejo de la política de recursos naturales no renovables, trascienda el marco legal y precise de una reforma de la Constitución Política; ésta puede hacerse a través de una asamblea nacional constituyente o del Congreso. Aunque no creo que la vía que se adopte sea ésta, tampoco es descartable, si la reforma se hace con un acuerdo político previo, sin exclusiones de ningún tipo y con la participación de todos los partidos y expresiones políticas de la vida nacional, así como de los gremios, los sindicatos y, en general de las fuerzas vivas del país. En tal sentido, no solamente he asistido a este foro, para presentar mis consideraciones sobre el tema que nos convoca, sino también para escuchar con la mayor atención las posiciones de los distintos participantes que enriquecerán los debates que inevitablemente pasarán por la Comisión Quinta del Senado, especializada, entre otros, en los asuntos minero energéticos y dentro de la cual me toca desempeñar mis funciones de senador.

Muchas gracias.


Bogotá, agosto 17 de 2.000
www.amylkaracosta.com

 

 


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