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Nadie se imaginó que después de alcanzar los precios del crudo su pico con cotizaciones de US $107.95 el barril el WTI y US $115.19 el Brent el 16 de junio de 2014, siete meses después se desplomaran hasta romper la barrera de los US $50 el barril, acumulando una caída del 55%. La sobreoferta de crudo y la debilitada demanda, por cuenta de la desaceleración del crecimiento de la economía global, nos lleva a presentir que esta tendencia se mantendrá por lo menos hasta mediados de 2015. 

 

El sucesor del recientemente fallecido Rey de Arabia Saudita, Salman, en sus primeras declaraciones disipó cualquier duda sobre su postura frente a la actual coyuntura de precios, advirtiendo que no se apartaría un ápice de la de su antecesor. Ya lo había advertido Alí Al Nuaimi, Ministro de petróleo de Arabia Saudita, que “reducir la producción no beneficia a los productores de la OPEP, sea cual fuere el precio” . Y la razón que aduce es clara y contundente, un recorte de la producción por parte de los países que integran dicho cartel “podría resultar en una menor cuota de mercado y mayores cuotas para otros, en momentos en los que es difícil controlar los precios” . 

VENEZUELA EN GRAVE PREDICAMENTO

A contrario sensu de la decisión de la OPEP en su cumbre del 27 de noviembre liderada por Arabia Saudita, que es el mayor productor de crudo, Venezuela, acosada por el demoledor impacto de la caída del precio de su canasta de crudo, presiona en vano por un recorte de la producción. Y no es para menos, habida cuenta que el petróleo representa el 96% de sus exportaciones y el precio al cual ha venido colocándolo en los mercados internacionales pasó de un promedio de US $98.08 el barril en 2013 a US $88.42 en 2014. En enero vendió su crudo a US $96.14 y el 4 de diciembre ese mismo barril de crudo lo vendió a US $68, lo que representó para Venezuela US $19.600 millones de dólares que dejó de recibir, cifra esta muy cercana al monto total de sus reservas internacionales que alcanzaron los US $21.400 millones al cierre de 2014. 

Y, lo que es más grave, ya el 16 de enero de este año se transó en US $39.19 el barril, perdiendo el 60% de su valor en los últimos 8 meses. Y por cada dólar que baja el precio del barril de crudo que vende Venezuela recibe US $700 millones por sus exportaciones del mismo. Es de anotar que aunque Venezuela es el país con las mayores reservas de crudo del mundo, con 297.000 millones, por encima de Arabia Saudita, representando el 17.7% de las reservas totales del orbe, su producción de 2.3 millones de barriles diarios sólo representa el 2.6% de la producción total, que supera los 86 millones de barriles diarios.

Primero fue el ex ministro de petróleos y actual Canciller Rafael Ramírez quien adelantó una intensa gira en vísperas de la cumbre de la OPEP, tratando de persuadir a los demás miembros de la necesidad de frenar la caída de los precios recortando la producción y después el propio Presidente Maduro hizo lo propio. Todo fue en balde, sus esfuerzos resultaron infructuosos, al punto que en el curso de la gira del Presidente Maduro el precio de la cesta de crudo venezolano cayó un 8% adicional. Venezuela terminó siendo, al igual que Colombia, que está por fuera de la OPEP, un tomador de precio más sin influencia alguna en la fijación del mismo. Lo más preocupante para el Gobierno venezolano es que esta afectación a sus finanzas se viene a sumar al enorme hueco fiscal que le causa la enormidad de los subsidios a los combustibles que superan la friolera de los US $12.500 millones al año!

LA TENDENCIA SE MANTIENE

Como ya quedó dicho, la sobreoferta de crudo es una realidad, como también lo es la baja del ritmo de crecimiento de la demanda por el oro negro. Coincidencialmente, mientras la Agencia Internacional de Energía (AIE) recortó su proyección de la demanda para el 2015 de 9´600.000 barriles por día a 9´300.000, la OPEP revisó  a la baja su proyección del incremento de la demanda para 2015 de 1.19 millones de barriles por día a sólo 1.12 millones. En gran medida esta corrección a la baja de las proyecciones de uno y otro obedece a la desaceleración del crecimiento de la economía global, que la acaba de confirmar el FMI. 

Después de pronosticar un crecimiento en el 2015 de 3.8% para la economía global ahora lo limita a un 3.5% y el crecimiento de la economía china, que en la última década se había convertido en la remolcadora, después de crecer 10.4% en 2010, en el 2011 9.3%, en 2012 y 2013 el 7.7%, en el 2014 volvió a bajar a 7.4% y la proyección última del FMI es de 6.8% para 2015. El caso más dramático es el de Latinoamérica, que después de crecer en los últimos años por encima del promedio de la economía mundial, ahora al revisar sus proyecciones vaticina un anémico crecimiento de la economía regional de sólo el 1.3%, casi un punto porcentual menos de su anterior proyección. Con razón el FMI describió el crecimiento global como “muy bajo, muy frágil y muy desequilibrado” . 

En el caso particular de Colombia la revisión por parte del FMI lo llevó a cambiar su proyección para 2015 de 4.8% el 14 de octubre del año pasado a 3.8, que todavía presagia un buen desempeño pese al lastre de los bajos precios del petróleo, el carbón, el oro y el ferroníquel, que representan más del 70% de las exportaciones de Colombia. 

Y ello, no obstante que para el mismo FMI la baja en los precios del crudo deviene como un “impulso súbito”  a la economía global, en especial al crecimiento de las economías de los países importadores de crudo, destacándose entre ellos China. “Vemos esto como una inyección de energía para la economía” , afirmó Olivier Blanchard, economista Jefe del FMI. Según el Banco mundial, una caída del precio del crudo del 30% le significa a la economía global un mayor crecimiento en el mediano plazo de medio punto porcentual, siendo mayor el efecto para los países importadores netos, de punto y medio.

También se ha dicho que la caída del precio desalienta la inversión de la industria petrolera, que algunos productores, sobre todo aquellos que incurren en mayores costos, saldrán del mercado y ello contribuirá a que los precios en su caída toquen fondo y se produzca el efecto rebote. La dificultad para predecir en qué momento ocurrirá está en el hecho de que, según el Gestor de un Fondo especialista en derivados de energía del Astenbeck Capital Managemen LLC, Andrew Hall, “no está claro cuánto demorará el proceso, ni cuál será el nuevo precio de equilibrio” .

Ello es tanto más cierto habida consideración de que el “precio de equilibrio” es variable, debido  a la gran inflexibilidad que ejerce en el costo marginal de producción, que, como lo dice Jim O´Neill “es en sí mismo variable e inestable” . Tanto es así, que hasta hace poco se tenía como verdad revelada que la explotación de los yacimientos no convencionales, en los cuales se emplea la tecnología del fracking, sólo era viable con precios del crudo por encima de los US $75. Sin embargo, recientemente se ha podido saber que en los EEUU se cuenta con desarrollos de yacimientos no convencionales que resisten precios por debajo de los US $50 el barril. En todo caso la recuperación del precio del crudo será lenta, igual que ha ocurrido en el pasado, se dará en forma de U y no de V y cuando ello ocurra se estabilizará alrededor de los US $75, lejos de los US $100 el barril. “El mercado se toma su tiempo, es como un enorme y gigantesco barco”  ha dicho el Ministro de petróleos de los Emiratos Árabes, Suhail Bin Hammed al Mazroui, aliados de Arabia Saudita. 

LAS EMPRESAS PETROLERAS EN APRIETOS

Lo que sí es un hecho es que esta baja abrupta en los precios del crudo a obligado a la industria petrolera a ser más selectiva, a reducir sus costos tanto de levantamiento del barril de crudo como en la logística de transporte y embarque, tratando de esta manera de sobrevivir en medio de una dura competencia por un mercado que no se expande como se esperaba. De allí que en no pocos casos las empresas hayan optado por aplazar sus proyectos a la espera del repunte de los precios. Según el Presidente de la petrolera Vetra, que opera en Colombia, “a nivel mundial se estima un recorte del 30% en las inversiones, yo siento que en Colombia puede ser similar” . 

Según lo reveló el Presidente de la Asociación Nacional de Petróleos Francisco José LLoreda para el 2015 50% de las empresas petroleras que operan en Colombia planean reducir sus inversiones en la actividad exploratoria, al tiempo que 44% de ellas reducirá su presupuesto para la producción de crudo . Y, como él mismo lo dice, “en la medida en que se explora menos, desafortunadamente esto va a impactar la incorporación de reservas de petróleo que para el país es urgente” . 

Se estima por parte de la ACP que este año se correrán 14.000 kilómetros de sísmica, 65% menos que los 32.000 barriles del año anterior. Dicho de otra manera, se está poniendo en riesgo la autosuficiencia petrolera del país y se asoma nuevamente el fantasma de la importación, toda vez que los 2.445 millones de barriles con los que contamos sólo nos alcanzan para 6.6 años. 

EL TURNO PARA ECOPETROL

La estatal petrolera ECOPETROL no escapa a los efectos de la caída de los precios de la canasta de crudos que comercializa, máxime cuando se da en momentos en que su producción en lugar de crecer se ha reducido. ECOPETROL, que produce el 60% de toda la producción nacional de crudo, vio reducir su producción en el 2014 con respecto a 2013 en 45.000 barriles al pasar de los 800.400 millones a 754.800 y para el 2015 se prevé producir los mismos 754.800 barriles diarios del año anterior. Y, al igual, que las demás empresas del sector, acaba de recortar sus inversiones para el 2015 en una suma nada despreciable, US $3.565 millones. 

Una vez aprobado por parte de su Junta directiva este recorte su Plan de inversiones para el 2015 quedó reducido a los US $7.860 millones, un 26% menos de lo previsto. Y ello, como lo informó a través de un Boletín oficial de la empresa, “sin perjuicio de optimizaciones adicionales” . La peor parte en este recorte la lleva la inversión planeada para su incursión en la exploración en yacimientos no convencionales, que pasará de US $240 millones a sólo US $40, un tijeretazo del 84% (¡!). 

El caso de EQUIÓN, del Grupo empresarial ECOPETROL es patético, pues acaba de anunciar el cierre de siete de sus proyectos en Casanare a consecuencia de los bajos precios. Según Alejandro Rodríguez, vocero de la empresa, “los proyectos estaban calculados con un precio de US $70 el barril. Los pozos seguirán sin operar hasta que se estabilice el precio del barril del petróleo” , esto es, hasta que este repunte.

Por fortuna, la terminación del proyecto de ampliación y modernización de la refinería a cargo de su filial REFICAR quedó a salvo. US $1.800 millones de dólares de su portafolio de inversiones irán al segmento de refinación y petroquímica, los cuales garantizarán que la nueva refinería empiece a operar hacia mediados de este año, con un impacto del 11% en el PIB industrial y del 0.6% en el PIB total. Al tiempo que se duplicará la capacidad de refinación de la planta, al pasar de 80.000 a 165.000 barriles/día, aliviará la balanza comercial al suplir los 70 mil barriles de diesel que se importan diariamente, más del 50% del consumo nacional y mejorará ostensiblemente la calidad del combustible que se producirá. 

Desde luego, el buen o mal desempeño de Ecopetrol termina por afectar, para bien o para mal, las finanzas públicas nacionales y también las territoriales. Según el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP) del mes de junio de 2014 los ingresos esperados por el Gobierno Central por concepto de dividendos provenientes de ECOPETROL, de la cual es socio mayoritario, era de $8.4 billones, $2.3 billones menos que en 2013, el 22% menor. Y eso que para entonces todavía no se había dado el derrumbe de los precios. Además, según le exposición de motivos del Proyecto de Presupuesto bianual (2015 – 2016) del Sistema General de Regalías (SGR) los impuestos a pagar por parte de ECOPETROL pasarán de $2.9 billones en 2014 a $2.4 billones en 2015, 17.9% menos que en 2014. 

El Gobierno mexicano se protegió, así sea parcialmente, a la baja del precio mediante coberturas al precio de US $79 el barril como precio base de su Presupuesto para el 2015, no es el caso de Colombia, en donde el Presupuesto General de la Nación se aforó con un precio de US $97 el barril y el Presupuesto del SGR con un precio de US $84. 

Y TAMBIÉN PACIFIC

El segundo productor de petróleo en importancia en el país después de ECOPETROL, Pacific Rubiales, también se ha resentido con este bajonazo en los precios. En efecto, dicha empresa había previsto invertir en 2015 US $1.500 millones y ahora se habla de sólo US $1.100 millones, US $400 millones menos (¡!). Ellos, al igual que ECOPETROL y las demás empresas petroleras están ajustando sus presupuestos, reduciendo y estresando al máximo sus costos y jalándole a la microgerencia para ver de sortear la actual coyuntura, que puede prolongarse en el tiempo. Le están quitando el pié al acelerador y están empuñando el freno de mano, a la espera de que el oscuro panorama se despeje. 

Bogotá, enero 25 de 2015

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