Dec 13, 2019 Last Updated 4:09 PM, Oct 28, 2019

EL DESEMPLEO UNA CALAMIDAD

Categoría: 1999
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Los resultados, de un reciente estudio de estratificación socioeconómica, elaborado entre 1998 y 1999, adelantado por 770 Municipios del País, no pueden ser más alarmantes. El País acusa un vertiginoso proceso de pauperización colectiva, que está dando al traste, con los logros alcanzados en los últimos tres lustros. La clase media, es la que ha llevado la peor parte, en este acentuado e irreversible proceso de deterioro social, engrosando día a día, cada vez en mayor proporción, el contingente de los estratos bajos, mientras algunos segmentos de éstos sucumben en la indigencia. Es así, cómo la clase media, en este momento, solo participa con el 35% de la población; entre tanto, el 60% corresponde a los estratos bajos; contrastando, con un ínfimo 5% de privilegiados, de la clase alta. Cómo contrasta, esta pirámide de la infamia, con la estructura de rombo, que tiene la estratificación de los Países desarrollados, en donde la robustez de esa clase media, constituye el sustento de su estabilidad política y social. La situación, es todavía más aberrante en el campo, en donde el 70% de su población se sitúa en el rango de los estratos bajos. Estos resultados, fueron corroborados, por la última encuesta de hogares, realizada por el DANE, que hizo su medición, a partir del índice de necesidades básicas insatisfechas.

No es de extrañar, el calamitoso cuadro anterior, después de conocer, el último anuncio del DANE, revelando que el número de desempleados para abril de este año, alcanzó la escandalosa cifra de 3.100.000, es decir 900 mil adicionales a los que ya estaban cesantes en Septiembre del año anterior; con el agravante, que la tasa de desempleo, en los estratos bajos, es dos veces y media mas alto, con respecto a los de los estratos altos de la población. A este drama, se suman los subempleados, que cada día son más numerosos, por la creciente informalización de la economía, pues en épocas de crisis, prolifera la economía del rebusque, la misma, que eufemísticamente, denominaba De Soto, en el Perú, el otro sendero, para diferenciarlo al Sendero luminoso, del filosofo anarquista Abimael . Se estima, que, en Colombia, el 54% de la fuerza laboral, vive o, mejor, sobrevive al margen de la economía formal.

Es el propio Director del DANE, quien afirmó, recientemente que "el 40% de los Colombianos no trabajan o medio trabajan" Es decir, que el desempleo es el adusto rostro de la pobreza. Y lo más grave, es que la tendencia es de pronóstico reservado, pues como lo anticipa la Ley de Murphy, todo aquello que anda mal, es susceptible de empeorar. No es previsible una mejoría, en el corto, ni en el mediano plazo, habida cuenta, en primer lugar al efecto perverso que desencadena (menos empleo, menos ingreso, menos demanda, menos producción, menos empleo) y, en segundo lugar, el efecto inercial, hace que, cualquier esfuerzo, tendiente a reversar la tendencia, encuentra una resistencia inicial. Así, se explica, que Chile, una de las economías más dinámicas de América Latina, solo pudo reducir a menos de dos dígitos, su alta tasa de desempleo de inicios de los años 80, seis años después, pese a registrar un crecimiento de su PIB(producto interno bruto) del 6% anual. Ocurre que, cuando el desempleo crece, aumenta el contingente de reserva, que habrá que absorber cada año, acrecentadas por quienes se incorporan, por primera vez, a la masa laboral. No se necesita ser un gurú, como llaman ahora a los expertos de la economía,`para entender, que la única forma de romper ese círculo vicioso, es reactivando la economía, pero el Gobierno no lo entiende así. Bien dice el proverbio oriental "si comprendes, las cosas son como son; si no comprendes, las cosas son como son".Dicho de otra manera, nada puede la realidad virtual contra la real realidad.

Ha preferido el Gobierno, pensar con el deseo, anunciándole al País que ya empieza la reactivación, para infundirle optimismo a los Colombianos. La ANDI, lo acolita , haciendo aspavientos con el resultado que arrojó una encuesta empresarial, mientras la procesión va por dentro, por que la realidad es tozuda: Coltejer solicita al Ministerio del trabajo, el 21 de mayo, autorización para despedir 577 empleados; las dos ensambladoras de vehículos que operan en el País están trabajando, apenas, al 30% de su capacidad instalada y Bavaria, anuncia el recorte de su nómina en un 10%.Como en el cuento del gallo capón, el ex Ministro de Hacienda, el Dr. José A Ocampo, le anunció al País, a mediados del 98, que la crisis ya había tocado fondo; luego, sería, el actual Ministro de Hacienda, Dr. Juan Camilo Restrepo, al revelarle al País, desencajado, el exiguo crecimiento de solo 0.6% del PIB, en el 98,dijo que , ahora sí había tocado fondo; y, mientras nos seguimos deslizando por el tobogán de la recesión económica, ahora, una vez más, con motivo de la debacle, que constituyó el decrecimiento de la economía, el primer trimestre de este año,, de 4.8%(el peor desempeño de la economía, desde que se llevan estadísticas trimestrales en este País). Razón tenía Thomas Carlyle al catalogar a la economía, como una ciencia lúgubre, pues bien se ha dicho, que un pesimista, suele ser un optimista mejor informado. A esta avalancha de despidos, contribuirá, eficientemente, el Gobierno, a partir del mes de julio, con el cese masivo, ya anunciado, de más de 10 mil funcionarios públicos de la administración central, merced a las facultades, que un Congreso obsecuente y sumiso, le otorgó al Ejecutivo y, de contera, también las administraciones Departamentales y Municipales, tendrán que aportar su concurso a este holocausto laboral, a riesgo de que, quien no lo haga, no podrá acceder a los recursos de crédito, para enjugar sus abultados déficit de tesorería.

Este cuadro, así expuesto, resulta dantesco y pone de manifiesto, la magnitud y la complejidad, de la situación social del País, que compromete el propio tejido de la sociedad y atenta contra el clima de paz y de convivencia, que deseamos para Colombia. Ojala resulte cierto, el aserto de Thomas Edison, después que se le incendiara su laboratorio:"El desastre tiene un gran valor, por que quema todos nuestros errores".Serán éstos, los daños colaterales del Modelo Neoliberal?. Averigüelo Vargas!

 

Madrid, mayo 24 de 1999


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