May 23, 2017 Last Updated 1:23 AM, May 19, 2017

HACIA UNA GUAJIRA COMPETITIVA

Categoría: La Guajira
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El Departamento de La guajira, indudablemente, cuenta con un gran potencial minero, una riqueza inigualable en recursos marinos y naturales; tiene, además, una localización geoestratégica, que le ofrece unas enormes posibilidades para el intercambio comercial con Venezuela y la Cuenca del Caribe, especialmente. La guajira tiene la peculiaridad de ser el Departamento de Colombia con el mayor litoral sobre el Mar Caribe, lo cual le da unas ventajas invaluables.

 

De La guajira se ha dicho que posee prácticamente todos los elementos de la tabla periódica, circunstancia esta que ha hecho de ella un Departamento minero por excelencia. Al fin y al cabo, fue en La guajira en donde despuntó la explotación del carbón mineral a escala industrial y fue también el primer Departamento de Colombia en donde se inició la explotación del gas natural a gran escala. Huelga decir que las Salinas marítimas de Manaure constituyen el mayor emporio salino del país y su desarrollo tiene una larga y traumática historia. Cuenta, además, con una base instalada de energía eléctrica de las mayores del país, ya que dispone de una gran central térmica de generación dual, que opera ya sea con gas natural o con carbón y dispone además de una Subestación eléctrica en Cuestecitas, la cual está interconectada con la Subestación Raúl Leoni en el Estado Zulia, amén del Parque eólico Jepírrachi. Y, por último, pero no por ello menos importante, está la calidad y calidez de su gente, la cual, junto con la megadiversidad étnica y ecológica, son sus principales activos y por fortuna son recursos renovables.

LA CLAVE DEL DESPEGUE

No obstante haberse constituido en la despensa minero – energética del país y del exterior, el desarrollo de La guajira es precario, si lo medimos en términos de la satisfacción de las necesidades básicas de su población y el crecimiento de su economía. Y ello obedece en gran medida a que este, históricamente, ha tenido un comportamiento espasmódico, pues ha obedecido a los altibajos que caracterizan las bonanzas y La guajira ha pasado por varias de ellas. Primero fue la bonanza de las perlas, luego vendría la del contrabando, que fue seguida por la del contrabando y la bonanza marimbera, hasta nuestros días, signados por la bonanza de precios del gas natural y el carbón. Además de que las bonanzas son fugitivas y sus beneficios temporales, en la medida que los desarrollos minero – energéticos no se desenclavan, carecen de raigambre y arrastre. Claro, que a ello han contribuido también, y de qué manera, las carencias en materia de infraestructura en todos los órdenes (vial, portuaria, comunicaciones, de servicios básicos) y por sobre todo en capital humano. Así se explica el escaso valor agregado que se le aporta al gas, al carbón y a la sal, alrededor de los cuales operan empresas extractivas de tales recursos, los cuales se comercializan en bruto y sirven de materias primas a otras latitudes. Una de las secuelas de este preocupante cuadro son los pésimos indicadores que exhibe el Departamento, todos ellos por debajo de los promedios tanto nacionales como regionales. Por eso se suele decir que La guajira es un Departamento rico habitado por gente pobre.

A SEMBRAR LAS REGALÍAS

Por ello, la clave para el despegue económico de La guajira y el mejorestar de sus moradores está en el buen uso que haga de las regalías que recibe por concepto de sal, gas y carbón. Es bien sabido que tales ingresos son temporales, dado que estos son recursos naturales no renovables y por ello quien al tiempo de ganar no supo el modo, al tiempo de perder lo pierde todo. Se trata, entonces, de sembrar las regalías, como lo predicó el gran intelectual venezolano Arturo Uslar Priety; única manera de que la explotación de los recuros naturales no se conviertan en una pesadilla, en una maldición en las regiones en donde se desarrollan tales proyectos. Todos los diagnósticos sobre el desarrollo de La guajira coinciden en la importancia de la diversificación de su base productiva, desprimarizándola. Con tal fin, se vienen promoviendo y promocionando proyectos productivos y generadores de empleo digno, tanto en el sector industrial como en el agropecuario y turístico, así como en la acuicultura. La Agenda interna para la productividad y la Competitividad junto con la Agenda Prospectiva de Ciencia y Tecnología, constituyen los dos pilares fundamentales en los que se soportarán nuestras apuestas por una guajira pujante y progresista. Bien dijo Paul Krugman que “La productividad no lo es todo; pero, a largo plazo, lo es casi todo” y el Estado debe intervenir para avanzar en ello, ya que, como lo afirma el experto Sergio Bosier, “la productividad debe asociarse a la brisa que tiene que aportar el Estado para elevar la cometa”. 

Lo primero es lo primero, se impone la necesidad de formar, capacitar y empoderar al recurso humano, el cual constituye la infraestructura de la infraestructura de cualquier país, sin la cual lo demás no funciona. Empecemos por sembrar las regalías en el conocimiento, en la mente de la juventud, pues estoy seguro que esa semilla habrá de germinar. Parafraseando a Einstein, quien en los años 40 acuñó esta aleccionadora sentencia, podemos afirmar que “todos los imperios del futuro van a ser imperios del conocimiento y solamente son los pueblos que entiendan cómo generar conocimientos y cómo protegerlos, cómo buscar a los jóvenes que ténganla capacidad para hacerlo y asegurar que se queden en el país, serán los países exitosos. Los otros países se quedarán con litorales hermosos, con iglesias, minas, con una historia fantástica; pero, probablemente, no se queden ni con las mismas banderas ni con las mismas fronteras, ni mucho menos con un éxito económico” porque, añado yo, sucumbirán bajo el peso de su propia mediocridad. 

NUESTRA APUESTA POR LA COMPETITIVIDAD

Pero, claro, la base para que estos desarrollos puedan darse es fundamental contar con una infraestructura vial y portuaria que le sirva de soporte, así como la logística y los servicios conexos. En la Agenda Interna para la Productividad y Competitividad del Departamento, se sostiene que “En cuanto a los obstáculos a la competitividad hay que señalar que la dotación de infraestructura para la productividad y para la articulación con los mercados externos, en renglones diferentes a los mineros, es precaria y no le permiten aprovechar su condición de Departamento fronterizo y su localización estratégica en el cuenca del Caribe”. Nada más cierto, de allí que la primera prioridad para poder aprovechar y optimizar las ventajas comparativas y trabajar en pos de mayores ventajas competitivas y compartidas, definitivamente es el emprendimiento sin tardanza de un ambicioso plan de recuperación, construcción y complementación de la red vial del Departamento. Proyectos como la recuperación y reconstrucción de muchos de sus tramos de la carretera Riohacha - Cuestecitas, no dan espera y por fortuna ya está en marcha, aunque a ritmo muy lento. Se trata de un carreteable que une la capital de La guajira y la capital del Cesar e inexplicablemente este tramo sigue catalogado como vía secundaria a cargo del Departamento y no de la Nación. Lo mismo se predica del carreteable Cuestecitas – Carraipía – Maicao. A través del Documentos CONPES No. 3535 del 18 de julio de 2008 se amplió la Concesión Santa Marta – Riohacha – Paraguachón, incluyendo en la misma los proyectos mencionados anteriormente. Para su ejecución se comprometieron vigencias futuras del orden de los $159.563 millones. 

Mención especial merece el proyecto de la carretera marginal de la Sierra Nevada, más conocida como la carretera de la integración, que unirá a Tomarrazón con Distracción; vía esta que está llamada a convertirse en el corredor de carga entre el Norte del Cesar y el Sur de La guajira con el Puerto Brisa sobre el Mar Caribe. Por fortuna los diseños de este importante Proyecto ya se fue contratada y se espera que en la próxima administración se puedan arbitrar los recursos para su ejecución, hasta convertirlo en el gran corredor para la competitividad. El nuevo trazado de esta vía acortará la distancia entre entre Riohacha y Valledupar en 30 kilómetros e incorporará a la economía una vasta región agrícola actualmente aislada por falta de vías de comunicación. La misma se complementa con otro proyecto estratégico para la conectividad del Norte del Cesar con el Sur de La guajira, nos referimos a la construcción y pavimentación en curso de la variante San Juan del Cesar – Badillo – Valledupar. Están al orden del día, además, el asfaltado del tramo de carretera Uribia – Portete, así como la carretera perimetral que unirá a Uribia con Puerto Estrella, Punta Espada, Castilletes y Maicao, bien llamada La carretera de la soberanía. Todo ello, sin descuidar las vías de penetración, que conectan los centros de producción agrícola y pecuaria con los centros de consumo. Dos proyectos de alta prioridad para la administración son las variantes de Riohacha y Maicao, así como la construcción del Centro Nacional de Atención Fronteriza (CENAF) en “la raya”, corregimiento de Paraguachón. 

Un Proyecto de la mayor importancia y alrededor del cual deben cerrar filas todos los estamentos del Departamento es de la construcción del Puerto Multipropósito Brisa, localizado en la rivera del Río Cañas, en el Municipio de Dibulla. Este Puerto contará con áreas muy amplias para almacenamiento y, además, dará cabida para que en la Zona franca industrial anexa al mismo se puedan instalar varias plantas, entre ellas una para el beneficio y transformación de mineral de hierro para la producción de arrabio y otra de cemento. Cuenta este proyecto con 1.000 hectáreas, 4 veces el tamaño de las sociedades portuarias que hoy operan en el país. Este se perfila como el primer Puerto para cargue de trasbordo de Cape – Size a barcos de menor calado y viceversa, con una gran versatilidad. Además, será el tercer puerto del país, después de Buenaventura y Cartagena con capacidad para el manejo e carga containerizada: 43 TEU´s /hora, superior al promedio nacional, que está en 29. Es fácil colegir, entonces, que el Proyecto BRISA es mucho más que un Puerto marítimo y su impacto sobre la economía regional será muy ostensible. Desde luego, velaremos para que su desarrollo se de sin perjuicio del medio ambiente y tomando en consideración los intereses de la comunidades asentadas en su entorno. La empresa desarrolladora de este Proyecto contempla además unirlo con la red férrea nacional a través de un tramo ferreo hasta Chiriguaná en el Departamento del Cesar. Después de múltiples tropiezos, retrasos y aplazamientos ya está en marcha. Contiguo a este Puerto se proyecta construir otro por parte de la empresa carbonera MPX, con miras a comercializar el carbón que extraerá del Sur de La guajira a partir del 2012. De hecho el Documentos CONPES No. 3342, Plan de Expansión Portuaria 2005 – 2006 (Decreto 2766 de octubre 8 de 2005) incluyó el sector de Dibulla para Operaciones Portuarias, lo cual favorece y facilita estos desarrollos. 

Uno de los sectores más deprimidos de la economía, no sólo en La guajira sino también en el pais, es el sector agrícola, que siempre a llevado la peor parte en las crisis recurrentes de la economía. Hoy en día, por fortuna los precios internacionales de los productos agrícolas han tenido un repunte y, a consecuencia de ello, han mejorado los términos de intercambio entre los países en desarrollo como Colombia y los países desarrollados. Y uno de los factores que ha contribuido a ello es la entrada en escena de la industria de los biocombustibles, que cuenta con un mercado promisorio, que cada día se expande más. Y Colombia es un país privilegiado para el desarrollo de esta nueva cadena productiva, la de los agrocombustibles. A diferencia de otros países, que han agotado su frontera agrícola, como los de la UE o tienen limitaciones en este sentido. Colombia en general y La guajira en particular disponen de amplias áreas aptas para cultivos que pueden servir de materia prima para la producción ya sea de bioetanol o de biodiesel, productos estos muy apetecidos tanto en el mercado doméstico como en el exterior. Y ello, sin detrimento de la producción de alimentos, ya que tales cultivos se pueden rotar con aquellos que tienen como destino la alimentación, amén del desarrollo de la cadena de cárnicos, ya que sus desechos son el mejor alimento para la ceba de bovinos. 

Además de sus feraces tierras en el Sur y en la Media guajira, así como en las estribaciones de la Sierra Nevada, apropiadas para el cultivo de la remolacha alcoholera y de la palma aceitera, cuenta también con tierras que justamente por ser semidesérticas son las más indicadas para otros cultivos, que también sirven de insumo para producir biocombustibles, como son la higuerilla y la jatropha. De hecho, ya está en marcha el proyecto para el montaje de una planta para producir alcohol a partir de la remolacha tropical en el Sur de La guajira, atraído por el megaproyecto de la Represa del Río Ranchería, que garantizará el riego de más de 18 mil hectáreas. El embalse de este megaproyecto estará concluido a mediados de este año y ahora se requiere el apoyo gubernamental para la construcción de los distritos de riegode Fonseca y San Juan, no vaya a ser que dicha obra quede inconclusa y la gran inversión que ha demandado la presa quede enterrada sin que cumpla su cometido de servir al desarrollo agrícola de la región. Estos proyectos van en la dirección correcta, la misma que aconsejó el gurú en asuntos de competitividad, Michael E. Porter, a su paso por Bogotá recientemente, cuando llamó la atención sobre la importancia de los cluster industriales, la que él considera “el entorno perfecto en el que se puede fomentar la competitividad” y, añadiríamos nosotros es la que hace posible e desarrollo endógeno y sostenido de una región o país. Por ello, añade Porter, “han llegado a convertirse en el sine qua nom del desarrollo de políticas económicas en el mundo”. Huelga decir que contando con las facilidades de riego y las bondades excepcionales de su clima y su suelo, el Sur del Departamento está llamado a constituirse en la despensa agrícola y pecuaria para la región. La Agroenergía y la agricultura de pancoger se pueden complementar y reforzar mutuamente, devolviéndole la vocación perdida a estas tierras tan promisorias. 

¡EL FUTURO NO SE HEREDA NI SE HURTA!

El futuro no se hereda, como tampoco es una fatalidad; el futuro se sueña y se construye. Contrariamente al determinismo de Cicerón, cuando sostiene que “el futuro es tan inmodificable como el pasado”, preferimos acogernos al optimismo de Karl Popper quien dijo que “el futuro está abierto, no está predeterminado…Todos nosotros contribuimos a determinarlo”. Y se hace camino al andar, sentenció Machado, hagamos nosotros lo propio; La guajira necesita de todas las energías de todos para lograrlo.

Riohacha, julio 1 de 2010
www.amylkaracosta.net


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