Categoría: Economía Nacional
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Por fín, casi un trimestre después, el DANE reveló la tan esperada cifra del crecimiento del PIB en el primer trimestre de este año. En su reporte revisó la tasa de decrecimiento del último trimestre del año anterior, la cual pasó de una caída del crecimiento del PIB de - 0.7% al - % y para el primer trimestre de este año se repite la caída, esta vez del - 0.6%. Se entiende que esta cifra es preliminar, habrá que esperar su revisión más adelante para ver en qué quedamos.

La industria cayó este primer trimestre - 7.9%, el comercio – 2.7%, transporte - 2% y ni se diga del sector agropecuario que bajó - 0.8%, porque ya no tiene más de dónde bajar. Se salvaron de esta debacle la minería, el sector financiero y la construcción, que crecieron 10.6%, 4.7% y 4.1%, respectivamente. Cuando todo mundo esperaba que el gobierno aceptara oficialmente que la economía colombiana había entrado en recesión, luego que el crecimiento del PIB se contrajera durante dos trimestres consecutivos, ahora nos sale el Ministro de Hacienda, Oscar Iván Zulúaga con el cuento de que “Técnicamente hay recesión cuando dos trimestres consecutivos tienen crecimiento negativo pero comparado con el trimestre inmediatamente anterior. El cuarto trimestre de 2008 comparado con el tercero de ese mismo año, tuvo crecimiento negativo del 1,5 por ciento. Pero el primer trimestre del año 2009, comparado con el cuarto del 2008, tiene un crecimiento positivo del 0,2 por ciento. Ahí ya no se da la regla porque uno fue negativo y el otro positivo". 
El propio Ministro había aceptado veinticuatro horas antes que “si el Departamento Nacional de Estadísticas (DANE) confirma esas cifras (contracción de 0.7%) en el informe que revelará hoy, el país habrá acumulado dos trimestres de contracción y en ese escenario estaríamos hablando de una recesión”. Por su parte el Jefe de la Misión del FMI, Marco Pigñón, que por estos días visita al país, para no malquistarse con el gobierno con declaraciones que le podían resultar incómiodas a este, optó por irse por la tangente recomendándole a Colombia esperar los datos del próximo trimestre y hacer una evaluación más global. Y, según él, “luego sí ver qué rumbo está tomando la economía con una señal más clara. Nos parece prematuro concluir ahora si se trata o no de recesión” y asunto conluido.

PENSANDO CON EL DESEO
Cabe preguntarse, qué llevó al Ministro a contradecirse, cómo se explica ese bandazo de un dia para otro. Ya el país se ha venido acostumbrando a esas salidas en falso de los voceros del alto gobierno; no es de extrañar que el Ministro de Hacienda niegue la evidencia de que el país ya está en recesión, así como se niega que en este país exista conflicto y se afirma que los desplazados en realidad son “migrantes”. Pero, los hechos son los hechos y las palabras que no tienen en ellos su respaldo se las lleva el viento y la realidad termina imponiéndose. Efectivamente, Colombia, después de casi una década de crecimiento ininterrumpido del PIB, entró al Club de los países en recesión, que en este momento son más del 70%. Valga decir que en ningún otro país diferente a Colombia el gobierno ha puesto en duda tan cruda realidad. Hacía casi diez años que Colombia no padecía una recesión, desde 1999 cuando el crecimiento del PIB tuvo una estruendosa caída del 4.3%. El gobierno reclama, como premio de consolación, la circunstancia de que la economía en el primer trimestre de 2009 “si bien cayó, lo hizo a un rítmo menor de lo que los analistas pronosticaban”. Por su parte Luis Carlos Villegas, Presidente de la ANDI, nos quiere dorar la píldora, sin que esta deje de ser amarga, diciendo que “las cifras del DANE muestran que la caída de la producción fue menor que la caída el último trimestre del año pasado”. Para él, “lo más grave de la crisis ya pasó…la economía ya está por el camino de la recuperación”. Roberto Steiner, Director de Fedesarrollo, fué más lejos y sacó como corolario de la cifras registradas por el DANE que “puede ser que ya hayamos tocado fondo y la economía del país ya no se encuentre en recesión durante el segundo semestre del año”. Uno de sus investigadores, Mauricio Reina, fue tan cauto como escéptico y observó que “no sabemos si ya tocamos fondo y uno no puede decir cuándo empezará la recuperación”. En aras de la precisión de las cifras, bueno es recordar, como ya tuvimos que hacerlo anteriormente, a propósito de los aspavientos a que dio pié el supuesto “rebote” del 0.4% en el crecimiento del mes de marzo, que la caída del - 0.6% del primer trimestre de este año se vió afectado por el hecho de que la Semana Santa el año anterior cayó en el primer trimestre entre tanto este año fue en el segundo trimestre, razón por la cual en rigor no son comparables. Si se hiciera el ajuste, teniendo en cuenta la diferencia de dias laborables entre uno y otro trimestre, a lo mejor la baja en el crecimiento hubiera sido mucho más pronunciada. De allí la importancia de saber lo que ha venido pasando desde el mes de abril.
PERDER ES GANAR UN POCO
Qué los lleva a ellos a pensar como el profesor Maturana que perder es ganar un poco, después que se conocieron las cifras del mismo DANE respecto al mediocre desempeño de la economía en el mes de abril de este año. Los datos al respecto no son nada alentadores: la producción industrial tuvo una caída en abril del 14.5% (¡!) con respecto a igual período de 2008, muy superior a la caída del 7.9% del primer trimestre que festejan, las ventas disminuyeron 12.1% contra una caída en el primer trimestre de 2.7%. Es preciso subrayar que estos dos sectores, además del gran peso que tienen en el PIB, como que representan el 30% del mismo, generan el 39% del empleo, en contraste con el sector financiero y la minería que sólo contribuyen con el 6% del empleo del país; por cada puesto que da este sector, la industria da 11 y el comercio 22. Y según los mismos registros del DANE, el empleo en el sector industrial, que cayó entre enero y abril de este año 6.4% (sin incluir trilla de café), destacándose nuevamente el mes de abril con 6.9%, por encima del promedio del cuatrimestre. Ello es tanto más importante tenerlo en cuenta, habida cuenta del desempleo creciente, cuyo último registro se situó en el 12.1%, el más alto en la región y el tercero en el mundo. No es casual que la minería sea la actividad que muestre la mayor tasa de crecimiento en el trimestre, sobre todo la de minerales metálicos que tuvo un salto del 32.7%, el cual se explica por la huelga que afectó la producción de ferroníquel en Cerromatoso en marzo del año pasado. En cuanto al crecimiento del 4.1% de la construcción, se destaca el incremento del 21.2% en obras civiles gracias al cual se contrarrestó la descolgada del 14.1% en las edificaciones, que por lo visto va a continuar, si tenemos en cuenta que las licencias de construcción, que son el mejor indicador de dicha actividad, bajaron en abril el 29.4% y en lo corrido del año 27.5%. No podemos pasar por alto la incongruencia que salta al vista al hacer el cotejo de este reporte en obras civiles con el registro divulgado diez días antes por el mismo DANE, según el cual la construcción de carreteras, calles, caminos y puentes había disminuido 15% en el primer trimestre del año, mientras que en vías férreas y pistas de aterrizaje cayó para el mismo período 49% de esta cifra con la proporcionada Además de la producción industrial, el comercio, el transporte y el sector agropecuario también se vinieron abajo las exportaciones, la inversión extranjera directa (IED), así como las remesas y la formación de capital. Las exportaciones tuvieron una caída en el primer trimestre de este año del 13.2% y según las previsiones del gobierno en el año completo podría estar entre el 19% y el 28%, al 30 de mayo la IED cayó cerca del 14% y según las proyecciones del gobierno 32.5% en 2009, igual que las remesas de los colombianos residentes en el exterior, como consecuencia del coletazo de la crisis global que las frenó en seco, afectando el ingreso y de contera el consumo de los hogares, que tuvo una caída de 0.5%, la primera vez que ello se da en una déecada. Mauricio Reina se hace una pregunta que nos debemos hacer todos: “por qué la inversión fue el componente de la demanda que más se contrajo en el primer trimestre, si la confianza inversionista venía funcionando tan bién”.

LA PERSPECTIVA ES SOMBRÍA
Como lo hemos venido sosteniendo, mientras no desaparezca la causa de este estropicio, que no es otra que la crisis global, no desaparecerán sus efectos, sobre todo en un país como Colombia que juega en ella como corcho en remolino. A este propósito, vale la pena traer a colación la observación un tanto autocrítica que hace Roberto Steiner, Director de Fedesarrollo, cuando admite que “estábamos equivocados cuando hace tres años creíamos que aquí habían ocurrido milagros que aumentaron el crecimiento potencial de la economía colombiana al 5 o 6%...Los crecimientos de 2006 y 2007 no reflejaban cambios estructurales. Era producto de los vientos de cola que venían de fuera”. Es decir, que Colombia creció durante el llamado “quinquenio virtuoso” más allá de sus propias posibilidades, por un golpe de suerte, como dijo el reputado economista Nouriel Rolubini a su paso por Bogotá, de chiripa y bien se ha dicho que lo que por agua viene por agua se va. Según las proyecciones del Banco Mundial este año la caída del crecimiento de la economía global será de 2.9% y la de Latinoamérica el 1.7%, al tiempo que la de los EEUU, según pronósticos del FMI, caerá el 2.8%. Así las cosas, aún si la ralentización de la caída del crecimiento fuera cierta, ello de ninguna manera se podría interpretar como la luz al final del túnel. En ello no nos podemos llamar a engaño; recordemos que en economía quien pretende engañar a los demás termina engañándose a sí mismo. 
Todo apunta que este será un mal año para la economía Colombiana, que terminará en rojo; por lo menos esa es la percepción que tienen los expertos. Mientras la apuesta del Ministerio de Hacienda en el Marco Fiscal de Mediano Plazo es por un crecimiento del 0.5% para 2009, el FMI prevé un crecimiento de 0%, Fedesarrollo en el rango entre 0% y 0.5%, el ex director del DNP Juan Carlos Echeverry – 1%, el ex codirector del B de la R Salomón Kalmanowitz – 2%, el profesor de la UNAL Germán Umaña – 2% y así sucesivamente. Olvídense, la recuperación de la economía no está a la vuelta de la esquina ni vendrá por generación espontánea, se necesita un timonazo. El panorama hacia el futuro, entonces, es sombrío y no se parece para nada a la versión rosa que viene propalando el Ministro de Hacienda, recurriendo para ello a subterfugios, artilugios y malabarismos verbales, que nunca han tenido los poderes mágicos que se les atribuye. Lo más grave de esta postura de autocomplacencia de parte de las autoridades económicas es que puede llevar a la inacción, a no hacer nada por conjurar los peligros que se ciernen, cruzándose de brazo a esperar que los estabilizadores automáticos nos saquen de semejante lío. Ello es grave y riesgoso para el país, que de esa manera iría con los ojos abiertos camino al precipicio. Despavílese, señor Ministro, antes de que sea demasiado tarde. 
Bogotá, junio 28 de 2009
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