Nov 28, 2021 Last Updated 5:48 PM, Nov 11, 2021

LA COSTA QUE QUEREMOS

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La generación de líderes del Caribe a la que pertenezco se ha forjado no solamente en la lucha por el progreso, la igualdad, la participación y la democracia de nuestro país, sino también por abrirle paso a la idea de que la región Caribe tiene derecho a ser partícipe del desarrollo nacional como resultado de su propia dinámica, de sus propios intereses y dentro de un marco de descentralización, autogestión y autonomía, a diferencia de la concepción entonces imperante de esperar a que el progreso de la región solo era posible obtenerlo como un subproducto de un “desarrollo nacional” en abstracto que, traducido al lenguaje popular, se entendía como la opción de esperar a que las regiones más avanzadas aceleraran aún más su desarrollo y con ello “jalonaran” a las regiones más atrasadas, incluyendo por supuesto al Caribe colombiano.

Por ello, nuestra primera conquista no fue otra que la de ganarnos el derecho a tener nuestros propios sueños, nuestras propias aspiraciones o, en otras palabras, a concebir, con nuestra propia idiosincrasia, la verdadera Costa que queremos.

TENEMOS FUTURO?

Con motivo de la proximidad al próximo milenio se observa, como dato curioso, una mentalidad positiva, optimista y esperanzadora en la mayor parte del Planeta. Esa no ha sido la costumbre en Occidente, donde al final de cada centuria se hacían las más apocalípticas predicciones, incluyendo la del fin del mundo. Pero el optimismo de hoy en día puede encontrar su explicación en los siguientes hechos : la reciente terminación de la guerra fría, que conjuró el peligro de la guerra termonuclear ; el desarrollo impresionante alcanzado por la ciencia y la tecnología y, el no menos fantástico, registrado en el campo de las telecomunicaciones. Por tal motivo, resulta difícil creer que quienes hacen pronósticos pesimistas obren con sinceridad. La actual generación que vio llegar el hombre a la luna y que puede disponer en su casa del computador personal, las videograbadoras y el teléfono celular, sabe que entre las novelas de ciencia ficción y la realidad no es mucha la distancia que existe, Hoy en día, cuando muchos están familiarizados con la manipulación de la realidad virtual, es difícil impresionarlos con la fantasía de próximos encuentros o descubrimientos. La constante de los últimos años ha sido que la realidad ha venido superando la fantasía. Pero ello no solo ha ocurrido en el campo de la ciencia y la tecnología ; también se ha dado en el terreno de la economía, la política y las ideologías. Los ejemplos más protuberantes son : La caída del Muro de Berlín, el final del Apartheid en Suráfrica, la caída de muchas dictaduras en Asia, Africa y América Latina, la independencia casi total de los países coloniales y, el progreso que lograron en el lapso de tres (3) décadas, los países del Sudeste Asiático que, como en el caso de Corea del Sur, pasó de un ingreso per cápita de US$50 a US$5.000. Como bien se puede ver, ha sucedido lo impensable : La humanidad ha presenciado el desarrollo de las ciencias y un buen número de países han superado sus condiciones de atraso político o económico ; demostrando con ello que, por más adversas que sean las condiciones que padezcan, es posible superarlas exitosamente y en consecuencia, es dado afirmar que sí tienen futuro.


INVITACION A SOÑAR

Me ha gustado el título con que la Director del DNP, nuestra coterránea, la Doctora Cecilia López nos ha invitado a participar en este proyecto denominado La Costa que Queremos” ; yo hubiera preferido que lo bautizáramos “La Costa que Soñamos” ; porque considero que el punto de partida para que la Región Caribe de Colombia emprenda el camino del progreso y del desarrollo sostenible lo constituyen las ideas y proyectos concebidos por sus dirigentes o, lo que es lo mismo, por los sueños de sus verdaderos líderes. Tal como lo expresa el exitoso empresario Coreano Kin Woo-Choong, fundador del grupo Daewoo, en su Libro : “El Mundo es Tuyo, pero tienes que ganártelo”, “todas las personas que están forjando la historia hoy en día, soñaron en grande cuando eran jóvenes”. En consecuencia ; si queremos que la Región Caribe Colombiana se convierta en un polo de desarrollo industrial, aunque hoy en día parezca una utopía lo lograremos, siempre y cuando el deseo vehemente y sincero de sus gentes, sea más fuerte que los obstáculos reales y los artificiales creados por las gentes timoratas, pesimistas y de miras estrechas ; los mismos que siempre buscan la línea de menor resistencia y que, como lo señala José Ingenieros, ante el menor escollo no vacilan en pasar del timón al remo.

Las personas que mayor influencia han ejercido sobre el curso de la historia, han tenido como característica fundamental la de ser soñadores en grado superlativo, a la vez que obstinados en el empeño de hacer esos sueños una realidad. ¿De qué otra manera podríamos caracterizar a Simón Bolívar, a Moisés, a Nelson Mandela (30 años preso sin desfallecer) a Madame Curie, a Einstein, entre otros ?

De manera que el primero y mayor obstáculo para forjar un futuro promisorio radica en las trabas mentales que, en nuestro caso, son producto de las deficiencias educativas y de la influencia negativa de las ideas centralistas que, varias generaciones fueron adoptando como suyas. Todavía hay personas en la región y, por supuesto que en el nivel central, que consideran un despropósito la descentralización y la autonomía regional.

No les ha sido posible entender que cuando las regiones están asfixiadas por la férula centralista, comienzan a gestarse en su interior fuerzas encausadas a zafarse de las coyundas, con el riesgo de afectar la Unidad Nacional, como ocurrió con las naciones de la denominada “Cortina de Hierro” que hicieron saltar en pedazos la antigua URSS ; para no hablar de los cruentos conflictos entre las diferentes regiones de la antigua Yugoslavia.

En consecuencia, quienes tenemos un alto grado de responsabilidad en la dirigencia de la Región Caribe, convencidos, como debemos estar, de la justeza de nuestra causa, debemos dar el ejemplo como los grandes soñadores de nuestra tierra y enviarle a las nuevas generaciones la señal inequívoca de que deben soñar y luchar por hacer realidad sus sueños. A diferencia de los demás animales, el hombre es el único ser viviente que sueña, que hace promesas y que adquiere compromisos. Por ello podemos afirmar que un hombre que no sueña, no es un hombre.


EL CARIBE QUE SOÑAMOS

Antes de que fuera asesinado, el líder negro había tenido un sueño en el cual describía un mundo de igualdad, sin discriminaciones de ningún tipo, incluyendo, obviamente la racial. Desde su muerte, ocurrida en 1968, hasta la fecha, el mundo ha cambiado mucho y, aunque el problema de la discriminación racial no haya desaparecido del Planeta, se puede afirmar sin vacilación, que la lucha de Luther King no fue en vano. Igualmente considero que no será en vano el propósito de lograr que la Costa Caribe Colombiana, logre en el mediano plazo los siguientes objetivos y metas :

1. DESARROLLO INDUSTRIAL INTEGRAL

Que permita involucrar el máximo posible de valor agregado a los productos transformados en la región, ya sea con destino al mercado interno o a los mercados Internacionales. Aprovechando las ventajas comparativas de la Región Caribe, debemos superar, en forma definitiva, el modelo de producir en forma exclusiva los bienes sustitutos de las importaciones demandadas por el denominado “triángulo de oro”. Como es bien sabido, las fábricas ubicadas en la Región Andina estaban protegidas por las barreras naturales de la geografía. Pero hoy en día, con la globalización de la economía, esas barreras se han tornado inocuas porque no existe en el mundo un solo mercado que no sea penetrado por las industrias básicas del Japón, del Sudeste Asiático y, en algunos casos de las maquilas mexicanas.

A estas mercaderías solo podemos enfrentarlas con productos de buena calidad y a precios competitivos.

Se impone, entonces, la tan cacareada modernización, reconversión y relocalización de la industria nacional orientadas hacia los puertos del Mar Caribe, tal como quedó consignado en la Ley del Plan Nacional de Desarrollo “El Salto Social”, a instancias del suscrito.

No nos debe dar miedo el de propugnar porque el desarrollo industrial de la Costa Caribe que, no es otro que el Desarrollo Industrial del País, dé el salto de las actuales fábricas que generan poco valor agregado a unidades de transformación que utilicen tecnologías de punta y sistemas modernos de producción.

2. SECTOR AGROPECUARIO

Pujante, modernizado y competitivo : para ello había que actuar sobre los frentes económico y social.

En relación con los objetivos económicos será preciso dotar al campo de la infraestructura requerida que lo haga competitivo, tales como vías terrestres, adecuación del Río Magdalena y sus afluentes para la navegación ; igualmente completar las obras contempladas en el Plan Nacional de Adecuación de Tierras, al lado de un agresivo programa de exploración de aguas subterráneas y la consecuente construcción de pozos de aguas profundas y jagüeyes. Los agricultores y ganaderos deben contar con canales expeditos de comercialización que incluyan centros de acopio y conservación de alimentos, suministro de semillas mejoradas, así como créditos de fomento y subsidios (aunque no le guste al coro neoliberal) ; todo ello con miras a lograr que el sector agropecuario produzca los excedentes necesarios para alimentar a la población rural, a la urbana y disponer de cantidades exportables.

Pero, al lado de los propósitos económicos hay que afrontar sin dilaciones el problema social y el vehículo más indicado es el de la reforma agraria que debe garantizarle las mejores tierras del país a quienes verdaderamente las hacen producir, llámense campesinos o empresarios del agro.

3. EL SECTOR PESQUERO

Ya es hora de que el País supere la paradójica situación de que, a pesar de contar con dos océanos, obtenga una producción marina inferior a la lograda en los ríos y ciénagas de agua dulce.

Los esfuerzos que ha hecho el país con la creación del INPA y los institutos de investigación marinas deben conjugarse con una política encaminada a promover la inversión en la pesca y transformación de las especies provenientes del Mar.

Obviamente que, al lado de una mayor utilización del potencial marino, hay que recuperar y preservar las ciénagas, cuencas hidrográficas y los ríos, principalmente el Magdalena, Sinú, San Jorge, Cesar y Ranchería.

4. SECTOR MINERO ENERGETICO

La Costa deberá ser autosuficiente en materia energética. Este propósito no constituye una posición regionalista o parroquial sino que es condición sine qua-non para la atracción de los inversionistas. Ya está demostrado que El Caribe Colombiano no puede condicionar su desarrollo a los excedentes de energía de otras regiones del país que sí se consideran con el derecho a ser autosuficientes. En consecuencia, la Costa debe contar con un sistema energético firme y confiable ; lo cual no es incompatible con su interconexión con el resto de sistemas del país o, inclusive, con Venezuela.

La minería debe basarse en su principal producto, el carbón, insistiendo en la meta de capturar el 10% del mercado mundial, estimulando la construcción de carboeléctricas para darle firmeza al mercado interno y promoviendo la investigación y el uso del carbón en actividades diferentes a las energéticas.

En consecuencia, promover el uso masivo del gas y del carbón, contribuye simultáneamente a lograr varios objetivos ; a saber : abaratar la canasta energética de los consumidores, disminuir el uso de la leña y, con ello, la tala de bosques, aumentar la autosuficiencia y confiabilidad de nuestro abastecimiento energético y contribuir al desarrollo y al empleo en estos sectores estratégicos de la economía.

5. SECTOR TURISTICO

La hermosura de sus playas, con sus aguas cálidas durante todas las épocas del año, le dan al Caribe colombiano un potencial ilimitado a la denominada “industria sin chimeneas”. Debemos seguir el ejemplo de varios países que, a pesar de tener menos cosas que ofrecer para el visitante, logran captar flujos permanentes de turistas, constituyéndose en rubro fundamental para sus respectivas economías. Considero que, al lado de la Labor de la CNT y del impulso a las zonas francas turísticas debe crearse una entidad regional, similar a los Corpes, pero con el propósito exclusivo de promover y fomentar el turismo regional. No debemos esperar a que desde el nivel central se genere el despegue del sector turístico en la Región Caribe.

6. DESARROLLO SOCIAL

Quienes no comulgamos con el credo neoliberal tenemos claro que, al lado del crecimiento económico, se debe lograr el desarrollo social de sus habitantes ; concebido éste como la necesidad de llevar los servicios básicos fundamentales a la población con NBIs con prioridad a la salud y la educación.

En consecuencia, la meta en salud no puede ser otra que la de extender la cobertura al 100% de la población en sus diferentes niveles de atención, y, en materia educativa, eliminar completamente el analfabetismo y garantizar la educación básica a la mayor parte de la población económicamente activa.

7. INVERSION EN EDUCACION E INVESTIGACION

Al lado del gasto que debe hacerse en educación con enfoque social ; la Costa debe invertir en mejorar la calidad de la Educación a fin de lograr mano de obra altamente calificada, expertos, tecnólogos y científicos.. La inversión en educación nunca se pierde y sus niveles de retorno pueden superar a los de los más rentables negocios ; desde luego que ello no es fácil de advertir porque los resultados esperados de la inversión en educación se obtienen a mediano y largo plazo. Hoy en día podemos medir el grado de desarrollo de un país por el porcentaje de recursos del PIB que destina a investigación. El enfoque de nuestra inversión en el sector deberá partir de la respuesta a la pregunta ¿Educación para qué ?.

En consecuencia, el sistema educativo será pieza medular para que la Región Caribe se coloque en condiciones de aumentar sus niveles de productividad y de competitividad para defender nuestro mercado interno y, en lo posible lograr posicionarse en el exterior.

Dentro del propósito de mejorar la calidad de la educación, será imprescindible estimular el aprendizaje de lenguas extranjeras ; principalmente el inglés, que es el idioma de los negocios, de las telecomunicaciones, del Internet y de la técnica, en general.

8. DESARROLLO INSTITUCIONAL

La Costa Caribe solo podrá lograr un verdadero desarrollo económico y social sostenible si el aparato institucional, con sus respectivas ramas, se moderniza lo suficientemente para que se torne más eficiente en su propósito de dirigir adecuadamente la economía regional. Pero cuando hablamos de modernización nos diferenciamos de la concepción simplista neoliberal de reducir el tamaño del Estado hasta el punto de debilitarlo ; para el caso que nos ocupa, la modernización institucional tiene que ver con la descentralización y la autonomía regional, que deberá estar inscrita en un escenario de afirmación cultural, de participación democrática y de un modelo de planificación regional igualmente participativo.

9. DESARROLLO SUSTENTABLE

El aprovechamiento de los recursos naturales por parte de la presente generación debe garantizarle a las venideras una oferta adecuada de los mismos o, en su lugar, de activos que los sustituyan ; pero de igual manera debe dejárseles como herencia un ambiente sano, descontaminado y sin degradación ecológica. Por ello, será imperativo la protección, conservación y recuperación de los recursos naturales y los ecosistemas especialmente la Sierra Nevada de Santa Marta y la Ciénaga Grande ; así con los ríos y reservas forestales de la región.

10. INTEGRACION FISICA

La construcción del puente sobre el Río Magdalena a la altura de las Localidades de Plato y Zambrano constituye el eslabón que faltaba para completar la más esperada de las vías transversales del Caribe quedando pendientes las otras dos ubicadas más al Sur, la que atraviese la Depresión Momposina y la proyectada a la altura de Achí y La Gloria. Con la ejecución de estos proyectos, la rehabilitación de los Ferrocarriles y la Recuperación del Río Magdalena, se producirá la verdadera integración física del Caribe Colombiano que, aunada al avance y mayor cobertura de las telecomunicaciones, harán más eficiente el desenvolvimiento de la economía regional.

11. EL CARIBE : PLATAFORMA DE EXPORTACION

Si somos capaces de colocar un productor en el exterior ; de suyo, podemos garantizar su posicionamiento den el mercado interno ; de ahí que la estrategia acertada en relación con la producción de la Costa Atlántica, consiste en orientarla hacia la exportación ; para ello debemos aprovechar las ventajas comparativas de la Región e instrumentar las estrategias señaladas en este documento, adicionadas con las políticas de integración con los países latinoamericanos como lo pregona en su preámbulo, nuestra Constitución Política. Dentro de la estrategia exportadora se debe contar con el Archipiélago de San Andrés y Providencia que, por su estratégica posición y su población bilingüe, puede ser convertido en centro financiero internacional, como se ha señalado en diversas oportunidades.


12. EL CARIBE, REGION DE PAZ

La paz debe ser punto de partida y de llegada del Caribe que soñamos ; la paz es condición necesaria para garantizar un crecimiento sostenido de PIB regional ; pero igualmente es la razón de ser de todos los objetivos y metas contemplados en los planes de desarrollo. La paz debe lograrse dentro del menor tiempo posible. Aquí es perdonable todo pecado generado por el exceso de fe en el logro de este anhelo nacional. Pero ser iluso no significa ser ingenuo ni mucho menos contemporizador con los partidarios, abiertos o solapados, de la continuidad del conflicto ; que, como dice la expresión popular, “que los hay, los hay”. Por eso, los amigos de la paz, que somos los mismos defensores de la democracia, la descentralización y la autonomía regional, practicantes sinceros de la tolerancia, no podemos permitir que se abuse de esta cualidad por parte de los guerreristas para torpedear la conquista de la máxima prioridad que tiene el País y, por supuesto, El Caribe Colombiano, LA PAZ ! He aquí, a grandes rasgos nuestra concepción sobre La Costa que queremos o mejor La Costa que soñamos !.
13.LA AUTONOMÍA REGIONAL: ALTERNATIVA DE DESARROLLO
En medio del estropicio del jolgorio navideño, un hecho de extrema gravedad ha pasado por desapercibido. Nos referimos a la súbita desaparición de las regiones de planificación, más conocidas como CORPES. Esta es una pésima noticia para las regiones, que ven debilitada de esta manera su capacidad de gestión ante el Gobierno central. Al abolirse los CORPES, se ha truncado el proceso de descentralización y autonomía territorial en Colombia; de un plumazo, hemos retrocedido 14 años.
Las regiones de planificación tuvieron su origen en la Ley 76/85, con la cual se le rompió una vértebra a la estructura centralista decimonónica y se desbrozó el camino al revolcón institucional de la Constituyente de 1991. Esta le reconoció su estatus a las regiones y le asignó su rol a la autonomía de las mismas, desechando, por anacrónica, la dicotomía y ambigüedad de la solución de compromiso que hasta entonces había significado "la centralización política y la descentralización administrativa", que consagraba la Constitución de 1886. Ahora, las regiones, como tales, pueden aspirar a constituirse en entidades territoriales.
Los ataques contra el proceso autonomísta y descentralizador han sido recurrentes, pues el centralismo no se resigna a desaparecer. Pero este Gobierno ha batido todas las marcas, constituyéndose en su más acérrimo enemigo y no es para menos, dadas sus veleidades bonapartistas y autoritarias. Primero fue la supresión de las partidas de cofinanciación, con las cuales se apalancaban financieramente las entidades territoriales, con el pretexto de que ellas constituían auxilios disfrazados; luego vendría el cercenamiento de los recursos del Fondo nacional de regalías, a contrapelo de lo dispuesto por la propia Carta (Arts. 360 y 361) y, ahora, se le pretende dar el golpe de gracia, congelándole las transferencias a unos municipios y departamentos en quiebra, a lo cual se comprometió con el FMI. Tiempos difíciles son los que se le auguran a las regiones colombianas, con la involución del proceso de su autonomía y descentralizacion. Ahora, que se avecinan los comicios regionales, a través de los cuales se renovarán las corporaciones públicas y se elegirán los nuevos mandatarios seccionales y locales, es preciso retomar el debate en torno al camino a seguir. La disyuntiva es clara: o se avanza en la dirección de profundizar el proceso de descentralización y autonomía territorial o, por el contrario, las regiones seguirán siendo alfiles sin albedrío del centralismo bogotano.

 

14. LA CRÍSIS DE LA CRÍSIS Y EL TAMAÑO DE NUESTRA ESPERANZA

A Colombia le ocurre lo que al aprendiz de ciclista, que siempre paga la bisoñada de no alcanzar el equilibrio, porque en lugar de mirar hacia el horizonte, se empecina en mirar solo los pedales y así, una y otra vez, se va de bruces, hasta que termina por entender que así no puede avanzar. Son tantos nuestro duelos y tantas nuestras penurias, que el afán por lo urgente, nos impide ocuparnos de lo importante y ello conduce a un trastocamiento en el orden de prioridades y en la suerte de una Nación, el orden de los factores sí altera el producto
En esta empresa, la de superar nuestros desencuentros, es fundamental el compromiso y la responsabilidad, tanto individual como colectiva. La masa crítica de este propósito, está en el papel que esta llamada a cumplir no solo la dirigencia, que en toda sociedad constituye una élite, sino también la sociedad civil, que cada día demanda ampliar, más y más, la esfera pública, para, de ese modo tener un papel más protagónico, pues, como en el teatro pirandélico, todos somos actores y a la vez espectadores, de cuanto hoy acontece. Para ello, es preciso profundizar y ampliar la democracia, que al decir de Churchill “es la peor forma de gobierno, con excepción de todas las demás formas que han sido intentadas de tiempo en tiempo”, pues siempre es preferible, acota Cavour, la peor de las cámaras, a la mejor de las camarillas. En este sentido, es pertinente la reflexión de Garay: “Sintéticamente, se puede decir, que si se debe hablar hoy de un desarrollo de la democracia, éste no consiste tanto, como frecuentemente se dice, por error, en la sustitución de la democracia representativa por la democracia directa, sino en el paso de la democracia en la esfera pública, es decir, en la esfera en la que el individuo es tomado en consideración como ciudadano, a la democracia en la esfera social, donde el individuo es tomado en cuenta en la multiplicidad de sus status. En otras palabras, en la ampliación de las formas de poder ascendente, que había ocupado hasta ahora, casi exclusivamente, el campo de la gran sociedad política, al campo de la sociedad civil en sus diversas articulaciones, desde la escuela hasta la fábrica. Hoy, quien quiera tener un indicador del desarrollo democrático de un país, ya no debe considerar el número de personas que tienen derecho al voto, sino el número de lugares diferentes de los tradicionalmente políticos en los que se ejerce el derecho al voto” . Como dijo Thomas Carlyle, “nos tocó una época difícil. Pues bien, estamos aquí, precisamente, para mejorarla”. Si hay un deseo, siempre habrá una vía para alcanzarlo. Solo construyendo consensos, es posible avanzar por esta vía y galvanizar el espíritu desesperanzado y desesperado de los colombianos. Hay que ser consciente de que no existen soluciones mágicas, de que no hay soluciones fáciles para problemas difíciles; que las soluciones ni se inventan ni se descubren, se construyen y solo en la medida en que consulten los intereses de las partes son viables. Nos lo advierte Proust: “El verdadero descubrimiento no consiste en buscar nuevas tierras, sino mirar con ojos nuevos” y nuestras ideas son nuestros ojos. Esta es la encrucijada en la que está Colombia; como ya lo dijimos, con unas crisis subsumidas en otras que las traslapan. Todo tiene que ver con todo; no es dable pensar en que se puede salir de la crisis tan profunda en que está sumido el país, con emplastos, con paliativos; los cambios tienen que ser de fondo. Por ello, hemos insistido en la importancia e imprescindencia de articular la política de paz con la política económica; la política, hemos dicho, es la expresión concentrada de la economía, de lo cual se sigue que el meridiano de los cambios de verdad, pasa por la conceptualización y construcción de un nuevo modelo económico, que responda a nuestras realidades y especificidades. Economía y sociedad, constituyen lo que llamaba Novalis, la costura entre el alma y el cuerpo. No se trata de abandonar un dogma, para abrazar otro. Tampoco, de estar a la moda, matriculándonos en la difusa y confusa tercera vía, aún en borrador; tenemos que desplegar toda la capacidad de inventiva de los colombianos, pues la equidistancia que nos sugieren los epígonos de Blair es siempre morada de la semisuma, pero raramente de la virtud. Démonos nuestra propia vía, pues los destinos son irrepetibles. No olvidemos que “nuestra virtud mayor es la creatividad y, sin embargo, no hemos hecho más que vivir de doctrinas recalentadas y guerras ajenas...” .
La historia trabaja para nosotros, a condición de que nosotros trabajemos para ella. Nos lo recuerda nuestro laureado García Márquez, apartándose de las fobias mileranistas: “Las cosas de este mundo, desde los trasplantes de corazón hasta los cuartetos de Beethoven, estuvieron en la mente de sus creadores, antes de estar en la realidad. No esperen nada del siglo XXI, que es el siglo XXI el que lo espera todo de ustedes. Un siglo que no viene hecho de fábrica, sino listo para ser forjado por ustedes, a nuestra imagen y semejanza y que solo será tan glorioso y nuestro, como ustedes sean capaces de imaginarlo” .
No nos podemos dejar vencer por el pesimismo; pese a nuestras desgracias y a pesar de la adversidad, aunque la vida no es un carnaval, como lo canta Celia Cruz, ella sí tiene razón en que “todo aquel que piense que la vida siempre es cruel, tiene que saber que no es así, que tan solo hay momentos malos y todo pasa”. Siempre amanece, pero si empujamos el sol, amanece más temprano.

”Aférrate a los sueños porque si los sueños mueren, la vida es solo un pájaro de alas rotas que no puede volar”.
Longston Hughes.

Amylkar D. Acosta M

(Intervención del Senador Amylkar Acosta Medina en)

Valledupar, mayo de 2000


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