May 23, 2017 Last Updated 1:23 AM, May 19, 2017

CON LOS CRESPOS HECHOS

Categoría: La Guajira
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“La guajira tiene tanta plata que rechaza crédito del Banco Mundial” tituló el diario El Heraldo en su edición del pasado 22 de enero, para registrar la noticia en torno a la decisión que en buena hora tomó el nuevo gobernador de La guajira, Jorge Pérez Bernier, de renunciar al empréstito de US $90 millones tramitado a las volandas por la administración anterior, comprometiendo buena parte de las regalías del Departamento por los próximos años. Como ya lo dijimos, aunque es loable la finalidad que se invocó para meter al Departamento en esta vacaloca de la cacareada “revolución” del agua, es cuestionable el medio escogido para alcanzarla.

 

Es cierto que La guajira ha recibido y habrá de recibir cuantiosos recursos, tanto por concepto de regalías como por el Sistema General de Participación (SGP), pero resultan insuficientes para saldar la deuda social que la Nación tiene contraída con este Departamento, sumido durante muchísimos años en el ostracismo y abandono por parte del gobierno central. Entiendo, entonces, que cuando el gobernador rechaza el tan sonado como atronado empréstito no es porque La guajira tenga “tanta plata”, sino porque, como se sospechaba, allí hay gato encerrado.

En el programa humorístico El Cocuyo, que emite la Cadena radial RCN se preguntaban, con cierta sorna, qué había detrás de esta decisión, dejando la sensación de que algo turbio se está urdiendo con ella, cuando justamente lo que se pretende es lo contrario, evitar que algo así ocurra, en detrimento de los intereses del Departamento. Como tuvimos oportunidad de demostrarlo, no ha sido por falta de recursos que La guajira acusa niveles tan alarmantes de cobertura y calidad en la prestación del servicio de agua potable, porque con los recursos que se han invertido en su solución era para que estuviera en otras condiciones . También dijimos, con fundamento en las cifras oficiales, que el Departamento podía inclinarse por otras opciones distintas al tal crédito para financiar un ambicioso programa para resolver, de una vez por todas, la problemática ya inveterada del suministro de agua potable a su población . Pero, fuimos desoídos; pudo más el prurito de hipotecar los recursos del Departamento, que los llamados a la sensatez y a la racionalidad de múltiples voceros de la comunidad, que así se lo hacían ver a la administración saliente, aupada en este menester por el vicepresidente de la República y el viceministerio de agua, seguramente bien intencionados, pues a lo mejor ellos no alcanzaron a entrever lo que había en el canto de la cabuya. Lo cierto es que durante este tortuoso y torticero proceso de contratación del crédito, terminaron afanando más los velones que el dueño de la olla.

En su momento coincidimos con el criterio del entonces aspirante a la gobernación, Jorge Pérez Bernier, en que este crédito además de improcedente era inconveniente, por lo oneroso e innecesario. Basta con señalar que al estar denominado en dólares, de hecho al momento del desembolso, ya estaríamos registrando un menoscabo en las finanzas del Departamento, debido a la revaluación del peso frente a la divisa norteamericana y muy seguramente al momento de servir la deuda, se vería afectado nuevamente, pues todos los analistas coinciden en vaticinar que para entonces dicho fenómeno se habrá revertido y seríamos víctimas ya no de la revaluación sino de la devaluación del peso. Es decir, el Departamento resultaría perdiendo, ya sea con cara o con sello. Nos parece aterrizada la propuesta del gobernador Pérez Bernier, de apropiar $50.000 millones en el presupuesto de cada uno de sus cuatro años de gobierno, los cuales sumados superan el monto de los US $90 millones del préstamo, con destinación específica a solucionar la problemática del agua en La guajira. De este modo, el Departamento de La guajira podría acceder a recursos complementarios para el mismo fin, provenientes tanto de la Nación, que tiene también que meterse la mano al dril, como de la Bolsa que para tal efecto fue creada en la Ley 1176 de 2007, artículo 10, reglamentaria del Acto legislativo 04 de 2007, atinentes al Sistema General de Participación (SGP).
Con la sumatoria de estos recursos, el Departamento estará en capacidad de acometer las obras tendientes a optimizar el sistema de los acueductos regionales, en el propósito de mejorar la prestación del servicio y en su habilitación para que, llegado el momento, se conecten a la Represa del Ranchería como fuente de abastecimiento, dado el carácter multipropósito de esta, que puede tomar entre dos y tres años. Eso sí, nada de ello será posible, mientras no se suture esa vena rota en que se han convertido los tres operadores privados que prestan el servicio (Aguas de La guajira, Aguas de la Península y Aguas del Sur), una especie de triángulo de las bermudas . Creemos necesario que la nueva administración se siente con los responsables de los operadores, con el fin de evaluar su desempeño, revisar y replantear los términos de los contratos que les confirieron tal competencia, antes de seguir metiendo plata en ese barril sin fondo. De hecho, en los últimos seis años se han “invertido” por esta vía más de $200.000 millones y estamos pasando por la vergüenza de ser los coleros en el país en cuanto a cobertura y calidad en la prestación del servicio de agua potable se refiere. Luego de conocida la plausible decisión del gobernador de desechar el crédito de marras, me alegré por La guajira y lo lamenté por quienes se quedaron con los crespos hechos. Al final de cuentas, tendrá que prevalecer el interés general sobre los intereses de los particulares! 


Riohacha, enero 24 de 2008
www.amylkaracosta.net


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